48. TAEHYUNG

1.1K 136 163
                                        

Salí del elevador con prisa. Siendo acaparado de inmediato por mi asistente.

— Lo esperan en la sala de juntas, Señor — anunció, mientras me seguía el paso.

— Asegúrate de cancelar todas mis reuniones durante los próximos dos días — ordené. Sintiéndome más que molesto por haber tenido que venir a la empresa cuando bien podría estar entre las piernas de Cora.

Era inexplicable, como es que ella se había convertido en ser mi centro de atención.

Me gustaba hacerla feliz. Y no solo me refería al hábito sexual. Sino a hacerla sonreír de verdad. Cocinar especialmente para ella, tocar el piano mientras me observa con su mirada cálida. Entre muchas cosas más.

Aunque durante las últimas semanas lo que más disfrutaba después de follarmela por supuesto. Era verla dormir entre mis brazos.

Al principio de nuestra relación me había aferrado a no involucrarme con ella, más allá del sexo. Pero, me había enamorado tanto, que comenzaba a no poder dormir, si ella no estaba a mi lado.

Aún así, no le temía a mis sentimientos. Cora, se había encargado de hacerme ver que sentirse vulnerable por alguien como ella, no era malo.

Nosotros ya eramos más que encuentros casuales. Por mi parte, nos consideraba una pareja. Y es por eso que debía hacer lo que me correspondía. Para qué, ella fuera consciente de qué yo, lo quería todo con ella.

Salí de mis pensamientos al llegar a la sala de reuniones y entrando con porte. Miré a los dos hombres frente a mí.

Padre e hijo.

— Lamentó haberlos hecho esperar — me disculpe. Mostrándome profesional y amistoso. Aunque por dentro no paraba de culparme por olvidar las negociaciones con los Wang.

Podría convivir con él Señor Wang sin problemas. Pero su hijo... era insoportable de ver.

No importaba lo educado, inteligente e integro que fuera. Yo, nunca estaría tranquilo mientras él se mantuviera cerca de Cora.

Aunque si hablábamos de quien llevaba la delantera. Era obvio que yo. Y seguiría siendo así porqué como lo dije desde el primer momento en que vi a Kim Cora.

Ella sería mía y de nadie más.

Cerrando la puerta detrás de mí

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Cerrando la puerta detrás de mí. Note de inmediato el completo silencio en mi departamento.

Fruncí el ceño al no ser recibido por Cora. Dejándo mi saco en el perchero y aflojando lo suficiente mi corbata.

Me dirigi a mi habitación de inmediato, pero no encontré ninguna señal de ella. Mientras que las cosas que había traído para quedarse conmigo estos días, tampoco estaban.

Con rapidez, extraje mi movil del bolsillo de mi pantalón para llamarla. Pero su teléfono sonaba apagado.

Continúe buscando en cada rincón, con un sentimiento extraño en el pecho. Hasta llegar a mí oficina, la cual estaba completamente vacía.

INDECENT © KTHHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora