Comenzaba a odiar lo mucho que Taehyung disfrutaba desesperarme en un momento tan vulnerable y excitante para mí. Aún así, hacerlo creer que tenía todo el poder sobre mí en una situación así, era divertido.
Sentí el peso de su mano obligar al mío a recostarse por completo al colchón. Paso su pierna izquierda entre mis piernas, mientras que la derecha fue al exterior de la mía.
Tomó su polla, acercándola a mi vagina escurridiza para seguir jugando conmigo. Sentí la punta de su pene presionar mi centró levemente, así que aproveché para molestarlo un poco.
— ¿No estás olvidando algo? — lo cuestióne con cierto tono burlón en mis palabras.
Taehyung soltó una especie de gruñido deteniendo el masaje de su pene contra mis labios exteriores.
— No pienso ponerme un estúpido condón — soltó tajante.
Relamí mis labios divertida.
— Eso no fue lo que dijiste la primera vez... — disfrutaba mucho recordárselo.
— Cometí un error — contraataco hundiéndose en mi interior con lentitud. — Pero no volverá a suceder.
Mordí mi labio inferior para contener mi risa.
Su diestra me sujeto de la cintura, enterrando sus dedos en mi piel a la vez que movió su pelvis hacía atrás para comenzar a salir de mí. Sin embargo, paró hasta dejar solo el glande dentro para volver a hundirse en mí con tanta fuerza que mi cuerpo fue sacudido hacía delante.
— Ahh... — jadeé aferrándome a la sábana.
— Escucharte gemir es mucho más placentero — agregó, refiriéndose a mi reciente intento por molestarlo.
Decidí guardar silencio y concentrarme en la calida sensación que me causaba tener su miembro en mi interior.
Volvió a salir de mí para comenzar a penetrarme con ritmo.
Sentí cada centímetro de su pene acariciar mi vagina, y cada vena causarme cosquillas.
Mis gemidos no tardaron en hacerse presentes, cada vez más fuertes e intensos acompañando los embistes poderosos de Taehyung.
Su mano libre bajo lentamente por mi vientre llegando a mi vagina y uno de sus enormes dedos se encargó de frotar en los lugares correctos, aumentando mi placer.
Recargue mi rostro en el colchón y cerré los ojos sintiendo como el cosquilleo en mi vientre se hacía cada vez más fuerte.
Su pene resbalaba tan bien dentro de mi coño que era casi imposible negar que nuestros sexos habían sido creados para unirse.
Se enterró en mí tantas veces que comencé a perder los sentidos, y un pequeño aturdimiento se desarrollo por sus poderosas y duras embestidas.
Paso ambas piernas entré las mías y alejo su mano de mi intimidad para poder hacer presión en mi cintura con ambas manos.
— La vista desde aquí es maravillosa — pronunció con voz ronca, al retomar el bombeo en mi interior.
Sonreí para mí misma al escucharlo.
Recibir halagos durante el sexo era algo muy común, pero la manera en la que Taehyung se expresaba de cualquier parte de mi cuerpo, me hacía experimentar una sensación irreconocible para mí.
— Joder... — musite con dificultad al sentir como su pene había alcanzado mi zona más sensible.
Me sentía en llamas, con el calor de sus dedos enterrandose en la piel de mi cintura.
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INDECENT © KTH
FanfictionKim Cora, era considerada una obra de arte para Taehyung, una, que él deseaba poseer. » Heterosexual » Contenido Explícito » Lenguaje Vulgar » Narrada en primera persona por ambos protagonistas © Portada realizada por @loveewinsall1 Historia de mi...
