50. TAEHYUNG

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Observó a SeokJin pasarse las manos por el rostro, completamente frustrado por la situación.

Nuestra misión: Encontrar a Cora.

Había sido, un total fracaso.

Nuestro principal recurso fue localizar el auto de Cora con la ayuda del GPS. Pero, se nos adelanto al desconectar la señal. Mientras qué, su móvil, era el mismo caso al permanecer apagado.

Tras ello, contactamos a cualquier persona cercana con la que ella pudiera refugiarse. Sin embargo, no obtuvimos ningún tipo de información sobre su paradero.

Recorrimos la cuidad, pero fue completamente en vano porqué ni siquiera teníamos idea de por donde empezar a buscar.

Cora, no había hecho uso de ninguna tarjeta de crédito que nos diera alguna pista. Y no saber absolutamente nada de ella, me tenía sumamente nervioso.

Me preocupaba igual o más que SeokJin por ella. Y no quería ni imaginar en la posibilidad de que le hubiera ocurrido algún tipo de accidente.

Cora era una chica fuerte e inteligente. Por supuesto. Pero, también era un ser humano que sentía como cualquier otro.

Eso, era un privilegio que ella me había dejado ver a lo largo de nuestro tiempo juntos.

Cora, me había abierto su corazón. Me había mostrado lo cálida y pura que era su alma. Y lo relajante que era estar a su lado, porqué tenía el don de hacerte olvidar todos tus problemas.

Inhalo y exhalo profundamente. Bebiendome el tan necesitado trago de whisky que SeokJin me había ofrecido al volver a nuestro punto de partida.

Desvió la mirada hacia la castaña que yace dormida en uno de los sillones de la sala.

La pobre no había podido dejar de llorar en todo el tiempo que permanecimos buscando a Cora. Y creó que los tres, la más afectada era ella.

SeokJin intentó tranquilizarla un montón de veces. Estrechandola entre sus brazos, besándola y susurrandole al oído todo estará bien. Cuando era una completa mentira.

En silencio, contempló la manera en la que mi socio. Cubre el pequeño cuerpo de la castaña con una manta. Para después depositar un corto beso en su frente sin poder dejar de mirarla con adoración.

Paso saliva al sentirme tan identificado con él. Cuando se trata de su hija. Porqué, aunque mi relación con Cora, sea de todo menos vainilla. Puedo asegurar que cada intenso momento con ella, se siente mil veces mejor.

Cora y yo, eramos fuego juntos.

Nosotros no necesitábamos de momentos cursis para demostrarnos que nos queríamos. Porqué, ya lo hacíamos cada vez que follabamos, compartiamos una cena, o nos sentábamos juntos a tocar el piano.

Y juro por mi vida, que no quería perder nada de eso, ni a ella.

Esa carpeta había sido un error que cometí cegado por las heridas de mi pasado. Y lo único que quería era encontrarla para poder explicarle, para ser sincero con ella de una vez por todas con la esperanza de que no fuera demasiado tarde.

El timbre en el móvil de SeokJin. Me obliga a volver a la realidad.

Una en donde la madrugada nos ha alcanzado y la posibilidad de perder a quién amo, también.

— Kim SeokJin — responde carente de ánimo. Y sin siquiera mirar el nombre reflejado en la pantalla. No obstante, la expresión en su rostro, cambia radicalmente al escuchar la voz al otro lado de la llamada. — ¿Ella está bien? — cuestiona llamando mi completa atención.

INDECENT © KTHHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora