Steven y sus noches en el museo (STEVEN)

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Prólogo: Steven descubre que todo dentro del museo cobra vida, y se hace muy cercano a una de las estatuas de cera de una exposición de Egipto.

belen_OKEY
Advertencia: Basado en la película "Una noche en el museo 2".

Cuando Steven se quedó trabajando hasta más tarde en el museo por pedido de Donna ordenando y haciendo inventario, jamás se imaginó ver que todas las estatuas, cuadros, etc, cobraran vida.

La primera vez se espantó al ver momias caminando por ahí, cuadros que se movían, y más aún al ver a la chica que le fue a ver a donde se escondió en la bodega para saber si estaba bien.

Steven sabía que eras una estatua en representación de una de las sirvientas de una mujer muy poderosa del antiguo Egipto.

Al principio estaba confundido, y después de que le explicaras todo, salió y comenzó a dar vueltas por el museo viendo a todos ahí, y se enteró de que el guardia sabía solo que mantenía el secreto.

Así Steven comenzó a quedarse hasta más tarde a propósito para pasar tiempo contigo y los demás, solo que Donna no lo sabía, pero por ella mejor que Steven hiciera más trabajo, a pesar de no pagarle más.

Aquella noche Steven había llevado un libro con imágenes de varios lugares que compró para mostrarte otros países ya que no podías salir del museo.

Steven estaba en la bodega terminando de ordenar unas cajas, cuando apareciste por la puerta y te acercaste muy despacio hacia él para cubrir sus ojos con tus manos por la espalda, y una gran sonrisa se formó en el rostro de Steven dejando sus manos sobre las tuyas.

–Ya sé que eres tu, querida...–Dijo con una sonrisita antes de que se volteara en tus brazos.

–¿Cómo siempre sabes que soy yo sin que pueda hablar antes?–Reíste mientras él te veía con una sonrisa boba.

–Solo lo sé... creo que es porque te conozco muy bien.–Respondió antes de tomar tu mano.–Ven conmigo, te quiero mostrar algo.

Lo seguiste fuera hasta la tienda donde puso dos taburetes para sentarse, y dejó el libro frente a ti en el mesón donde lo abrió y comenzó a mostrarte imágenes.

–¡Wow! ¡Esto es hermoso!–Exclamaste maravillada viendo las imágenes mientras él te veía embobado.

–Te prometí que te iba a enseñar el mundo, y aquí está.–Dijo viéndote pasar las páginas una por una viendo fascinada las fotos.

Levantaste la vista hacia él para verlo con una sonrisa, antes de acercarte y darle un fuerte abrazo.

–Gracias por esto, Steven.–Le susurraste al oído antes de alejarte quedando a muy poca distancia de ti.

–N-no hay problema...–Respondió soltando una risita nervioso.–¡Mira! Este es Londres, donde estamos ahora.

Te alejaste un poco y viste las imágenes que te estaba mostrando mientras Steven trataba de que sus mejillas coloradas desaparecieran.

–Ojalá pudiese salir del museo y conocer el mundo contigo en persona.–Le dijiste con un tono de voz ligeramente triste pasando tu dedo por sobre las imágenes.

–Quizás... q-quizás algún día los dioses puedan cumplir tu sueño, quizás ellos puedan cumplir tu deseo de ser humana y así podríamos salir los dos de aquí.–Te dijo viendo hacia el libro y posando su mano sobre la tuya.

–¿Te imaginas? Podríamos conocer todos esos lugares de los que me has hablado, ¡y muchos más! ¡Oh! ¡Y-y podría probar esos tacos que siempre traes! También podría conocer a tus peces, podríamos probar otras cosas... podríamos estar juntos...–Murmurste la última parte apoyando ambas brazos en el mesón y recargando tu barbilla en ellos.

–¿P-podríamos qué...?–Preguntó con una pequeña sonrisita creyendo haber escuchado mal, pero sintiendo la emoción crecer dentro suyo.

Tu expresión cambió a una más asustada y te levantaste tratando de evitar verle a la cara.

–N-no dije nada—

¡T/N ven aquí!–Te llamó la mujer para la que trabajabas provocando que dieras un salto y te bajaras del taburete.

–Ya tengo que irme, te veo después.–Le dijiste ofreciéndole una sonrisa dudando por un segundo, y luego dejaste un rápido beso en sus labios antes de correr rápidamente de ahí.

Steven se quedó ligeramente boquiabierto y helado en su lugar, antes de llevar su mano a su boca completamente sonrojado antes de cubrir su rostro avergonzado sin poder dejar de sonreír.

–Tengo que encontrar una forma de que pueda salir...–Murmuró antes de ver hacia la dirección en que te fuiste con la sonrisa más grande y boba que jamás haya tenido.

Moon Knight VHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora