☆ESPECIAL 3

7.7K 742 586
                                        

Han sido días fuera de lo normal.

La rutina se seguía respetando como de costumbre, pero Minho siempre lo notaba cansado. Luego de despertarse de la siesta, lo veía un poco asustado también, como si tuviera miedo.

Ya había pasado una semana desde lo que sucedió en la casa. Ellos aún estaban allí, solo para completar la estadía en Jeju, pero si fuese por él, hubiera tomado a Jisung y lo hubiera llevado a Seúl de nuevo.

Necesitaba un lugar seguro, y estaba mas que claro que, quizás, dormiría mejor si lo hiciera en su habitación. Ni con tantos peluches que se trajo de ahí, le sirve para conciliar el sueño de una buena manera.

Ya no sabia que hacer.

Al menos mantenía sesiones virtuales con su psicóloga, quien le decía lo mismo que todos nosotros: era mejor volver. Pero él repetía una y otra vez, que no quería arruinar las vacaciones de sus amigos.

Así que él mismo buscó las respuestas ante sus pesados pensamientos, llamó a Jeongyeon y pidió ayuda. Entendió absolutamente todo, y él no era de entender a la primera, pero se dio cuenta que por Jisung, podía hacer todo, con tal de que estuviera bien y a salvo.

Ahora mismo él estaba sufriendo como un estrés postraumático completo por el accidente con Yunho, ahí podía explicar el porqué de las pesadillas. Sumándole a la empatía, la conciencia moral y responsabilidad por el hecho de que pensaba mas en sus amigos y en su novio que en él mismo, culpa intensa por todo lo que ocurrió.

Y supo entender la incógnita mas grande de todo, el porqué no se quería ir. Jeongyeon supo explicarle con detenimiento que no quería enfrentar la realidad volviendo a Seúl. Que no quería despertarse y vivir con el peso de la culpa.

Así que le dio consejos para sobrellevar todo esto. Solo debía acompañar a Jisung, seguir haciendo lo que nunca dejaron de hacer y era sacarlo de la habitación, hacer nuevos planes para el día. Sacarlo de sus propios pensamientos intrusivos.

Eso estaba bien, lo estaban haciendo bien, pero ¿por qué aún seguían las pesadillas? También le compró un cuaderno para poder anotar todos sus sentimientos y emociones, algo que lo ayudaba en todo sentido para no sobrecargarse con negatividad. 

Pero no funcionaba mucho. Al menos no escuchaba que se rehusaba a salir. Tenia a sus amigos con él y eso era lo mejor.

Eran las tres y treinta de la madrugada, no había dormido en ningún momento, pero Jisung sí, él estaba completamente dormido, o al menos, eso vio cuando lo dejó en la habitación, antes de irse para el gimnasio, y así, al menos pensar un poco.

Se quitó los guantes de boxeo y por consiguiente las vendas, luego se puso la camiseta y se dirigió a la habitación. Era la hora exacta en la que Jisung comenzaba a murmurar, a moverse con intensidad sin poder despertarse y claramente lo sabia, porque quien sí se podía despertar era él. A veces pensaba que de esa manera su insomnio podría volver, algo que claramente lo mantenía oculto porque si lo llegara a largar delante del menor, no habría alguien que lo saque del estado de tristeza y de culpabilidad.

Entró lentamente, le había dejado la televisión prendida en caso de que se despertara, como ocurrió una vez, pero estaba seguro de que si no estaba en la cama, lo que menos haría era ver la televisión tranquilo, porque lo estaría buscando por toda la casa.

Y ahora que veía la cama vacía, tenia que buscarlo él.

—¿Jisung? —preguntó en un tono elevado de voz para que lo escuchara.

No recibió respuestas.

Aún así fue al baño de la habitación y buscó en cada rincón por las dudas, pero no estaba allí. Hasta debajo de la cama y adentro del armario, con Jisung se podía esperar cualquier cosa. Trató de no alarmarse, y pensó que probablemente lo estaría buscando, pero antes, se detuvo en las habitaciones de los demás para saber si no escuchaba algo, porque quizás, también podría estar ahí. Además de que esperó para ver si uno de sus amigos no salía despedido de la cama por su culpa, pero nadie salió, y no escuchó nada.

━ 𝑰𝒏𝒇𝒂𝒏𝒕𝒊𝒍 ✧ 𝑴𝒊𝒏𝑺𝒖𝒏𝒈Donde viven las historias. Descúbrelo ahora