PASADO
-¿No vas a comer más? Apenas has probado bocado. –Me encogí de hombros sin dejar de remover toda la lechuga que me habían puesto en el plato.
Esto más que una ensalada era pura hierba, como si fuera una cabra...
Joselyn me había invitado a comer al club de tenis al que ella iba. Muchas veces me animaba a que también me apuntara, pero yo siempre me negaba.
Lo mío era pintar y dibujar, no hacer ejercicio.
-Cuando era pequeña... –Empezó después de terminar con su comida dejando el plato vacío. –Odiaba las hortalizas. Cada vez que tocaba algo con ella me horripilaba. Mamá me obligaba a estarme en la mesa hasta que me las comiera todas, ¡tanto fue así que ahora me encantan! –Rió dejando la servilleta sobre su plato. –¿Y a ti? ¿Te pasaba algo con la comida?
La miré sin saber que decirle.
Con Dorian no pensaba tocar el tema. Él más que ninguno era quien me decía día sí y día también que debía comer más, eso cuando estaba en casa, claro.
Pero no me apetecía contarle algo a Joselyn y que luego se lo dijera a su hermano. Era mi vida, y nadie debía meterse en ella.
-A diferencia de tí, mi madre nos quitaba el plato en cuanto nos negábamos a comer. Nunca he sido de comer mucho porque le hacía asco a la mayoría de cosas...
-¿Así que casi nunca comías nada? – Me encogí de hombros mientras que ella me miraba sorprendida.
Mamá no quería que mi hermana ni yo nos pasaramos con el peso. En esa época no me daba cuenta, pero ahora podía afirmar que estaba obsesionada con el peso y con la figura perfecta. ¿Todo para qué? Quién me quisiera tenía que quererme tal y como era, aunque me haya costado mucho llegar a esa conclusión...
-¿Lo has hablado con Dorian?
-¿Debería hablarlo con él?
-¿Sí? –Se encogió de hombro. –O sea, es tu marido. Creo que sí que deberías.
-Hmm... Ya veremos...
Pero nunca sucedería. Eso solo provocaría que odiara más a mi madre...
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Moneda De Cambio
Romance-Tus padres me habían dicho que eras muy reservada, pero nunca imaginé que tanto... -¿Y qué más te contaron? -¿Qué? -Eso no se lo esperaba. -Qué que más te contaron. Porque conociéndolos, se habrán inventado unas cuantas más cosas lejos de la rea...
