-Minho hyung, ¿le gustan mis orejitas? -preguntó señalando la diadema en su cabeza.
-No, te ves jodidamente infantil -espetó.
Donde Jisung tiene una personalidad muy única, por no decir de niño, debido a un trauma en su infancia. Y en donde Minho es...
El día estaba demasiado bonito y podía decir, que él mas, porque le gustaba la imagen que estaba viendo en el espejo. Su maquillaje casual como siempre y su ropa colorida, a pesar de que quizás, su alegría sea arruinada por personas sin contención de sus padres.
Inconscientemente hizo un pucherito, simplemente quería un buen día y que nada se arruinado, al fin y al cabo, hoy se entregaba el trabajo final. El que le daría la nota para aprobar el trimestre y tener un buen numero en el boletín, además de comentarios agradables por parte de su madre y amigos por el logro hecho en el ultimo año.
Sin embargo, también se trataba de dejar de hablar con Minho. Se iban a alejar y ya no habría besos en cualquier rincón, a pesar de que estén escondidos. No habría celos por parte de él y ahora podría enseñarles a sus amigos cualquier brillo labial para que lo vean directo de sus labios y el efecto que produce.
Ya no habría comentarios feos, para luego un perdón. Apariciones sin sentido o la frase "me voy" cuando los sentimientos quedaban a flote. Ya no habría nada que los uniera, y aquel pensamiento, genero un vacío enorme.
Y se dio cuenta que él solito arruino su día.
Quizás era lo mejor, que tomen caminos separados, porque a pesar de que realmente lo quería, y sabia que podía hacerle ver que había un mundo lleno de amor, comprensión, paciencia y empatía, no todos podían soportarlo y Minho, era una de esas personas.
Estaba limitado a sentarse y no actuar, ya no sabia que hacer para hacerle saber que había personas alrededor suyo que sí querían su bienestar. Pero suponía, que a esa altura del año, de su relación ya se lo hizo saber, pero era Minho quien no lo aceptaba, porque estaba acostumbrado a vivir con el dolor.
Por ende, sabia que lo nuevo le daba desconfianza, pero tampoco estaba tan seguro que tanto podía aguantar, que tanto podía quedarse ahí para hacerle saber eso.
Todo era tan confuso.
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Jisung se encontraba en el salón de biología, momentos antes de que la clase comenzara.
Despegó la vista de su libro en cuanto alguien dejó caer algo sobre a mesa en la que estaba, en cuanto vio a Minho, su cuerpo se destensó por inercia.
No sabia porque eso sucedía, creía fuertemente que él era una persona de confianza, pero siempre terminaba siendo todo al revés.
—¿Qué haces, niño? —se sentó a su lado, sin ningún tipo de permiso.
—Leo, ¿qué no ve? —sacudió el libro.
Minho pudo ver que se trataba de "El Principito", pensando fugazmente que el de la portada, se parecía a él, pero solo por el color de cabello.
—Lees siempre el mismo, ¿no tienes otros?
Jisung lo miró con ojos confundidos, pero eso no le quitó la ceja levantada en el rostro de Minho.