A pesar de la intensidad de la pesadilla que lo había atormentado, Jin se despertó en su cama luego de encontrarse con Jungkook en ese cuarto del horror, con la esperanza de que todo fuera solo un triste sueño. Sin embargo, la inquietud seguía presente en su mente, y la curiosidad lo llevó a buscar aquella puerta misteriosa que había visto en su sueño. Antes de que pudiera siquiera acercarse, Jungkook lo detuvo con una propuesta de cenar juntos.
-No tengo mucho apetito -, Jin le sonrió nervioso intentando caminar hacia donde recordaba está la puerta.
-Bonito, ayer te encontré tirado el pasillo mientras llorabas. Necesitas descansar y comer un poco.
-¿En verdad? No lo recuerdo.
-Supongo que tú mente lo bloqueo-, Jungkook se acercó a él para abrazarlo.- Vamos a comer, hice tu comida favorita.
Aunque inicialmente reacio a dejar de lado sus preocupaciones, Jin cedió ante la insistencia de Jungkook. Durante la cena, trató de concentrarse en la conversación y en disfrutar del momento con Jungkook, dejando de lado temporalmente sus pensamientos inquietantes. Con cada bocado, la sensación de malestar parecía desvanecerse, y Jin comenzó a convencerse de que todo había sido simplemente una manifestación de su imaginación.
Después de la cena, Jin se sumió en la calidez del momento, dejando atrás los recuerdos perturbadores de la noche anterior. Optó por dejarlo todo como un mal sueño y enfocarse en el amor y la tranquilidad que compartía con Jungkook en ese momento. Sin embargo, en lo más profundo de su ser, persistía una sensación de inquietud, una sensación de que algo estaba muy mal, incluso si no podía identificar qué era.
[...]
Con determinación fría en su mirada, Jungkook se dirigió hacia la habitación secreta, donde encontró al jefe de seguridad y a la mucama en estado de shock por el descuido que permitió que Jin llegara hasta ese lugar. Sin darles oportunidad de explicarse o justificarse, Jungkook sacó su arma y apuntó directamente hacia ellos.
La mujer y el hombre temblaban de miedo mientras intentaban balbucear alguna excusa, pero Jungkook no estaba interesado en escuchar. Para él, su incompetencia había cruzado una línea que no podía ser tolerada. Sin un ápice de compasión, apretó el gatillo, y los disparos resonaron en la habitación, llenando el aire con el sonido sordo de la violencia.
Los cuerpos de la mucama y el jefe de seguridad cayeron al suelo, y el silencio se apoderó del lugar mientras Jungkook observaba con frialdad el resultado de su acción. Para él, aquellos que no podían cumplir con sus responsabilidades no merecían clemencia. Con paso firme, salió de la habitación, dejando atrás el rastro de su implacable determinación.
-Jungkook-, su hermano quien acababa de entrar vio con horror la escena frente a él.
- Cometieron un error y pagaron por eso-, dejo el arma de un lado. -¿Investigaste lo que te pedí?
-Si y te tengo malas noticias-, entrego el documento que traía entre sus manos.-Es cierto que Bo hyuk está vivo y no va a parar hasta tener a SeokJin.
-Ese idiota cree que tiene oportunidad -, rió Jungkook asustando incluso a Hoseok por la repentina risa. -Seokjin es mío y nadie le tocará un solo pelo.
- Si Bo hyuk consiguió vivir en el anonimato por mucho tiempo es porque tiene fuertes conexiones, Jungkook. Esto no es un juego.
-Oi que la perra que lo intento matar fue su hermana-, el azabache dejo de lado los papeles. -¿En serio la gente cree que esa mujer pudo matar a alguien como Bo hyuk tan fácil?
-Se dice que Yeon lo engaño.
-Solo un idiota creería eso.
-Si ya lo sabías, entonces ¿por qué me mandaste a investigarlo?
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Don't blame
Fanfiction"En el fragor de la tormenta, tu amor se convierte en mi refugio, donde encuentro la calma que anhelo. Eres la paz que brilla en medio del caos, el faro que guía mi alma hacia la serenidad." Tercer libro de la saga Kindom
