En el parque de Edo Sougo intentaba dormir sobre su banca, por mas que lo intentara no lo lograba, parecía que no tener responsabilidades no le causaba sueño. Un suspiro molesto salió de su boca, se quito el antifaz y se dedicó a observar el cielo azul.
Lo que único que podía animarlo era recordar aquel beso que tuvo con la bermellón. Jamás había imaginado que algo así pasaría entre ambos, ella siempre a sido una molestia y su rival, y aun así aquellos sentimientos que sentía son solo por ella.
Quería verla nuevamente aunque probablemente en ese instante sería prisionera del peli plateado, de pronto percibió la presencia de alguien a sus espaldas, de ser la chica lo sabría pero aquella aura que sentía solo podía pertenecer a una persona.
-¿Acaso perdiste a te perdiste o te abandonaron como a un perro?-Pregunto sin ver a la chica de cabello azul quién le apuntaba con su katana.
-Alguien como tu no debería andar por aquí.-Contesto Nobume.-Si gustas te puedo enviar a un lugar mejor.
-Solo hazlo si vas hacerlo, déjate de tanto alardeo.-Sougo no le dió tanta importancia a la chica, pelear con ella no era divertido desde que logro derrotarle hace un par de años.
-Que aburrido eres.-Reprochó para así guardar su katana. Nobume lo observo un momento y se percato que el chico no portaba su uniforme.-¿No deberías estar trabajando?
-Suspendido.-Fue lo único que contesto.
-¿Quien lo diría? Incluso tu puedes llegar a recibir tal castigo.-Se burlo la chica, quien se poso frente de la banca.-Estoy buscando a una chica.
-No sabía que esas eran tus preferencias, felicidades.
-Es un poco baja, de ojos cafés, cabello oscuro sujetado por un lazo rosa.-Nobume no le dio importancia a su comentario y mientras la describía la única persona que encajaba con aquel perfil era la princesa Soyo.
-¿Volvió a escapar?
-¿De quien hablas?-Nobume fingió no saber de lo que hablaba.
-Supongo que te ayudare a buscarla.-Comento el castaño.
-No necesito tu ayuda para encontrarla.
-Anda vamos.-Ordeno el chico sin darle importancia a la negatividad de la de peli azul.
Ambos caminaban en aquel silencio, ninguno decía nada o no querían decir nada, Nobume quien comenzaba a expresarse mas gracias a la ayuda de Soyo y por momentos con Kagura decidió que lo indicado sería comenzar una conversación amistosa.
-¿Por que te suspendieron?-Pregunto sin darle mucha importancia.
-El bastardo de Hijikata ya no me tolera y Kondo sigue siendo Kondo. Aunque la causa principal es cierta china tonta.
-¿Ocurrió algo con Kagura-san?
-Nada que sea de tu incumbencia.-Aquella respuesta cortante decía lo contrario. Aunque sus sospechas ya eran notorias dado a que aquella vez en la que se enfrentó al castaño y la yato intervino pudo notar un cambio en los ojos de el cuando apunto su katana a las espaldas de la chica.-Lo indicado sería que nos separemos, así buscaremos por mas lugares.
Después de que Sougo la dejara sola ella se encargo de buscar por varios lugares, pregunto en mas de unos locales por si alguien la había visto pero no obtuvo ninguna pista. Considero que Soyo había desaparecido o sido raptada en el área de Kabuki todo era posible, no fue hasta que escucho su risa provenir de uno de los locales a su alrededor.
-Parece ser que tenía mucha hambre.-Dijo entre risas al ver el apetito de su salvador. Nobume entro al lugar y la encontró rodeada de una pila de trastes vacíos, el causante de todo era alguien que devoraba aquel plato sin detenerse.
-¡Quiero mas!-Dijo el de trenza bajando aquel tazón, cuando finalmente Nobume presto su atención en el pudo sentir una inquietud y los ojos de aquel hombre eran tan parecidos a los de ella.
-Nobume-chan.-Soyo se alegró de verla pero su sonrisa desapareció cuando esta apunto su katana a aquel joven.
-¿Quien eres?-Cuestiono, su instinto asesino le indicaba que el era peligroso a pesar de esa falsa sonrisa que mostraba.
-Vaya quien lo diría que una señorita como tú sería toda una asesina.-Kamui podía notar la sed de sangre en los ojos de la chica, ella no era una terrícola común o eso era lo que su instinto yato le decía.
-¿Que esta ocurriendo?-Cuestiono Soyo quien no comprendía que ocurría.
-Lo siento Soyo-sama pero tendré que llevarla a casa después.
--Muchas gracias por la comida, señorita.-Dijo el bermellón dedicándole una sonrisa satisfecha a la de cabellos oscuros.
Con un movimiento rápido aparto la katana de ella y salió fuera del lugar, por su parte Nobume corrió tras de el, no esperaba que fuera demasiado rápido. Soyo trato de correr tras ellos pero los perdió de vista.
-Disculpe señorita pero podría pagar su deuda.-Fue detenida por la dueña del lugar lo cual la hizo sentirse un poco ansiosa. Tras pagar salió de aquel lugar y se encontró con Sougo.
-Okita-san.
-Princesa.-Fue una sorpresa encontrarla por suerte esos sería algo de lo que podría alardear frente a la adicta a las donas.
-Okita-san, Nobume-chan se fue.-Soyo le explicó lo sucedido y en cuanto escucho quienes eran los involucrados salió corriendo en la dirección que la princesa Soyo le había indicado.
-Se fue.-Murmuró la de cabello oscuro, la reacción de aquellos dos no le agradaba, no era normal que actuaran así y mucho menos con un chico tan amable y sonriente, decidió que lo indicado sería ir a detenerlos de alguna forma antes de que creen un gran campo de batalla.
Tras correr cinco minutos se cansó ella no contaba con una buena condición, tras detenerse a respirar logro escuchar los murmullos de la gente y esta decía que aquella pelea de tres era muy peligrosa. Entre los murmullos escuchó hacía donde habían ido a parar aquel trío y por suerte aquel canal de agua no estaba tan lejos.
-Soyo-chan.-Kagura salía de una tienda tras comprar su sukonbu.
-Kagura-chan.-Sus ojos se iluminaron y por un momento se olvidó de la pelea que estaba persiguiendo.
-¿Como has estado?-Pregunto mientras la abrazaba.-Debiste decirme que te escaparías para ir a buscarte.
-Fue inesperado, pero tras una discusión con mi hermano decidí hacerlo.
-Si aquella pelea es tan caótica.-Fueron las palabras de un comerciante que charlaba con sus clientes.
-¿De que pelea hablarán?-Se cuestionó la yato.
-Cierto lo olvide por un momento, Nobume-chan y Okita-san ellos...-Tras escuchar la explicación de su amiga Kagura no dudo en correr en dirección al puente.-No otra vez.-Se lamento la princesa y mejor corrió en dirección hacía donde la pelea estaba teniendo lugar.
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Amor Inesperado
FanfictionLa semana mas larga de Kagura comienza; tristeza, enojo, descontrol y amor son parte de los problemas a comenzar, el causante principal Okita Sougo; el capitán sádico del Shinsegumi quien no solo se encargara de molestarla si no de protegerla del in...
