64. TAEHYUNG

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Jimin caminaba de un lado a otro, era curioso ver su comportamiento como si el afectado se tratará de él y no de mí.

— ¿Me estás diciendo que estuvieron apunto de tener sexo en uno de mis costosos sillones? — pregunto. A lo que asentí, levantando mi botella de cerveza a la altura de su rostro para darle un buen trago.

Mi mejor amigo me observo por varios segundos, incrédulo de mi respuesta.

— ¿Podrías dejar de hacer eso? Me estás mareando y si continúas le harás un hoyo al piso — me queje, acabandome hasta la última gota de mi cerveza.

Deje la botella en la pequeña mesita de cristal frente a mí antes de recargar mi cabeza en el respaldo del sillón, manteniendo los ojos cerrados.

Decir que me dolía la cabeza, era poco.

Me sentía como un estúpido en todo el esplendor de la palabra.

— ¿Piensas quedarte bebiendo toda la noche? — la molesta voz de Jimin, me obligó a mirarlo.

— ¿Y qué se supone que haga? — le pregunté con sarcasmo, usando el peor tono posible.

Jimin se encogió de hombros.

— No lo sé, tal vez ¿Luchar por la mujer que amas?

Me fue imposible no soltar una diminuta risa sarcástica, negando con la cabeza.

— Por si no entendiste, me dio una patada por el trasero — decirlo en voz alta, se sentía igual de doloroso que sentirlo.

Cuando Cora correspondió a mi beso, verdaderamente creí que lo nuestro podía salvarse, pero después de lo sucedido no me quedaba ninguna esperanza.

— No hay duda de que eres un idiota — miré a Jimin sin entender. Mi expresión pareció ser tan obvia para él, que decidió continuar. — Estuvo apunto de hacerlo contigo, en un lugar repleto de gente, dónde podían ser descubiertos fácil mente ¿De verdad crees que ella ya no siente nada por ti?

Medite sus palabras por algunos minutos, tratando de entender lo que Jimin quería hacerme ver.

— Le pedí quedarse conmigo y no respondió que si...

— Pero, tampoco dijo que no — agrego mi mejor amigo.

— ¿Qué estás tratando de hacer? — volví a cuestionarlo, estaba confundido y me dolía tanto la cabeza como para pensar con claridad.

Jimin se sento en el sillón frente a mí, y con toda la seriedad del mundo. Se preparó para explicarme con bolitas y palitos.

— Cora esta apunto de casarse y aún así, te correspondió ¿No es así? — asentí. — Lo único que necesita es un empujón, y tú debes orillarla a hacerlo, Taehyung.

— No puedo obligarla a estar conmigo... — musite con todo el dolor de mi corazón.

— Por supuesto que no, no se trata de forzarla a estar contigo, si no de hacerle entender que estás dispuesto a todo por ella y que lo único que necesita es decidir si quiere aceptarlo o no.

Pase saliva con dificultad. Asimilando cada una de las palabras de Jimin.

En cierto punto, mi mejor amigo tenía razón. Yo mejor que nadie sabía lo terca y testaruda que podía llegar a ser Cora.

— ¿Por qué estás diciéndome todo esto si siempre me has dicho que debo tratar de pasar página? — inquiri.

Mi amigo río.

— Antes creía que mi amigo tan solo era un estúpido borracho incapaz de superar a una mujer. Pero, ahora estoy seguro de que no eres el único idiota que no puede superar a su ex — fruncí el ceño, más que confundido. — Lo que trato de decir es que Cora también te ama, así lo niegue una y otra vez. Basto con ver la manera en la que te miraba esta noche. Así qué, si nos ponemos a analizar. Ella también es una estúpida que no ha podido superarte.

INDECENT © KTHHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora