Capitulo 25.

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Al día siguiente Matías y yo estábamos en el aeropuerto listos para ir para Argentina.

-No quierooo, Enzo.-Dio vueltas en el hangar.- Siento algo raro, no se, siento que se va a enojar .

-Calma Mati, ya hablamos de eso.-Matias me miró mal y subió al avión con mala gana.

-Tengo un mal presentimiento, alfa.-Susurro.

-Todo estará bien, no te pongas nervioso.-Al llegar a Argentina y tomar un Taxi a su casa el se paró frente a muchos edificios.

-Mi casa no es lujosa como la tuya.-Me miró.

-Matias, eso en realidad no me importa sabías.-Matias entro al edificio y empezó a subir gradas.

-No es ni grande, ni espaciosa, ni elegante.-Sujete a Matías de la mano y lo puse contra la pared.

-Ya cálmate, nada de eso es importante.-Bese sus labios.-Yo no me enamore de lo qué tienes o no, yo me enamoré de quién eres, así qué ya es suficiente.-Lo bese.-Respira.

Subimos unos pisos más antes la puerta de un departamento, Matías metió la llave que tenía en su mano y entro.-Buenas tardes .-Hablo.

-Matias.-Tres chicos salieron corriendo a abrazarlo y un joven Omega parecido a Matías junto a una señora solo me miraron, la boca del estómago me ardió por la mirada de los dos.

-Hola familia.-Mati se separó de los tres y abrazo a quien supuse era su madre y luego a su hermano.

-Hola Matías.-Dijo su madre viéndolo, y en verdad que lo vió, de pies a cabeza como si lo escudriñara todo, el como estaba vestido, que traía y qué no.-¿No vas a decir ls quien es el?.-Había que el ambiente estaba tenso por mi presencia.

-Si, mamá el es Enzo.-Me presento.- Enzo ella es Emilia, mi mamá.

-Una gustó señora.-Estire mi mano y ella la estrecho un rato y me soltó.

-Un gustó, supongo, ¿Ya se acabaron las grabaciones?.-Matias asintió.

-Si ma hace unos días y es bueno volver a Argentina.-Su madre asintió.

-¿Y dónde estuviste todos estos otros días, Matías?.-Matias que se había sentado en la sala , le dió una palmadita al sillón y me senté junto a el.

-En Montevideo, Ma, estuve quedándome en casa de Enzo, perdón se que debí venir antes pero estaba algo nervioso.-Matias jugueteo con su anillo, parecía ser su nueva afición el jugar con el anillo de compromiso cuando aparentemente estaba nervioso.

-¿Qué hacías en casa ajena Matías?.-Las mamá de Matías empezaba a desesperarme con su interrogatorio, sabía qué ella sentía que Matías era mi Omega, las madres sienten eso, son perceptivas, pero aún así parecía querer hacer la agonía y nervios de Mati aún mayores.

-No es casa ajena.-Intervine.- Es la casa de mis padres, y Mati es prácticamente de la familia.

Matías me sonrió levemente y su madre se carcajeo.-¿Te mandé a actuar en una película o a regresar con un prototipo fantoche de alfa?, Matías.-Eso de fantoche me había dolido, me había molestado , pero la mire y conté hasta diez para no morderle la yugular a mi suegra.

La mamá de Matías no era como la esperaba, o tal vez estaba muy molesta por morder a su hijo, en cualquier caso no me conocía, y no tenía derecho a insultarme

-Mamá, porfavor.-Se quejó Mati.-No lo conoces siquiera , Enzo vino conmigo para decirte qué.-La mamá de Matías lo interrumpio.

-Para decirme qué en lugar de regresar a Argentina con tu familia y ponerte a estudiar para tener un título universitario, vienes cargando el título de.-Levanto sus manos.-"Propiedad de ", en el cuello, eso me vienes a contar Matías, que vergüenza.-Lo señaló y Matías se quedó literalmente sin hablar y por el vínculo sentí dolor, su dolor.- Quieres qué te felicité por venir con el título de incubadora en lugar de buscar un futuro.

