30. TAEHYUNG

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— ¿Qué fue lo que dijiste? — musitó confundida. Cosa que me obligó a detener mis besos sobré su delicioso cuello.

Levantando el rostro y atesorando lo hermosa que se veía, aún con el ceño fruncido. Acaricié su labio inferior con mi pulgar, ocultando la diminuta sonrisa que me producía el estar lleno de orgullo tras haberla follado.

— He notado como te mira... — confesé suavemente, concentrándome en la pequeña herida en el centro de sus labios. Obra de mi necesidad por sentirla de todas las formas posibles. — Y si te soy sincero, es algo que no me gusta en lo absoluto.

De inmediato el silencio se hizo presente tras mis palabras. Lo que me hizo querer averiguar lo que pasaba por la mente de Cora, atráves de sus ojos.

Sin embargo, tal y como era de esperarse, Kim Cora era una chica con el don de ocultar perfectamente sus emociones, dejándote a la deriva y sin la capacidad de crear alguna hipótesis sobré sus futuras acciones.

Cosa que comprobé en el momento que me apartó con un firme empujón.

La pelinegra se levantó con rapidez del sillón que había sido testigo de nuestro arrebato sexual. Acomodando sus prendas sin mucho esfuerzo para poder enfrentarme.

— ¿De que mierda estás hablando? — preguntó, con clara molestia.

Chasqueé y teniendo en mente que no pensaba dar mi brazo a torcer con respeto a hacerle entender que yo era él único que podía tenerla. Me reincorporé de mi lugar, acomodándome la ropa también. Y me posicione frente a ella, con seguridad.

— Me molesta que Jackson Wang este tan cerca de ti — reiteré con firmeza, en la espera de hacerla entender.

Cora achicó los ojos en busca de la burla en mi mirada, cosa que jamás haría, ya que mis sentimientos verdaderamente estaban siendo sofocados por lo que implicaba verla tan cercana a otro.

— No debería — respondió con simpleza, sin dejar de mirarme como una fiera apunto de atacar.

Me pasé la lengua por los labios y sabiendo que era demasiado tarde para dar marcha atrás. Acumule todo el valor dentro de mí para ser sincero de una vez por todas.

— Tienes toda la razón... no debería pero lo hace — confirmé, con el corazón acelerado por el nerviosismo que no era capaz de aceptar. — Me jode verte con él, me llena de rabia el solo imaginar que ese imbecil podría estar haciéndote lo mismo que yo y...

— ¿Así que se trata de eso? — corto mis palabras en medio de mi confesión. — ¿Todo esto es por tu estúpido ego machista?

— ¿Qué? — musite confundido por la mala interpretación que mis palabras estaban teniendo. — Yo no quise...

— ¿Acaso te crees con algún derecho sobré mí? — escupió en una mezcla de enojó e indignación. — Porque déjame recordarte que tú y yo, no somos nada más allá de sexo casual.

Auch

¿Por qué sus palabras se sentían como una daga directo al corazón?

— Cora...

— No pienso seguir escuchandote — me cortó de raíz una vez más. — Si lo que quieres es tener una mujer a la cuál doblegar, puedes conseguirla cuando desees — sentenció. — Pero a mí, no me vas a venir a querer decir con quién puedo estar o no.

Permanecí en completo silencio, incrédulo de que lo que pretendía que fuera una confesión de mi sentir, estuviera resultado como un acto machista.

Miles de diálogos para arreglar esto, se formaron en mi cabeza. No obstante, ninguno de ellos parecía poder salir de mi boca. Lo cual desesperó a Cora, haciendo que no dudará en alejarse de mí para ir en busca de su bolso.

— ¿Qué estás haciendo? — cuestióne al seguirla como un cachorro regañado.

— ¿No es evidente? — contestó con brusquedad al encontrar su bolsa sobré la misma barra donde le había comido el coño hace un rato.

Rebuscó dentro para extraer las llaves de su auto y dirigirse a la puerta, a paso seguro.

— Espera... no te vayas... — pedí con un tono de voz suplicante e irreconocible para mí. Que para ser sincero, a estás alturas era lo que menos me importaba.

Cora miró el agarré de mi mano sobré su muñeca, antes de volver a mirarme a los ojos.

Abrió los labios para decir algo al respecto, pero al final de todo, optó por mejor no decir absolutamente nada.

Se safo de mi agarré sin dificultad y tomo el pomo de la puerta para atravesarla sin mirar atrás.

Me pasé las manos por el cabello, abrumado, incapaz de asimilar del todo lo que acababa de suceder hasta que su voz nuevamente llegó a mis oídos.

— La pasamos muy bien juntos — dijo por lo alto, llamando mi atención. — Espero que no olvides que tú mismo fuiste el primero en poner las reglas sobre esto. Porque sería una lástima que el sexo terminé a causa de ello — terminó por decir, dándome una última mirada para después alejarse. Dejándome completamente solo, con cientos de sentimientos encontrados.

Cerrando la puerta con furia, inhale y exhale una y otra vez. Sintiendome un completo imbecil por permitirme escuchar algo más que a mí razón.

Desde un principio sabía lo peligroso que era involucrarme con Cora, pero aún así, había tomado el riesgo creyendo que sería capaz de lidiar con la esencia de una mujer tan única como lo era ella.

El encontrarme en esta situación no era más que producto de mi estupidez. Una qué creía haber superado en el pasado, pero que parecía no ser así.

Mi mente sabía lo que estaba sintiendo en mi corazón y por mucho que me obligué a no dejarlo salir. Lo cierto, es que ya no podía más.

Yo sentía algo por Cora... incluso me atrevería a decir que aquella palabra que comenzaba con "e" podría estar muy cerca.

Aún así, mi pasado se había presentado una vez más para demostrarme que yo no estaba listo para decirlo en voz alta.

No cuando después de haberme prometido no cometer los mismos errores del pasado, estaba recayendo en ellos una vez más.

No cuando después de haberme prometido no cometer los mismos errores del pasado, estaba recayendo en ellos una vez más

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Por fin el Sr. Kim aceptó que está enculado de Cora 🥹

Pero soy yo o como Corita bateó a Taehyung 👀

Quién me la quiera funar, lx bloqueó 😡

Por cierto... ¿Qué opinan de la reacción de nuestra nena?

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