𝟏𝟐

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*ੈ✩‧₊˚*ੈ✩‧₊˚𝐇𝐀𝐒𝐓𝐀 𝐋𝐀𝐒 𝐌𝐀𝐍𝐎𝐒*ੈ✩‧₊˚*ੈ✩‧₊˚

Amanda veía a Victoria saltar dentro de la cabina, se veía entre nerviosa y feliz

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Amanda veía a Victoria saltar dentro de la cabina, se veía entre nerviosa y feliz. Mariposas revoloteaban dentro del estomago de Amanda, sentía una gran satisfacción de ser el primer escalón en la larga y prospera trayectoria que tendría la castaña en la música.

Rufina se acercó a su espalda, apoyando la barbilla en el hombro de Amanda.

—¿Estas hasta las manos no? —cuestiona, dulce y tierna—

Amanda la miro confundida —¿Eh?

—Te brillan los ojitos, Ki —sonríe— Y lo hacen como nunca en la vida...

—No, Piru, yo la tengo a la gorda en Argentina —niega, sacudiendo la cabeza— 

Rufina alzo las cejas —¿Y? En PR estas soltera... —sacude las cejas, haciendo reír a Amanda—

—negó con la cabeza— Yo la amo a la gorda, es mi vida entera, pero Victoria... tiene un no se que —acepta, dejando escapar una leve sonrisa—

Rufina dio pequeños saltos, chillando de emoción.

—Estas hasta las pelotas, amiga... Disfruta, que la vida es muy corta para pensarla tanto —asegura—

Las palabras de Rufina resonaron en la cabeza de Amanda ¿Y si Rufina tenía razón? Pero, no podía jugar con Victoria... Con Sofia si, pero con Vicky no.

Volvió su mirada a la cabina, Victoria le sonreía desde dentro. Amanda le correspondió la sonrisa.

Su teléfono sonó y su felicidad se arruinó. No era un mal mensaje, era malo de quien provenía.

No respondió, algo en ese mensaje le llamo la atención

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No respondió, algo en ese mensaje le llamo la atención... ¿Organizar la agenda? ¿Desde cuando? Si Amanda había dejado todo perfectamente calculado para disfrutar su viaje sin preocupaciones.

Sacudió la cabeza, disipando esos pensamientos y se concentro en ver a Victoria cumplir sus sueños.

—¿Todo bien, nena? —pregunta Bonaroti, pudo ver una pizca de cansancio y desconfianza en los ojos de la morocha—

—10 puntos —asegura, sonriendo fugazmente—

Bonaroti asintió, sin querer indagar mucho donde no le correspondía.

El teléfono de Amanda volvió a sonar, esta vez era una videollamada de Sofia. La morocha salió al balcón y contesto.

Hasta que te dignas a responder ¿Todo bien, gorda? —cuestiona Sofia al otro lado de la línea—

Amanda la veía moverse por la casa en ropa interior y el mate en la mano contraria a la del teléfono.

—Todo bien, gorda ¿Qué haces? ¿Que hiciste este tiempo? —responde Amanda, tratando de tener una conversación fluida y sin discusiones—

Sus ojos se desviaron a un costado de Sofia, la cámara la enfocaba apoyada sobre la isla de la cocina y a su espalda se veía el sillón. Algo llamo su atención, una campera de jean colgaba en el respaldo del mismo.

No indago mucho sobre el tema, no tenia intención de discutir con Sofia; pero aquello le dejo un sabor amargo en la boca.

¿Me estas escuchando? ¿O te chupa un huevo lo que digo? —pregunta la rubia, ya estresada—

—Si, gorda, te escucho —suspira, frotándose la cara— Me dijiste que habías estado trabajando... —repite las palabras de Sofia—

Un ruido se escucho del otro lado de la linea y Sofia abrió los ojos como platos, nerviosa.

—Mami —la voz de Victoria se hizo presente— Acho, lo siento —se disculpa al ver que Amanda estaba en llamada—

¿Mami? ¿Y eso? —pregunta Sofia, ya enojada—

—Nada gorda, te hablo después, te amo —corto la llamada— ¿Qué paso? —le pregunta a Victoria—

—Vamos a hacer la primer escucha y quiero que estes conmigo —responde, le tendió la mano a Amanda y entraron juntas al estudio—

La castaña se sentó en una silla giratoria, y tomo a Amanda de las caderas, ejerciendo un poco de presión para que se siente sobre ella.

—Ya 'tamos ready —avisa, una vez que Amanda se sentó en su regazo—

Amanda sonreía mientras Victoria acariciaba sus muslos, la nueva canción sonaba alrededor y todos la disfrutaban. Faltaban detalles, pero estaba casi lista.

—¿Y el videoclip? —inquirió Amanda, Victoria frunció el ceño— ¿Que? ¿No vas a grabar video?

Victoria negó con la cabeza, jamás había grabado un videoclip y eso sumaba mucho dinero al presupuesto, no quería exigirle tanto a Amanda.

—Esto necesita un video, si o si —asegura— Yo lo pago, ya te dije, no te hagas problema por eso

Mariana suspiro, sabía que Amanda ganaría esa discusión.

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𝐛𝐲𝐬𝐚𝐟𝐢𝐜𝐚

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