34. TAEHYUNG

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Tenía la polla completamente dura, y adolorida por la gran necesidad que sentía por estar en el cálido interior de Cora. Aún así, una gran parte de mí, parecía querer continuar alargando el momento, deseando que los minutos se volvieran más lentos y que está noche fuera eterna solo para nosotros dos.

La manera en la que me sentía cada vez que estaba con ella, no importaba si era en pleno acto sexual o a distancia, manteniendo las etiquetas. Kim Cora tenía ese efecto que te teletransportaba a una dimensión desconocida, en donde la única diosa a la cual debías adorar era a ella. Y por supuesto, que yo estaba bien con tener el privilegio de poder hacerlo.

Alejándome un poco, corte nuestro beso muy lentamente. Mirando la manera en la que sus pestañas se movían hacía arriba al abrir los ojos para hacer contacto visual conmigo.

Acaricié su labio inferior con mi pulgar, llevándolo de un lado a otro. Sintiéndome jodidamente nervioso por lo que estaba sintiendo justo ahora.

Era evidente el pánico que tenía en este precisó momento, ya qué, nunca jamás en la vida me llegué a imaginar que terminaría enamorándome de una mujer tan joven y extraordinaria como lo era Cora.

Sus labios formaron una sonrisa llena de complicidad, la cual me demostró que tanto ella como yo, sabíamos muy bien, que esté momento sería único y que a pesar de que tal vez no se volviera a repetir por un largo tiempo. Lo que llegaría a significar para ambos, sería algo que nunca podríamos llegar a olvidar por mucho que quisiéramos.

Posicionandome sobre mis rodillas, encontrando el equilibrio perfecto. Tomé mi pene con mi diestra y lo guíe hasta su vagina preparada para recibirme.

La pelinegra me regaló una dulce melodía de jadeos, conforme fui lubricando el glande contra la excitación que había comenzado a brotar nuevamente de su intimidad.

Tras largos minutos de tortura mutua, metí lentamente mi falo en su calidez. Sintiendo sus uñas clavarse en mi espalda, mientras sus piernas se abrían más para mí.

Gemi contra su cuello, una vez que llegue al fondo de su vagina. Sonriendo firmente al sentir lo apretado que se sentía mi pene contra sus paredes vaginales.

Deseoso por cumplir mi propósito inicial, levanté el rostro lo suficiente para poder mirarla desde mi posición. Añorando su rostro lleno de placer.

Con el corazón acelerado y las manos temblandome, entrelace nuestros dedos a la altura de su cabeza. Cosa que de inmediato la hizo enredar sus piernas sobre mi cintura.

Necesitando una última mirada de confirmación por su parte, moví hacia atrás mi pelvis, sacando lentamente mi pene hasta dejar solamente la punta en el interior. Y con la misma delicadeza que había estado mostrando durante toda la noche. Volví a entrar con suavidad, disfrutando de la sensación de acariciar centímetro a centímetro su zona más sensible.

Cora no tardó en buscar mis labios con desesperación, al experimentar el ritmo tranquilo y armónico de mi pelvis contra la suya. Mientras la union de nuestras manos se sentía cada vez más fuerte y resistente.

Tener intimidad de esta manera tan sutil, nos hacía sentir sumamente extraños a los dos, de eso no tenía duda. Pero a pesar de ello, me sentía completamente feliz de poder hacerlo con la mujer que se había apoderado de todo mi ser.

Besar sus labios, escuchar la armonía de sus gemidos y poder mirar su rostro, fue lo único que necesite para darme cuenta de que no tenía porque temerle a lo que sentía por ella.

Perdiendo totalmente la noción del tiempo. Me aparté suavemente de su coño húmedo, girando su cuerpo con lentitud para colocarla totalmente de espaldas a mí.

Con experiencia, Cora se acomodó en la posición correcta, lista para volver a recibirme mientras mantenía los ojos cerrados y una sonrisa en el rostro.

Extasiado por lo que mis ojos presenciaban, inicie un camino de besos por toda su columna, hasta llegar a su cuello y pegar mis labios a su oreja izquierda.

Sujetando mi polla empapada de la mezcla de su excitación y mi líquido preseminal, volví a guiarme hasta su entrada. Continuando con la misma suavidad y paciencia que antes. Retomando el ritmo de mis embistes, aferrándome a su pequeña cintura mientras gemía sobre su oído.

La colcha sufrió las consecuencias de la excitación de Cora, hechas bolas bajo sus delicadas manos mientras movía su cintura en círculos a la par de que yo entraba y salía sin parar.

Era tan irónico la manera en la que siempre lograbamos congeniar en todo. Y una prueba de ello, era la manera en la que nuestros cuerpos se movían acompañándose mutuamente.

No dejé de besar su cuello hasta que los labios me dolieron y el aviso del clímax acercándose se hizo presente en mi sistema. No obstante, permití que Cora tomará el control de la situación a escasos minutos de corrernos.

Mostrándome completamente dispuesto cuando posicionó mi cuerpo bajo el suyo y volvió a ingresar mi pene en su vagina escurridiza por su propia excitación.

Me aferré como pude a su cintura, acompañando el movimiento de sus caderas de adelante hacia atrás. Memorizando en mi mente la hermosa imagen de ella montandome con suavidad, con una leve capa de sudor sobre su cuerpo. Con las expresiones de placer en su rostro, y sobretodo, con lo magnífica que se veía llevándonos al punto más alto de placer.

Mordí mis labios con brusquedad al sentir mi pene incrementar de tamaño, rosando las venas de mi falo contra su interior, hasta que terminé por explotar, vaciando hasta la última gota de semen caliente.

Con la vista borrosa, permanecí firme, hasta que Cora necesito de unos cuantos minutos más para llegar al orgasmo junto a mí. Echando la cabeza hacia atrás mientras se aferraba a mi pecho.

Con el único sonido de nuestras respiraciones agitadas, hicimos contacto visual una vez más. Compartiendo la misma sonrisa llena de calidez y sentimiento, segundos antes de que nuestras bocas volvieran a encontrarse, dispuestos a que lo que acabábamos de hacer, volviera a repetirse hasta el amanecer.

 Compartiendo la misma sonrisa llena de calidez y sentimiento, segundos antes de que nuestras bocas volvieran a encontrarse, dispuestos a que lo que acabábamos de hacer, volviera a repetirse hasta el amanecer

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🥴🥴🥴

Se hizo lo que se pudo 🙃

La verdad no me siento muy orgullosa de este momento tan especial para la historia, pero di mi mayor esfuerzo okey :')

¿Será que después de este momento tan íntimo para nuestros protagonistas, su "relación" evolucione? 👀

Todavía tenemos cabos sueltos que rondan la trama así que prendan las veladoras para que todo vaya por buen camino.

INDECENT © KTHHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora