☆ SESENTA Y UNO

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—¿Qué pasa, Lixie? —preguntó Seo, con su entrecejo fruncido. 

El menor lo ignoró, quería entrar al baño lo antes posible para lavar su rostro, sus mejillas estaban rojas por lo asustado que estaba. Una vez finalizó, tapó su rostro con sus manos, tratando de no largarse a llorar, pero en cuanto sintió los brazos de su novio rodear su cuerpo, simplemente se quebró en llanto.

—¿Qué sucede? 

—Ji-Jisung... —respondió, apoyándose en el pecho ajeno, era un lugar bastante cómodo para recostarse. 

—Te asustaste mucho, amor, es normal. Llora si quieres, no tienes por qué aguantar las lágrimas.

 —No so-solo es eso... es q-que... n-no sé cómo a-ayudarlo... no pude calmarlo, y me asusta no saber hacerlo —finalizó, dejando que las lágrimas inunden su rostro. 

—Hiciste lo que pudiste, Lixie. Aunque Minho lo haya tranquilizado del todo, tú hiciste tu trabajo, que fue alejarlo de las personas. Lo único que Jisung necesitaba saber para calmarse, era saber que Minho no lo odiaba, y tú no le podías brindar esa seguridad. Pero, si fuese en otra situación, se que tú tienes los medios suficientes para calmar a tu amigo, lo sé. Eres una persona que brinda calidez, felicidad y eres un lugar seguro, así que puedo afirmarlo. 

—¿Tú... crees eso? 

—Si, amor, yo lo sé, todos lo sabemos —aseguró, dejando un dulce beso en su cabeza.

 —Su-supongo que eso... eso me puso feliz, gracias Binnie —afirmó, cerrando sus ojos y restregando su rostro por su pecho—. Oh... —levantó su cabeza, notando una mancha sobre la tela bordó—. Lo siento, mojé tu camiseta.

Sus ojos se encontraron y Changbin no hizo nada más que sonreír y dejarle un beso sobre su frente. 

—No hay problema, me siento bendecido. 

Escuchó la risita de Felix y eso fue suficiente para darle fuerzas para el partido. 

Fueron los minutos suficientes para que el contador diera el comienzo del entretiempo

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Fueron los minutos suficientes para que el contador diera el comienzo del entretiempo. 

El equipo de la escuela se reunió con su entrenador, quién les dio indicaciones específicas, además de dejar en claro la molestia que tenía con Wonwoo porque nunca le pasó la pelota en pases bastantes claros a Lee, quien estaba cerca del aro, pudiendo anotar con tan solo un tiro. 

—Ya lo escuchaste —espetó Minho, quién llevaba agua a su boca—. No seas idiota, Jeon y pásame la pelota. 

—Idiota eres tú, que por ir a socorrer a una puta, tuvimos que retrasar el partido. 

Minho se giró y se acercó para dejarle algo en claro. 

—Le vuelves a llamar así y te romperé algo más que la cara. Me importa un carajo lo que pueda pasarme, pero no me iré de esta escuela con las ganas —avisó, para irse con los demás. 

El tiempo comenzó de nuevo, y todo iba bastante bien, anotaron dos veces, tomando ventaja sobre el partido, al parecer Wonwoo siguió las indicaciones del entrenador y le dio pases a Lee, quien fue el titular de las anotaciones. 

Estaba feliz, pero aún seguía algo preocupado por Jisung. Solo quería estar con él y cerciorarse de que estaba bien. Mostrando sus dientes en una linda sonrisa o llenando sus mejillas de comida. Pero estaba ahí, notando como Wonwoo caía al suelo, totalmente adolorido. 

Jeon se tomaba el tobillo, pidiendo que la ayuda venga inmediatamente, parecía que estaba bastante jodido, así que no tardó en avisarle al entrenador para que llame a emergencias. Fue hasta él, a brindarle algo de ayuda, sabiendo que no podía hacer mucho. 

Por dentro lo estaba disfrutando. 

Sabia que eso estaba mal, pero le encantaba como el karma le llegó tan temprano y él no tuvo que hacer nada para que eso suceda. Tampoco sabía como diablos le pasó aquello, Jeon le estaba por pasar la pelota y simplemente se dobló el tobillo, así que estaba seguro de que era una lesión. 

Minho cruzó miradas con Changbin y Hyunjin e hizo señas de que él no había sido, no metió ni un dedo. La ambulancia vino al cabo de unos minutos y se lo llevaron. Lo único que dijeron los paramédicos es que parecía ser una lesión, pero sin estudios, no podían saber si era grave o no. Se sentó en el banco con sus amigos, notando como las personas se iban algo asustadas, hasta en shock medios actuados por parte de las chicas. Bebió agua, quería que el entrenador le diera el pase para irse, no aguantaba estar ahí.

Por otra parte, Jisung, quién veía como la ambulancia se iba con rapidez desde la entrada de la escuela, también escuchaba como unas chicas estaban hablando sin disimular acerca de lo sucedido. 

—No lo sé... creo que Minho metió su pie... algo así como una patada directo a su tobillo. Ya sabes, lo hizo a propósito, según los rumores, ellos dos ahora se llevan mal, demasiado, ¿viste como tenía el rostro la otra vez? Bueno, fue Minho oppa —dijo la chica, antes de irse con su amiga. 

Aquellas palabras lo dejaron totalmente pensativo, ¿Wonwoo habrá hecho algo para que Minho se enoje y haga algo así? 

Pero si mi hyungcito nunca haría algo tan grave... Quiso convencerse, pero en cuanto vio a Lee salir con una gran sonrisa, todos sus pensamientos dieron un vuelco. Se levantó del banco y fue directo a él, a preguntarle si todo lo que escuchó era verdad. 

—¿Estas bien, niño? ¿No te pasó nada luego...? 

—¿Lo hizo a propósito? —soltó de la nada, ignorando sus preguntas—. ¿Es verdad lo que dicen? 

—¿Ah? ¿Qué cosas dicen? No te entiendo —Minho quedó totalmente descolocado. Frunció su ceño y volvió a mirar a Jisung, esperando una respuesta. 

—Escuché que le pegó con una patada en el tobillo, por eso llamaron a emergencias, ¿es cierto, hyung? —sus ojitos brillaron, estaba a punto de llorar. 

—¿Qué? ¿Por qué diablos crees esas cosas? —espetó, algo enojado. 

—Po-Porque lo conozco y no tiene mucha paciencia que digamos —bajó su cabecita, algo intimidado por el semblante serio, que se convertía en uno totalmente molesto—. Y-Y se que él lo puede sacar de sus casillas... 

—Entonces no me conoces en lo absoluto. 

Aquello sorprendió a Jisung, quién levantó su cabecita. El tono era tan frio, que le recordaba a los días en el que Minho le decía cosas feas. 

—Quizás me den ganas de desfigurarle la cara por las cosas que te hace o dice, pero sé lo importante que es el básquet para Wonwoo, como a todos en este equipo y no me metería con eso. Pero lo que más me sorprende es que me juzgaras sin saber lo que pasó, y lo que me saca de casillas es que seas tú —Minho lo fulminó con sus negros ojos y supo que le estaba dando miedo por la expresión que puso el menor—. Y lo que más me molesta es que creas lo que dijo alguien ajeno a mi, quién no estuvo dentro de la cancha como para ver bien lo que pasó. Si te interesa saber, Wonwoo pisó mal y eso provoco que su tobillo se doblara, y si tanto piensas que lo odio, quiero que sepas que le avisé al entrenador que llame lo antes posible una ambulancia, ¿cuánto odio puede haber allí? Sino, hubiese dejado que se muera del dolor ahí mismo.

Los orbes oscuros de Lee penetraban con toda la furia los ojos tristes de Jisung. Y por mas que eso sea un punto por el cual cambiar su actitud en este momento, el enojo era mas grande que su razonamiento.

—Hyungcito... —el menor tomó la manos del ajeno y las enlazó con cariño, pero no obtuvo la misma acción del contrario.

Minho negó.

—No —espetó. Apartó las manos a pesar de no querer hacerlo—. Nada de hyungcito... al menos por hoy. 

Y se alejó, sin importarle el rostro de Jisung lleno de lágrimas. 

━ 𝑰𝒏𝒇𝒂𝒏𝒕𝒊𝒍 ✧ 𝑴𝒊𝒏𝑺𝒖𝒏𝒈Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora