En el hospital ya se encontraban Kondo e Hijikata quienes habían sido notificado antes que al peli platead mientras que Tsukuyo quien había llamado al mencionado no podía dejar de ver la escena que había presenciado a distancia; la de Kagura llorando sobre el chico, se sentía responsable por lo que había ocurrido.
-Se salta el trabajo y aun así logra meterse en problemas.-Mencionaba Hijikata con desaprobación.
-Vamos Toshi, en estos momentos no podemos pensar en trabajo.
-¿Kondo-san acaso no comprendes que gracias ello esta situación se descontrolo?-Kondo no pudo responder ya que a su vez el peli plateado había llegado, el sudor en su frente y la respiración agitada les indicaba que había corrido hasta ahí.
-¿Donde...esta?-Decía entrecortadamente.
-No sabemos, no hace mucho que llegamos.-Respondió el de peinado en v.
-Gin...-Trató de hablar la rubia.
-¿Por que no lo consultaste conmigo?-Cuestiono el recién llegado.
-Mi intención no era ponerla en riesgo.
-Yorozuya no creo que se el momento...-Trató de intervenir Kondo.
-¡No te metas gorila!-Aquel tono inusual tenía una mezcla entre molestia y preocupación.-Tal vez no haya sido tu intención pero de igual forma debiste preguntarme antes de hacer algo asi.
-Lo se, y lo siento. Pero debes entender que necesitaba ayuda y Kagura estuvo dispuesta a brindarmela.
-¿Y acaso yo no lo habria hecho?-Cuestiono el peli plateado.-Ayer nos vimos y no mencionaste nada. No importaba si hubiese sido trabajo o no yo hubiese ayudado a una amiga si esto era urgente. Tal vez Kagura ya no sea una niña pero esta bajo mi cuidado ¿Que habría pasado si la situación hubiese empeorado?
Tsukuyo se mantuvo en silencio, sabia que Gintoki tenía razón, desde un principio había considerado que para Kagura sería fácil defenderse, pero en ningún momento considero lo que podría pasar si algo salía mal, fue muy descuidado de su parte.
-Como sea ya paso y por suerte no paso a mayores.-Comento el peli plateado, quien había notado que tal vez exageró un poco con su lado sobre protector.
-¿Quien viene con el joven Okita?-Un doctor se había acercado a ellos.
-¿Como esta?-Pregunto Kondo.
-Tiene varias heridas, por suerte ninguna fue grave, al parecer ningún órgano fue dañado, solo tiene dos costillas rotas, y varios moretones.-Podrá salir de aquí en un máximo de dos días.
-¿Y Kagura?-Se apresuró a preguntar el peli plateado.
-La tratamos como pudimos, extrajimos las balas de su pierna y acomodamos su tobillo, parece ser que el golpe de su cabeza ya sano, y su brazo requirió atención urgentemente.-El doctor continuó viendo el historial.-Mencionaron que es de la raza yato ¿no? Me temo que lo único que queda es que sus heridas sanen por su cuenta.
-¿Cuando podremos verlos?-Cuestiono el peli plateado.
-Me temo que hasta mañana durante el horario de visitas.
-Parece ser que solo la gente de altos rangos como nosotros podemos entrar.-Alardeo Hijikata para molestar al de la permanente.
-Eso los incluye a ustedes.-Afirmó el doctor destruyendo la burbuja de superioridad del vice comandante.
-Parece ser que hasta aquí saben la peste que son.-Se burlo el adicto al azúcar.
-¿Que quisiste decir con eso?
-Finge que no sabes.
Ambos discutían nuevamente, ni Kondo ni Tsukuyo parecían interesado en intervenir ya que era normal que discutieran siempre. El único que parecía molesto era el tercer espectador.
-¡Silencio!-Ordeno el doctor. Cuando ambos lo miraron vieron una mirada furiosa y amenazante.-Esto es un hospital y hay gente que necesita descansar. Si no se retiran en este instante les prohibiré las visitas.
Ambos hicieron reverencia a manera de disculpa y tomando a su respectivo compañero se marcharon del hospital. Sin pelear mas tomaron caminos diferentes. Los oficiales se dirigían al cuartel mientras que la rubia y el peli plateado caminaban en silencio.
-Realmente lo siento.-Comenzó a decir la rubia.-En ningún momento analice la situación, creí que atraparíamos a ese tipo y...
-Ya deja de disculparte.-Interrumpió su acompañante.-Se que no tenias malas intenciones, no es tu culpa que aquel hombre resultara ser muy peligroso.
-Si, pero...
-Sin peros. Ademas lo que paso con Kagura tampoco fue culpa tuya, su sangre es peligrosa si no se logra controlar. En estos momentos ella necesitara de nuestra ayuda para animarla.
-Si, lloro mucho en brazos del policía.-Analizó la de ojos morados.
-¿Explícame a que te refieres que en sus brazos?-Cuestiono.
-Aunque debe ser por la confianza que se tienen, si incluso cuando me los encontré parecían estar divirtiéndose juntos, tal vez sea eso.
-¿Pero que cosas dices? ¿Como que juntos? ¿Que hacía Kagura divirtiéndose con un roba impuestos?
-El chico la estaba cargando en su espalda.-Contesto la rubia.
-¡Ese maldito! ¡¿Como se atreve a tratar de tal forma a mi niña?! ¡Mañana me encargare de destruir sus preciadas kintamas!
Gintoki ya no escuchaba nada que la rubia dijera, en su mente el ya se había encargado de destruir a Sougo no una si no varias veces.
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Amor Inesperado
Fiksi PenggemarLa semana mas larga de Kagura comienza; tristeza, enojo, descontrol y amor son parte de los problemas a comenzar, el causante principal Okita Sougo; el capitán sádico del Shinsegumi quien no solo se encargara de molestarla si no de protegerla del in...
