XXVIII. Verdad

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En sus ratos libres en la empresa Jin se encontraba en el hospital, rodeado de un equipo de seguridad, decidido a obtener respuestas y justicia para su padre. Cada vez que salía de una reunión o visita, aprovechaba para preguntar discretamente sobre el paradero de sus hermanos, asegurándose de no encontrárselos cara a cara. Sin embargo, un día, mientras caminaba por el pasillo, se topó con Namjoon y Taehyung, quienes estaban vestidos de manera informal y tratando de pasar desapercibidos con gorras y cubrebocas.

Jin sintió un nudo en la garganta al verlos, una mezcla de dolor y resentimiento burbujeando en su interior. Intentó pasar de largo, pero Namjoon y Taehyung lo detuvieron, con expresiones de arrepentimiento en sus rostros.

—Jin, por favor, escúchanos—, suplicó Namjoon, su voz llena de pesar.

Jin se detuvo, su corazón latiendo con fuerza mientras luchaba por contener las emociones abrumadoras que amenazaban con desbordarse. Se volvió hacia sus hermanos, sus ojos llenos de dolor y frustración.

—¿Por qué ahora? ¿Por qué después de tanto tiempo?—, preguntó Jin, su voz temblorosa con la angustia acumulada durante años de sentirse abandonado y olvidado.

Namjoon y Taehyung bajaron la mirada, avergonzados por sus acciones pasadas.

—Lo siento, Jin—, murmuró Taehyung, su voz apenas un susurro cargado de remordimiento. —Nos equivocamos. No deberíamos haberte dado la espalda.

Las lágrimas rodaban por las mejillas de Jin mientras se enfrentaba a la realidad de la situación. Se sentía herido, traicionado y abandonado por aquellos que alguna vez consideró su familia más cercana.

—¿Por qué no estuvieron aquí cuando más los necesitaba?—, preguntó Jin, su voz quebrándose con la intensidad de sus emociones.

Namjoon y Taehyung se miraron entre sí, sin saber qué decir para consolar a su hermano herido.

—Lo siento, Jin. Lo siento mucho—, repitió Namjoon, su voz llena de dolor y arrepentimiento.

Jin respiró profundamente, tratando de calmar las turbulentas aguas de su corazón herido.

—Lo siento también—, dijo Taehyung con sinceridad, sus ojos llenos de pesar.

Jin asintió con tristeza, sabiendo que las palabras de disculpa no podían borrar el dolor del pasado, pero eran un primer paso hacia la reconciliación.

—Siempre fueron las personas que más cuide. Por las que pasaba días enteros sin dormir—, una lágrima se deslizó lentamente por la mejilla de Jin.— A pesar de ver cómo papá siempre los consintió jamás alegue o me enoje con ustedes. Para mí no importaba que es lo que les pasará o que tan cansado estaba siempre los apoye en todo. Ese fue mi error—, Jin miro la pulsera en su muñeca.— Les di todo a manos llenas que jamás lo valoraron. Ahora aprenderán a luchar por ello—, dicho eso el castaño salió del hospital directo a su carro, por el momento no quería saber nada de sus hermanos.

[…]

Al llegar Jin al departamento de Jungkook con el corazón aún cargado de emociones por el encuentro con sus hermanos en el hospital. Sin decir una palabra, se lanzó a los brazos reconfortantes de Jungkook, quien lo recibió con amor y ternura. Los brazos cálidos de Jungkook rodearon a Jin, ofreciéndole consuelo en medio de su dolor.

—Estoy aquí, Jinnie. Siempre estaré aquí para ti—, susurró Jungkook, su voz suave y reconfortante.

Las palabras de Jungkook fueron como un bálsamo para el alma herida de Jin, llenándolo de un cálido sentimiento de seguridad y amor. Se aferró a Jungkook con fuerza, dejando que las lágrimas de angustia y alivio se derramaran libremente.

—No necesito a nadie más que a ti—, murmuró Jin entre sollozos, sus palabras cargadas de gratitud y amor. —A pesar de todo, tú nunca me has fallado.

—Jamas me iré de tu lado, bonito. Eres lo mejor que me pasó

Jungkook acarició suavemente el cabello de Jin mientras lo sostenía, susurrándole palabras de consuelo y afecto. Conmovido por la vulnerabilidad y la fortaleza de Jin, se inclinó para capturar sus labios en un beso tierno pero lleno de significado.

Jin respondió al beso con la misma intensidad, dejando que sus labios se fundieran en un gesto de amor y conexión profunda. En ese momento, con Jungkook a su lado, Jin se sintió seguro y amado, listo para enfrentar cualquier desafío que el destino les deparara.

—Jungkook—, Jin detuvo el beso y lo observo a los ojos.

—¿Qué pasa, bonito?

—Yo.....

Después de un largo y doloroso proceso interno, Jin finalmente decidió que era hora de compartir con Jungkook la verdad sobre su pasado, sobre la oscuridad que había enfrentado. Con el corazón latiendo con fuerza, buscó el momento adecuado para abrirse completamente a su amado.

—Jungkook...—, comenzó Jin con voz temblorosa, sintiendo el peso de sus palabras mientras miraba a los ojos comprensivos de su pareja. —Hay algo que necesito contarte. Algo que he guardado por mucho tiempo...

Jungkook se mantuvo en silencio, esperando con paciencia mientras Jin reunía el coraje necesario para hablar. Cuando finalmente las palabras salieron, Jin compartió con honestidad la dolorosa verdad sobre su pasado, sobre el trauma que había sufrido.

—Yo... fui violado—, admitió Jin con la voz quebrada, sintiendo un nudo en la garganta mientras dejaba salir una parte de su alma herida.

La reacción de Jungkook no fue de juicio ni de horror, como temía Jin. En cambio, lo abrazó con ternura, envolviéndolo en sus brazos reconfortantes como un escudo contra el dolor.

—Jin... lo siento tanto—, murmuró Jungkook con voz suave, su abrazo transmitiendo todo el amor y la comprensión del mundo. —Pero quiero que sepas que no fue tu culpa. Nunca lo fue.

Las palabras de Jungkook fueron como un bálsamo para el alma atormentada de Jin, un recordatorio de que no estaba solo en su dolor y que tenía a alguien que lo amaba incondicionalmente. En ese momento, sintió como si un peso enorme hubiera sido levantado de sus hombros, dejándolo libre para sanar y crecer junto a Jungkook.

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