🔞Capitulo 73🔞

2.6K 159 22
                                        

Ambos estamos de rodillas sobre la cama y comenzamos a besarnos una vez más. Bajo hasta sus tetas y empiezo a chupar y mordisquear sus pezones. Mis manos recorren su suave cuerpo curvilíneo de arriba a abajo. Ella me empuja haciéndome acostar y se sienta sobre mí. Agarra mi pene y lo acaricia con su mano y se sienta sobre él lentamente y comienza a saltar. Sus enormes tetas saltan de arriba a abajo por todo el movimiento que está haciendo. Ahhh eso me vuelve loco, se mira tan deliciosa. La agarro por las caderas y la ayudo a moverse. Nos miramos el uno al otro, no tuvimos que hablar, nuestras miradas decían más que mil palabras. Entrelazamos nuestras manos y ella aumentó su velocidad moviéndose de adelante hacia atrás, sus caderas moliendose arriva de mi de la manera más deliciosa me esta volviendo loco.

—Grrr....ahhh...siii mami tan rica que estas chiquita.

Ivan me agarra por las caderas y comienza a penetrarme desde abajo, se siente tan increíble tenerlo embistiendome profundamente. Pongo los ojos en blanco sintiéndolo bombear dentro de mí. Aumenta cada vez más su velocidad haciéndome perder el control.

—Ahhh...ahhhh...ahhhh me voy a venir..aaaaahhh
Mas rapido Ivannnnn....mmmm

La sensación es tan tensa que me corro otra vez, mi cuerpo tiembla por el orgasmo explosivo que acabo de tener una vez más.

—Te amo mi reina, te amo demasiado corazón.

—Yo también te amo.

La agarré y nos acostamos en la cama, la puse de lado y me puse detrás de ella. Comencé a besarle el cuello y el hombro mientras la abrazaba, con mi otra mano comencé a acariciar sus piernas y su trasero.

—Acércate más Ivan, hasta que ya no sepa dónde termino yo y empiezas tú mi amor.

Comienzo a acariciar sus tetas y a apretarlas con mi mano y acaricio suavemente su barriguita donde descansan mis bebés. Empiezo a mordisquearle el lóbulo de la oreja y a susurrarle al oído.

—Me volví adicto a ti tan fácilmente. Me atraes de maneras que no puedo explicar, solo quiero tu atención y tu amor mi muñequita hermosa. Me preocupo por ti más de lo que crees, pienso en ti más de lo que te das cuenta, te aprecio más de lo que jamás sabrás mi reina hermosa. No hay palabras lo suficientemente increíbles para describir lo fantásticamente que me haces sentir. Dahlia eres lo primero y lo último en lo que pienso todos los días.

—Te amo, después de todo este tiempo todavía te amo, siempre fuiste tú. Fuiste tú ayer, fuiste tú hoy y serás tú mañana, y por el resto de mi vida, serás tú. Te amo Iván, te amo tanto mi chapito hermoso.

Siento el cálido aliento de Ivan besándome en el hombro y su áspera barba haciendo contacto con mi piel. Siento sus suaves labios dejando un rastro de besos, sus manos acariciando cada centímetro de mi cuerpo mientras nuestros cuerpos están pegados. Levanta una de mis piernas y pone su pene en mi entrada y me penetra por detrás. Entrelazamos nuestras manos mientras comienza a moverse dentro y fuera de mí. Sus manos van a mi cuello y comienza a moverse cada vez más rápido, siento una conexión tan genuina con él mientras me hace el amor. Es una sensación indescriptible que crece en mi pecho, es una felicidad intensa que ves en fantasías y películas, sin embargo, aquí estoy experimentando el amor con él. Ivan es mi todo, es el amor de mi vida.

El sigue embistiéndome por detrás agarrando mi cadera y yendo cada vez más rápido haciendo que nuestras pieles choquen entre sí, nuestros gemidos y sus gruñidos son cada vez más fuertes.
Él comienza a embestirme cada vez más rápido hasta que ambos no podemos contener más nuestro orgasmo y nos corremos al mismo tiempo.

—Aaaahhh ahhhhmm...aaahhhh mmmm...siiii

—Ahhhhh....mmmmgrrrrr...chiquita que rica.

Ivan sale de mi y me doy la vuelta y me recuesto sobre su pecho, nuestros labios se unen en un dulce beso tierno lleno de amor. Continuamos besándonos hasta que a ambos nos quedamos sin aire. Entrelazamos nuestras manos mientras yo escribo mi nombre con mi dedo en su pecho y él deja suaves caricias en mi espalda. Ambos estamos sudados, recuperando el aliento después de una noche tan exquisita juntos. Su otra mano toca mi barriga y luego besa mi frente.

—Cada momento contigo es un tesoro, y mi amor por ti se hace más fuerte con cada día que pasa. Eres la luz del sol en mi vida, y te aprecio más de lo que las palabras pueden expresar mi amor.

—Eres todo un poeta mi amor, te amo muchísimo. Fuiste la primera persona de la que me sentí segura pero al mismo tiempo totalmente insegura inquebrantablemente eso fue lo más aterrador de enamorarme de ti, el hecho de que no tenía la mas minima idea que estaba haciendo, pero al mismo tiempo sabia exactamente que tenía que hacerlo, eres una vez en la vida mi amor, te amo.
Sabes cómo mencionaste que si fuera por ti te casarías conmigo mañana, bueno, creo que eso también me gustaría, hagámoslo, no quiero esperar más para ser tu esposa.

Ivan sonríe y me acaricia la barbilla y me besa entrelazando mi lengua con la suya en un beso largo y apasionado.

—No sabes lo feliz que me haces, vamos a hacerlo, tendré todo listo para mañana en la tarde mi amor, no te estreses por nada que yo me encargo de todo.

—Confío en ti.

Me besa una vez más y acaricia más mi cuerpo. El beso se intensifica cada vez más y siento su pene duro en mi pierna. Luego se pone de rodillas en la cama y me pone de lado y introduce su pene en mi una vez más. El comienza a embestirme, su piel chocando contra la mía es el único sonido en el dormitorio. Se inclina para besarme y tocar mis tetas y mi estómago de la manera más delicada, mordisquea mis pezones mientras continúa entrando y saliendo de mí cada vez más rápido. Mis gemidos se hacen más fuertes y sus jadeos también. Con unos cuantas embestidas más, ambos volvemos a corrernos, incluso perdí la cuenta de cuántos orgasmos he tenido, pero todavía tengo hambre de más, no me canso de tener nuestros cuerpos conectados, estamos entregándonos en cuerpo y alma. La noche fue larga, continuamos haciendo el amor toda la noche, no nos cansábamos de demostrarnos mutuamente cuánto nos extrañámos y amámos. Estábamos más que emocionados de que finalmente seremos marido y mujer en cuestión de horas.

Rato despues finalmente pudimos dormir un poco cuando apareció el sol, Iván y yo acurrucamos nuestros cuerpos exhaustos y dormimos unas cuantas horas antes de casarnos oficialmente.






Esta novela ya casi termina, disfrutenla espero que les este gustando. Escribo lo mejor que puedo, no me juzguen mucho.

Un Dia A La VezHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora