Jisung saltó de la alegría cuando Minho aceptó ir al supermercado a comprar solo unas cositas para hacer unas ricas galletas. Cositas que no tuvo en cuenta cuando fue a comprar anteriormente, pero Lee le dijo que no había problema si es que iban diez veces, que lo haría contento, porque por algo había pedido el auto.
—Ay hyungcito... —suspiró en cuanto entró al vehículo, colocándose el cinturón de seguridad—. ¿Podemos hacer galletas y ver alguna película? Porque ayer vimos los Ositos Cariñositos, entonces sería bueno ver otra cosa.
—¿No quieres ver los Ositos Cariñositos? ¿Qué pasó con mi osito gruñosito? —preguntó, haciendo referencia al mismo Jisung, ya que le hacía algo de ruido que no lo quiera ver.
—No pasó nada... Gruñosito terminó bien en el capitulo anterior... —siguió pensando si es que había pasado algo, pero la realidad era que sus ojitos se cerraban ya por el décimo capitulo—. Pero hyung, podemos ver algo quequiera... No siempre tengo que ser yo.
—Jisung, si no me gustara, me hubiese dormido... Y tú sabes lo complicado que es eso —mencionó sin pensarlo. Los ojitos de Jisung se plantaron sobre los de Minho, quien giró a verlo para ver si su mirada no había decaído con esas palabras y en efecto, la expresión de Jisung era una triste.
—No te pongas así, lo dije como un chiste —el semáforo dio en rojo, así que fue perfecto para tomar la mano ajena que estaba sobre su pierna—. Está bien, veremos algo a mi elección, ¿te parece bien? —su voz sonó extremadamente dulce, tanto que tuvo efecto en Jisung, además de las tiernas caricias que el mayor dejaba en sus deditos.
—¡Me parece bien! Pero, sin objeciones, a las once estaremos durmiendo para que pueda descansar plenamente... Oh, ¿pero no dijo que se iba a su casa? ¿Cómo haremos?
—Tu madre se fue hoy en la mañana, no te dejaré solo. Cuando vuelva, me iré.
—Pero dígalo con más ánimo, parece que está enojado... —se quejó, con un tierno pucherito. Minho rió, listo para darle un beso, pero el semáforo señaló que ya podían avanzar.
—Aunque si quieres, me puedo quedar los días que tú quieras.
—¿Dormiremos la siesta juntos, así puede recuperar un poco de lo que no puede dormir por las noches? —susurró.
Levantó sus ojitos, esperando a una respuesta de Lee, pero este pareció no escucharlo. Pero era todo lo contrario, simplemente no sabía cómo responder. Si comenzaba a hablar, debía calar en si mismo, en su pasado, en los problemas que su padre le causó, no solo a él, sino a su madre. A pesar de que debía hacerlo, porque sabía que Jisung tenia ciertas dudas en su cabeza, no era el momento indicado para indagar sobre los comienzos de sus traumas infantiles.
No quería arruinar el hermoso momento con un monstruo, como lo era su padre. No le gustó ignorarlo, pero a más allá que una parte de su pasado estaba peleando para poder liberarse, simplemente cayó ante la idea de que Jisung, sabía absolutamente todo, solo que desde un plano de la inocencia pura. Y él no quería arruinar eso.
—Llegamos —sonrió, como si no hubiese escuchado la pregunta anterior, notando como los ojitos de Jisung habían tomado una luz un poco triste.
—En cualquier momento lloverá... Y yo que quería hacer angelitos en la nieve —se quejó, mientras bajaba del auto.
Una gota cayó sobre su nariz, lo cual logró que frunciera su ceño. La misma cayó con mucha fuerza, por ende le quedó doliendo.
—¿Qué te pasa, enano? ¿Por qué esa cara? —preguntó Lee, acomodándosela sudadera negra, a la vez que se colocaba una gorra sobre su cabeza, apartando su cabello.
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━ 𝑰𝒏𝒇𝒂𝒏𝒕𝒊𝒍 ✧ 𝑴𝒊𝒏𝑺𝒖𝒏𝒈
Fanfiction-Minho hyung, ¿le gustan mis orejitas? -preguntó señalando la diadema en su cabeza. -No, te ves jodidamente infantil -espetó. Donde Jisung tiene una personalidad muy única, por no decir de niño, debido a un trauma en su infancia. Y en donde Minho es...
