Cap. 95

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Taehyung

Luego de la pequeña discusión entre Eun-ji y yo, ella me había empujó fuertemente como si estuviese enfadada. Creí que se iría o que me golpearía... pero lo que recibi de ella fue completamente diferente a lo que me imaginé.

Ella me había abrazado, dejando derramar sus lagrimas contra mi piel mientras repetía una y otra vez la palabra ' Gracias '

Los chicos nos miraban con una ligera sonrisa, como si mi respuesta hubiese calmado las olas que yo mismo había provocado y me alegraba que aunque no fuera lo mas conveniente, mi relación con Eun-ji se había fortalecido al aceptar su pequeño plan.

Ya verás, no te defraudaré, harémos que esos sujetos paguen por lo que hicieron y todos saldremos con vida... eso te lo aseguro.

Eun-ji no dejaba de dar pequeñas patadas sobre la arena mientras brincaba de un lado a otro entusiasmada.

Era graciacioso verle, porque no había visto esta versión de ella hasta el día de hoy y me alegra que esto le cause felicidad.

Haría lo que fuera con tal de verla feliz.

—Entonces... ¿ya terminaron todos de discutir o falta alguien más por pelear? — preguntó yoongi con un notorio sarcasmo en sus palabras.

Jimin le golpeó en el estómago con su codo y Min no hizo mas que quejarse sobre ello. Un día de estos terminarían golpeandose de verdad y no creo que alguno de los dos se detenga hasta ver sangrar al otro... son tal para cuál.

—Se más educado, pedazo idiota.

—¿¡Por que me pegas cada que abro la maldita boca!?

—Porque de tu sucia boca no salen más que puras idioteces.

—Claro... y bien que te gusta cuando mi sucia boca te hace correrte con unos simples toqueteos.

Yoongi se alejó lentamente al darse cuenta de la mirada asesina que tenía sobre él... o mejor dicho, sobre su entrepierna.

—Maldito pervertido, ¡hazte para allá!

Jimin intentó deslizar su mano por las pálidas piernas descubiertas de min, trabtando de adentrar su mano por el hueco de su bermuda playera, pero lo único que recibió fue un manotazo por parte de Yoongi, obligandole a retirar la mano y no faktaron las quejas ante el ardor que le causó aquél golpe.

—Ay, pero no me pegues tan fuerte que me duele... —sollozó.

Min solo rodo los ojos y rió por sus adentros al ver la ligera sonrisa entre los labios de su chico. Yoongi sabía lo mucho que le gustaba a jimin este tipo de tratos -obviamemte siempre y cuando sea con su consentimiento- es por ello que luego de fingir que se peleaban, se escabullían sin importar la situación con tal de sentirse el uno al otro.

—Hey, dejen sus cochinadas para cuando estén en privado, par de calenturientos.

Todos rieron por lo que dijo namjoon y nuevamente, el ambiente se sentía tranquilo y relajante... justo como se había sentido al momento de confesar nuestros temores y nuestro pasado.

Era agradable estár aquí.

—¡Chicos!

Una voz familiar se hizo presente a nuestras espaldas y todos volteamos para ver de quién se trataba.

DIFERENCIAS - kookv  ( COMPLETA )Donde viven las historias. Descúbrelo ahora