49. CORA

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Sin despegar la vista del complejo de departamentos en donde Jackson se alojaba.

Fue, cuando verdaderamente me volví consiente de mi realidad.

Rabia, enojó, tristeza.

Eso, y más. Era lo que sentía justo ahora.

Mi corazón estaba hecho añicos, y mi respiración era tan débil que sentía que en cualquier momento iba a desmayarme.

Las lágrimas no paraban y me pareció tan absurdo verme tan patética.

Yo no era la mujer que se veía reflejada en el espejo retrovisor. Kim Cora, era una mujer fuerte que sabía como actuar ante cualquier situación. Lo había hecho, desde que mi madre se había ido.

Me había preparado para afrontar todo con la cabeza fría y no permitir que las emociones negativas me dominarán. Pero, justo ahora. Todo eso se había ido a la mierda.

Las tres personas en las que más confiaba y amaba, me habían apuñalado de la peor manera.

Se habían burlado de mí, todo este tiempo. Mientras me veían a los ojos todos los días y me hacían creer que les importaba.

De los tres, por quién más odió sentía era por mí padre. El simple hecho de verlo ser capaz de meterse con la que creí mí mejor amiga, me enfermaba a tal grado de querer vomitar.

Era un enfermo, y un traidor.

Uno del que mi madre seguramente estaría decepcionada. Por traicionarla a ella, a mi, y a nuestra familia.

Durante todos mis años de vida, realmente lo creí un ejemplo a seguir. Pensando en que tenía al mejor padre del mundo.

Pero, con esto que había hecho. Era como si por primera vez viera a mi padre por lo que en realidad era.

Lo odió.

A él. Y a la trepadora de Nika.

Siempre escondida detrás de su cara de mosca muerta. Haciéndole creer a todo el mundo que no era capaz de romper un plato. Cuando solo se dedicó a esperar el momento adecuado para brincarle encima a mi padre y enterrarle las garras.

Ella me conocía mejor que nadie y era consciente de que una traición como ésta. Era algo que nunca iba a perdonar.

Se había aprovechado de mí, y mí confianza. Haciéndome creer que nuestra amistad era sincera. Y eso me dolía.

Ella misma fue testigo de todo el dolor que senti cuando mi madre falleció. Me consoló entre sus brazos todas las noches hasta que me quedaba dormida. Pero, eso no le importo ni un poco para cometer un acto tal vil y sucio.

La odiaba tanto como a mi padre.

Los odiaba a ambos. Y no quería volver a verlos en mi vida nunca más.

No eran más que escoria.

Y yo, no quería a la escoria cerca de mí.

Limpió mi rostro sin consideración y desvió la mirada al asiento del copiloto. En donde yace la carpeta con mi información.

Una risa absurda e irónica, brota de mí. Y me es imposible no negar con la cabeza una y otra vez al darme cuenta de lo jodida que estoy.

No sólo le había otorgado mi cuerpo a Taehyung. Le había dado la oportunidad de meterse en lo más profundo de mí corazón. De mostrarle quien era la verdadera Cora que se escondía detrás de la fachada de mujer fuerte y segura de sí misma.

Le entregué mi amor, me enamore de él. Creyendo que era un hombre bueno, que se había acercado a mí, con buenas intenciones. Cuando la realidad era que estuve compartiendo la cama con un posible abusivo, celoso, manipulador, narcisista y asesino.

Fui tan estúpida, tan ingenua.

Me dejé llevar por él empresario poderoso y exitoso. Por su talento con el piano, y la cocina. Por sus regalos costosos y su manera de follarme.

Me había puesto la venda en los ojos yo sola. Sintiéndome la mujer de sus sueños cuando no era más que una niña idiota que confío ciegamente en un hombre mayor.

Taehyung me había seleccionado específicamente para convertirme en el reemplazo perfecto de su ex prometida.

Existía una gran probabilidad de que lo que le sucedió a ella. Resultará ser, lo mismo para mí.

Y definitivamente yo no quería tener ese futuro.

Siento las lágrimas hacerse presentes nuevamente. Con la rabia multiplicándose.

— ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! — maldigo incontables veces. Descargando toda mi furia contra el volante.

Me siento desesperada, completamente sola y apuntó de tener un ataque de ansiedad.

Dejó caer mi rostro sobre el volante y me aferró a el con fuerza.

— Mamá... te necesito — tartamudeo en medio de las lágrimas.

Siendo completamente consciente de que no volveré a verla. Ni mucho menos podré sentir el calor de su tacto y la paz que siempre lograba transmitirme.

Le lloro a todo, hasta que ya no puedo más.

Estoy perdida...

Careciendo de la fuerza necesaria para afrontar mi dolor.

Nuevamente soy esa niña pequeña que solamente necesita que su madre le diga que todo estará bien.

Sin pensarlo mucho, tomó mi móvil, sintiendo el temblor en todo mi cuerpo.

Cora...la voz de Jackson se hace presente al otro lado de la llamada.

Paso saliva con dificultad, con las lágrimas saliendo sin parar.

— Estoy afuera... — mi voz es débil y no puedo evitar no sollozar. — Te necesito... — murmuro.

Jackson no tarda en aceptar, notablemente preocupado por mí. Dando aviso a los guardias para dejarme acceder.

Aparcó el auto en el estacionamiento privado del edificio y bajando rápidamente. Soy recibida por Jackson, él cual no duda en abrazarme con fuerza mientras me dedicó a llorar sin control.

No me importa lo vulnerable que me vea ante los ojos de Jackson. Porqué, con él puedo serlo sin temor a que su percepción de mi, cambie.

Ambos nos conocemos bastante bien, y no puedo negar que la calma y el consuelo que me transmite al apretarme con fuerza contra su cuerpo. Me hace creer que al final de todo, no estoy tan sola como pensé.

 Me hace creer que al final de todo, no estoy tan sola como pensé

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Yo solo quiero abrazar a Cora y no soltarla nunca 🥺

Corita solita con Jackson... eso no le va a gustar nada a Taehyung 👀

Se vienen muchas cositas, así que ojito 😈


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