Al llegar a la empresa junto a Jungkook, Jin sintió un ligero nerviosismo. Los días libres que tuvo junto a Jungkook le permitieron desconectarse por un tiempo de sus responsabilidades laborales, pero al entrar al edificio de la empresa, no pudo evitar que una parte de él se preocupara por lo que había sucedido en su ausencia.
A medida que se acercaban a la sala de conferencias, Jin podía escuchar los murmullos de los inversionistas ya reunidos discutiendo varios temas. Al abrir las puertas de la sala, todos los ojos se posaron en ellos. Los inversionistas estaban ansiosos por continuar la junta y descubrir las perspectivas de Jin sobre los nuevos cambios de la empresa.
Jin se enderezó y avanzó con confianza, su experiencia como líder le permitió mantener una expresión calmada mientras caminaba hacia su asiento en la mesa de reuniones. Jungkook lo acompañaba, brindándole un apoyo silencioso pero tangible.
A medida que tomaban sus lugares, Jin observó a los inversionistas y les ofreció una sonrisa tranquila antes de comenzar a hablar. Sabía que, aunque había disfrutado de unos días de descanso, siempre estaría pendiente de la empresa y de su futuro. Tenía la intención de participar activamente en la reunión y contribuir con ideas innovadoras para asegurar el éxito continuo de la compañía.
—¿Algo más?—, pregunto Jin cerrando el tema.
—De hecho sí —, hablo un anciano al fondo. —Se que ahora está de moda andar con tu asistente y el amor de un rico y un pobre, pero joven Kim eso no funciona en nuestro.
—¿Disculpe?
—Todo hemos estado con nuestros asistentes —, el viejo rió junto alguno que otro inversionista. —Solo que eso se queda en la cama y no lo andamos presumiendo por todos lados—, sacó las fotos de Jin con Jungkook en distintas partes de Seúl enseñandolas a la junta. —Si haces eso todos pensarán que es posible que alguien como nosotros este con alguien como ellos—, miro a Jungkook y este en vez de reaccionar amable y servicial como siempre.
Jungkook se reía de una manera escalofriante mientras los presentes en la junta de inversionistas observaban, desconcertados por su reacción. El anciano que había criticado a Jin por estar con un "asistente" se mostraba impaciente y ofendido por la conducta de Jungkook.
Jungkook se acercó al anciano con una expresión de siniestra calma y, sin previo aviso, lo agarró de la corbata, tensándola alrededor de su cuello. El anciano se indignó y trató de golpear a Jungkook en un acto de desafío, pero Jungkook no se inmutó. Se dejó golpear, pero su risa continuó, resonando en la sala de juntas y provocando un ambiente tenso e inquietante.
—¡¿Quién crees que eres para tratarme así?! —, grito enfadado el anciano a quien creía su inferior. —¡¿Sabes cuánto vale está corbata?! ¡Vale más de lo que puedes soñar!
—¿Quién soy?—, Jungkook giro a ver a Jin quien veía todo eso atónito. —¿Quién soy?—, repitió en un apenas audible murmuro.
—Jungkook, sueltalo.
—Como órdenes.
Después de soltar al anciano, Jungkook giró sobre sus talones, enfrentando a la sala con una mirada implacable y una sonrisa cruel en sus labios. Con una voz tranquila pero amenazante, reveló su verdadera identidad. —Fui un descortés al no presentarme el primer día, pero nunca es tarde para las presentaciones —, Jungkook camino hacia Jin, después de todo su identidad falsa la creo solo para él y ahora que lo sabía no había necesidad de seguir en el anonimato. —Soy el Jeon Ian, el inversionista estadunidense—, anunció con una calma que hacía que su revelación fuera aún más impactante.
Los asistentes e inversionistas se miraron entre sí, atónitos por la revelación de Jungkook. Jin, por su parte, estaba en shock al escuchar la confesión de Jungkook, sabía cuánto había trabajado para seguir en el anonimato y que lo relevará así tan fácil, no parecía real, Jungkook quien continuó hablando, dirigiéndose al anciano con una frialdad escalofriante.
—Para mañana, tus inversiones y compañías serán destruidas por mí—, aseguró Jungkook, su tono lleno de determinación. —No tendrás nada, y todo será por tus propias acciones—. La sonrisa en el rostro de Jungkook era perturbadora, y su amenaza quedó en el aire, dejando a todos en la sala sorprendidos y sin palabras.
La reunión se sumió en un silencio tenso, mientras Jungkook se retiraba, dejando a Jin y a los inversionistas lidiando con el impacto de sus palabras. Jin sabía que el futuro se volvía aún más incierto y temía las consecuencias de las acciones de Jungkook.
[…]
—Pense que no revelarías tu identidad—, Jin miro a Jungkook después de llegar de la empresa. —Conseguiste todos estos años mantenerte en el anonimato que me siento mal que tuvieras que revelarlo por mi.
—Bonito, si viví en el anonimato fue por ti, pero ahora que sabes la verdad no me importa que sepan quién soy.
—Te amo—, dijo Jin mientras se acercaba a la sala donde vio que estaba Namjoon con un paquete de galletas.
—¿Podemos hablar?
—¿Qué quieres?—, preguntó a la defensiva Jin.
—Perdón—, con los ojos abiertos Jin observo como su hermano se acercaba a él y se arrodillaba con los ojos llenos de lágrimas. —Se que no será sencillo y no te pido que lo hagas rápido, pero quería que supieras que me arrepiento de todo lo que te hice. De no haber sido el hermano mayor que hubieras querido o el hermano con el que te sintieras cómodo de expresarte. ¡Perdóname!—, pidió.
—Nam—, el castaño se agachó y abrazo a su hermano. —Ya no lo necesito, pero gracias.
—Taehyung, también quería avenir, pero....
—Se qué mientes—, lo corto Jin sabiendo que su hermano mayor no estaba ni siquiera un gramo arrepentido.
—Me gustaría que volviéramos a hacer una familia de nuevo.
—No se puede volver a lo que nunca fuimos.
—Jungkook—, Namjoon se paró del suelo viendo al azabache detrás de ellos. —Gracias por cuidar de Jinnie. Hiciste lo que nosotros nunca pudimos. Lamento todo lo que hicimos, pero tú no nos dejaste otra opción.
—¿Por qué dices eso?—, interrogó SeokJin viendo a su hermano.
—Porque Jungkook amenazó a Jackson para que te alejara de cualquier persona que no fuera él.
—Eso es falso, Jungkook siempre estuvo para mí que es diferente.
—Jungkook, está obsesionado contigo, Jinnie. Es un demente.
— Él nunca me haría daño.
—Jinnie...
—Todos hablan de Jungkook pintándolo como él malo, pero ¿que hay de ustedes? "Los normales" —, cuestionó SeokJin enfadado.
— Tienes razón, Jinnie. Jungkook te ama a su manera más de lo que nosotros te demostramos cuando tuvimos la oportunidad—, Namjoon limpio sus lágrimas. —Se que no lo necesitas, pero cuentas con mi apoyo.
—Tienes razón. No lo necesito.
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Don't blame
Fanfiction"En el fragor de la tormenta, tu amor se convierte en mi refugio, donde encuentro la calma que anhelo. Eres la paz que brilla en medio del caos, el faro que guía mi alma hacia la serenidad." Tercer libro de la saga Kindom
