32. TAEHYUNG

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Estacioné frente a la casa de Cora, visualizando la soledad en la zona residencial a estas alturas de la noche.

— Gracias por traerme — sus palabras, me hacen recordar aquella ocasión en la que me ofrecí a traerla después de la cena con ella y su padre, en nuestras primeras interacciones.

Pensativo por aquella noche, asiento con una diminuta sonrisa. Permitiendo que Cora me observé fijamente a los ojos hasta que termina por decirse a salir del auto.

Desde mi lugar, poso mi mirada sobre ella, cuando el viento helado choca contra su cuerpo, cubierto con ese pequeño y delgado vestido rojo que la hace lucir jodidamente tentadora.

Sin embargo, me veo obligado a apartar la mirada. Más que nada porque desde mi intento de confesión, ella no había sido capaz de decir algo al respecto. Y no la culpaba, era entendible que se sintiera abrumada por algo como lo que yo había dicho, cuando se suponía que teníamos un acuerdo sobré nuestra cercanía.

— ¿Quieres pasar? — su voz suena alta y clara. Y de inmediato, la burbuja de pensamientos explota y mis ojos vuelven a ella.

— ¿Y SeokJin?

— Tuvo que irse de viaje hoy por la tardé — se limita a responder, y no se porque escucharlo me produce un pequeño cosquilleo en el estómago.

Me siento como un adolescente hormonal, apuntó de entrar a la casa de su novia para hacer cosas sucias, mientras los padres de esta no están.

Pensarlo, es gracioso, pero no me debato mucho entre aceptar o no, porque ya me encuentro fuera de mi auto, siguiendo la figura de Cora hasta que me deja entrar al interior de su hogar.

A pesar de ya haber estado aquí antes, en esta ocasión me permito observar a detalle, todo mi alrededor. Sintiendo el calor familiar desprenderse de las paredes, hasta que mi vista se concentra en un cuadro colgado justo al centro del pasillo.

En el, se muestra la ilustración de un SeokJin más joven, junto con una mujer idéntica a Cora, posando con una sonrisa en sus rostros.

— Es mi madre — dice con voz gélida, la pelinegra junto a mí.

Continúo admirando la pintura, sin dudar ni un poco en que Cora, es prácticamente la reencarnación de su madre a excepción de las pequeñas características que heredó de SeokJin.

— Era una mujer muy hermosa — digo en voz alta, con sinceridad.

— Sí, lo era... — su voz suena más apagada que antes, demostrandome una vez más, que a pesar de ser una mujer muy fuerte, el tema de su madre será algo que siempre tocará la fibra más sensible de su corazón.

— Al igual que tú — agregó, llamando su atención por completo.

Veo el reflejo de mí figura a través de sus ojos llorosos y sin poder soportar un segundo más. Me acercó lo suficiente a ella para besar sus labios con suavidad.

Por primera vez, en todo este tiempo que he tenido la oportunidad de besarla, me permito disfrutar de sus labios al probarlos con lentitud y anhelo. Aferrándome a su cintura en un acto para evitar que se aparté de mí.

Cora, me besa de igual manera, guiada por la intimidad y nostalgia del momento. Alargando el tener que separarnos por la falta de aire, hasta que nos vemos obligados a hacerlo un par de minutos después.

Con la poca distancia que nos otorgamos, la pelinegra me mirá expectante por lo que acaba de suceder. Tratando de obtener una respuesta de mi parte, una que ni siquiera estoy listo para darle.

Ella parece notarlo, puesto que en lugar de romper el silencio para pedir explicaciones. Me toma de la mano y me guía en dirección hasta las escaleras, en donde atravesamos un largo pasillo hasta dar con su habitación.

Con el mismo silencio de antes, observó el color lila rodeando las paredes, mientras el conjunto de muebles blancos adornan cada rincón hasta dar con el centro, en donde una cama tamaño king size con respaldo acolchonado blanco, es el protagonista de todo.

Su habitación es exactamente lo que su aura demuestra y las pequeñas decoraciones, fotos y detalles, son cosas que la definen por completo.

Deslumbrado por todo lo que está a mi alrededor. Permito que mi abrigo sea desprendido de mi cuerpo.

Cora vuelve a convertirse en lo único que necesito ver, cuando se coloca frente a mí y me besa nuevamente. Haciéndonos retroceder lentamente hasta que caemos sobré su cama.

Sus piernas me hacen espacio y sin dejar de besarme, sus manos se encargan de desprender todos los botones de mi camisa hasta botarla a algún lugar en el piso.

Siento el calor de sus manos sobré mí espalda mientras me aferró a sus muslos bajó la tela de su vestido en plena batalla de lenguas y saliva mezclándose.

Descendiendo mis besos a su cuello, lamiendo lentamente y chupando con suavidad su piel blanca, mientras bajó la tira derecha de su vestido a la par. Besando sus clavículas y hombros, amando la sensación de suavidad que me transmiten.

Libero sus preciosos senos y cubro el izquierdo con mi mano mientras estrujó su pezón entre mis dedos.

Mi lengua se encarga de atender el restante, sacándole pequeños jadeos cada vez que succionó con fuerza y lo tomó como si fuera un biberón.

Sus expresiones, la fuerza con la que se muerde los labios y el eco de sus gemidos, me teletransportan a una dimensión desconocida. Una que en lugar de sentirse incómoda, me resulta totalmente placentera.

Por primera vez, en mucho tiempo, me nace hacerlo con ella de esa manera tan peculiar en la que suelen llamarlo, las personas enamoradas. Por lo que no pierdo más el tiempo, liberando sus senos una vez que he atendido ambos por igual.

Me deshago de todo lo que cubre mi cuerpo y hago lo mismo con ella. Admirando su completa desnudez mientras su piel brilla bajo la luz de la luna.

Vuelvo a mi antiguo lugar sobré ella y acarició su rostro, asegurandome de que ella anhela lo mismo que yo.

Sin necesidad de una respuesta con palabras, me basta con mirarla a los ojos para saber que queremos lo mismo.

Y es justo así, como selló nuestro pacto recién creado, besándola con calma, mientras mi corazón late desenfrenado por lo que estamos a punto de hacer.

Y es justo así, como selló nuestro pacto recién creado, besándola con calma, mientras mi corazón late desenfrenado por lo que estamos a punto de hacer

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Basta, es demasiado hermoso 🥹

A todxs lxs chicxs del grupo, ¿recuerdan cuando hablamos de que nunca lo habían hecho con amor? Bueno pues el momento ha llegado ✨

¿Listxs para leer como nuestros protagonistas hacen el amor por primera vez?

Pd: SeokJin, excelente padre al dejarle casa sola a su hija *cof cof*


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