Matías no respondió nuevamente y a mí se me acabó la cuenta en paciencia .-Mucho cuidado señora.-La señalé.-No le voy a permitir que le hable así.

-¿Y quién eres tú para prohibirme hablarle a mi hijo como me da la gana?.-Mejor miró molesta.

-Soy el alfa de su hijo, y el es mi Omega, no voy a permitir qué usted lo menosprecie de esa manera.-La amenacé.

-Enzo, suficiente.-Me sujeto la mano Mati.-Mamá,Enzo es bueno el no es como piensas,el me a cuidado y me ha protegido todo este tiempo y yo lo amo mucho.

-Tonterias.-Le dijo su mamá.-Te fuiste solo a perder el tiempo abriendote  de  piernas para un idiota que te dejará tirado cuando tenga la mínima oportunidad, y vas a darme la razón.-A Matías se le inundaron los ojos de lágrimas.

-Yo no lo voy a dejar.-Interrumpi.-Yo amo a su hijo señora.

-Tonterias, de seguro lo único que buscabas era un fácil, que se dejará coger y marcar para desgraciarle la vida.-La sangre me quemaba, así que hable.

-Esto es suficiente, nos vamos.-Me levanté.- Matías vamos.-Lo levanté del asiento.-Usted.-La señalé.-Tiene suerte de ser mujer y suerte de ser Omega o la hubiera .-Mejor aguanté las iras y no dije lo que pensaba.-Ugh.-Me quejé enojado.-No quiero volver a verla nunca.

Saque a Matías del lugar y cuando llegamos a la planta baja el me miró.

-No quería venir y tú me obligaste.-Lloro al fin .-No quería venir y tú me insististe, te dije que algo iba a salir mal, mi felicidad jamás es completa por qué cosas malas siempre la arruinan, yo estaba feliz en Montevideo, y tú me obligaste a venir.-Lo abracé, no era culpa de nadie que la mamá de Matías haya decidido desconfiar de mis intenciones en lugar de darme una oportunidad.

-Lo se, lo sé, volvamos a casa.-Lo sujeté.

-No quería venir .-Confio eso último me abrazo y me beso.-Ya me quiero ir.

Caminamos en silencio hacia un taxi y de ahí a un hotel cercano para comprar un vuelo al día siguiente.

-Amor.-Lo abracé.-Sabes que todo lo qué tú madre dijo es falso, verdad.

Mati asintió y me miró.-No quiero hablar Enzo.-Se acostó en la cama del hotel y se durmió profundamente.

-¿Qué había hecho?.-Susurro para mi mismo, arruinar la felicidad de mi propio Omega o no contar con la idea de qué su propia madre podría arruinarle el momento a ambos.

Un mal día, compré los boletos y me acosté junto a el una hora después y sentí que se despertó así que hable.- Mañana ya estaremos en casa, no llores.-Le dije a Mati que lloraba hecho una bolita en la cama.

-Yo amo a mi madre.-Susurro.- Por qué ella me insulto tan feo.

-No le hagas caso cariño.-Acaricie su cabeza.-No te quedarás solo.

-Lo se.-Se sento.-Pero pensé que estaría feliz por mi, por haber conocido a alguien que me hace feliz.-Suspiro.-Pero ella solo me grito todos sus malos deseos.

-Omega, cariño, no pienses así, nada pasará, estaremos bien en casa, y yo cuidare de ti y seremos muy felices.-Mati asintió y me abrazo.

-Vamos a casa pronto.

-Mañana, Omega.-Bese sus labios, con su cuerpo mucho más cansado volvió a dormirse y me dormí junto a el.

Esperaba qué la mamá de Matías se arrepintiera por tratarlo como a basura y al menos le pusiera perdón pero al día siguiente ella no le escribió ni lo llamó, y nosotros tomamos un avión a Uruguay nuevamente.

-Ya no quiero volver nunca más.-Susurro Matías desde el avión más para el qué para mí.-Ya no tengo donde volver.

Eso me partió el corazón y yo había sido parte de la causa de eso al llevarlo para Argentina.

REFLECTORES EN EL HIELO.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora