No salió de su habitación en todo el día. No tenia ánimos para ir a ningún lado, ni siquiera al parque, que cuando le plantearon la idea y Minho le dijo que podían ir a contar perros y gatos, para transformarlo en quien veía mas, entre todos, como una competencia. Estuvo a punto de decir que sí, hasta salto de la emoción, pero enseguida negó.
Se volvió a acostar en la cama, iba a leer un libro que ya había leído varias veces, pero eso no le importaba, a pesar de que ya sabia todo lo que pasaba, le seguía atrapando.
O era algo de lo que él quería convencerse, para quedarse allí, encerrado, leyendo o viendo algo en la televisión.
Fueron días bastantes inusuales en su vida, jamás creyó matar a una persona, a pesar de que todos le decían que así no era. Y ese todo era Minho a las cinco de la mañana, calmando su llanto y ansiedad.
Su novio era el único que dejaba que pasara a la habitación, no quería parecer malo, pero con él no sentía la misma vergüenza que con sus otros amigos, mas por haber arruinado sus vacaciones.
Ahora estaba solo en la casa, y fue la primera vez que respiró profundo y no sintió miedo de salir hacia el patio, o abrir la puerta delantera para ver la playa que estaba enfrente. Era libre. Sin embargo, aquel sentimiento de libertad le dejaba un mal sabor de boca, porque nunca imaginó que lo seria de este modo. Siempre creyó e ideó el momento en el que Yunho por fin aceptaba que no lo quería.
No bajó a la sala solo para salir al patio o abrir la puerta, fue para algo en específico: mirar la mancha de sangre que había sido absorbida por los pisos de madera. Tenia que irse sí o sí, no quería ensuciar la casa de Harim, y quedar como una persona mala. Porque lo era, sino, no hubiese pasado eso.
Era su culpa, debió preguntar quien era antes de abrir. Si hubiese seguido lo que siempre supo hacer, no estaría en esta situación, no habría arruinado las vacaciones para sus amigos, y sobre todo, no sentiría el pesar en sus hombros de que por el empujón, le quitó la vida a alguien.
Pudo resistirse, agachar su cabeza y apretar sus labios para que no lo besara y a pesar de que eso no pasó, la realidad era que sus brazos dolían y quería sacárselo de encima, ¿por qué le pasaban estas cosas a él? si nunca hizo nada malo. Los libros que pedía prestados en la biblioteca, los devolvía con tiempo, siempre compraba dulces con el dinero exacto calculado y no le pedía a nadie que le prestara, salvo a su madre, que siempre le pedía un poco para comprar sus libros para dibujar y pintar, además de algún que otro peluche, pero siempre trataba de devolvérselo. Con buena conducta, notas altas. Solo eran ellos dos y tenia que funcionar. ¿Qué había hecho mal?
Buscó un recipiente y le colocó agua, se le dificultó un poco a la hora de encontrar los jabones y por ello, derramó un poco de lágrimas, logrando ponerlo nervioso, aunque no sabia si era por eso, o por todo lo que había pensado anteriormente.
Se sentó al lado de la mancha y tiró todo tipo de jabones y luego un poco de agua. El servicio de limpieza había hecho lo posible por quitarla, o eso es lo que dijeron, debió ser un trabajo ardo, Jisung lo sabia, pero pensaba que no habían hecho lo necesario para quitarlo todo. Comenzó a refregar, primero con un ritmo lento y luego, cuando notó que eso no salía, comenzó a hacerlo con mas fuerza.
Parecía que le había echado mucha agua y poco jabón, así que le volvió a verter un poco mas, sin embargo, la cantidad de agua era mucha, hasta lo sentía por su propio rostro, y ahí fue cuando se dio cuenta de que estaba llorando, e implorando por quitar esa mancha, lo que no se dio cuenta, fue que sus amigos habían entrado a la casa y lo vieron allí, sorprendidos y un poco asustados.
—JiJi, tranquilo... —musitó Felix, tratando de tener sus movimientos.
Minho se quedó perplejo, no podía comprender lo que estaba pasando.
ESTÁS LEYENDO
━ 𝑰𝒏𝒇𝒂𝒏𝒕𝒊𝒍 ✧ 𝑴𝒊𝒏𝑺𝒖𝒏𝒈
Acak-Minho hyung, ¿le gustan mis orejitas? -preguntó señalando la diadema en su cabeza. -No, te ves jodidamente infantil -espetó. Donde Jisung tiene una personalidad muy única, por no decir de niño, debido a un trauma en su infancia. Y en donde Minho es...
