PASADO
HACE DIECISIETE AÑOS
NARRADOR OMNISCIENTE
-Si necesitas ayuda con lo que sea, no dudes en pedirla, Dorian.
-Lo haré. Gracias.
-Acompañalo a la salida, hijo. – Samuel asintió antes de que ambos jóvenes adultos se dirigieran al salón.
-Voy a buscar la idea de proyecto que te comenté antes. Espero que la mires y lo pienses bien. Espérame aquí.
El joven Dorian vio desaparecer al chico mientras que él se echaba las manos al bolsillo mirando un punto fijo en el suelo pensativo.
Aún no acababa la universidad y ya tenía mil y una cosas que hacer en la empresa que había heredado prematuramente.
De pronto, una pequeña figura pasó corriendo junto a él para ir a esconderse tras el gran sofá violeta del salón.
Con curiosidad, Dorian se acercó hasta allí descubriendo a una niña pelirroja con la cabeza completamente enterrada en sus rodillas.
¿Estaba llorando?
-¿Hola? –Alzó la cabeza sorbiendo por la nariz mientras que las lágrimas seguían cayendo por sus mejillas.
Dorian la observó embobado sin saber que hacer. Aquella niña tendría la misma edad que su hermana o similar.
-¿T-tú quién eres?
-Me llamo Dorian. ¿Y tú? ¿Eres la hija de Samuel?
-Sí, me llamo Leanne...
-Leanne. –Repitió sonriéndole. –Bonito nombre. ¿Pero por qué lloras? –La niña se encogió de hombros mientras que él se atrevió a enjuagarle las lágrimas.
No había sido hasta ese momento en que se había percatado de las pecas que adornaban su rostro y de lo verdes que se le habían quedado los ojos.
-¿Estás bien?
-No quiero estar aquí...
-¿Cómo?
-¿Puedes llevarme contigo? –Dorian volvió a mirarla asombrado.
Sin embargo, para ella el chico había sido como el príncipe azul de los cuentos.
-No puedo... –Suspiró aún atónito mientras que los ojos de la pelirroja volvían a llenarse de lágrimas. –Pero quizás algún día pueda ve...
-¿Lo prometes? ¿Prometes rescatarme?
-Lo prometo.
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Moneda De Cambio
Romance-Tus padres me habían dicho que eras muy reservada, pero nunca imaginé que tanto... -¿Y qué más te contaron? -¿Qué? -Eso no se lo esperaba. -Qué que más te contaron. Porque conociéndolos, se habrán inventado unas cuantas más cosas lejos de la rea...
