Justamente cuando me separé de sus labios, ella me tomó del cuello y procedió a besarme nuevamente. Al soltarme, Nayeon me dijo:
—Siendo sincera, extrañaba sentir tus labios —expresó, dándome un rápido beso—. Desde aquella vez que te besé en tú departamento, esperaba el momento de volver a hacerlo —confesó, mirándome fijamente. Sus ojos denotaban un brillo que pude apreciar aun cuando el sol se estaba ocultando.
—Yo también, Nay. Yo también... —exclamé con total sinceridad.
Nayeon mantuvo su frente apoyada en mi hombro por un instante más antes de separarse lentamente. Su mirada seguía fija en mí, con una mezcla de ternura y vulnerabilidad que pocas veces había visto en ella.
—Siempre supe que eras un poco torpe con las palabras —dijo con una sonrisa suave—. Pero esto... esto fue inesperado. Aunque, si soy honesta, es algo que siempre quise escuchar.
Sus palabras me hicieron sonreír, pero también sentí un nudo en el estómago. Todo este tiempo, había sido un idiota por no ser más claro con mis sentimientos.
—Sé que no es el mejor momento ni lugar para hablar de esto —dije, buscando sus ojos—. Pero no quiero que quede ninguna duda. Tú significas mucho para mí, Nayeon.
Ella desvió la mirada por un momento, como si estuviera procesando mis palabras. Luego, volvió a mirarme, su expresión más seria.
—¿Y qué hay de Jihyo? —preguntó en voz baja—. Ella también te quiere. No puedo evitar sentir que... estoy siendo egoísta al desear esto para nosotros.
Suspiré, sintiendo el peso de la situación. La mención de Jihyo trajo consigo una oleada de culpa.
—No es fácil para mí tampoco —admití—. Jihyo es una persona increíble, y sé que le estoy causando dolor. Pero si hay algo que este infierno me ha enseñado, es que no podemos seguir ignorando lo que sentimos. No sabemos cuánto tiempo nos queda, y no quiero vivir con arrepentimientos.
Nayeon asintió lentamente, aunque la preocupación seguía reflejada en su rostro.
—¿Crees que algún día nos perdonará? —preguntó.
—Jihyo es fuerte. Más de lo que a veces le damos crédito. Pero... será difícil. Todo esto es un caos, y las emociones están a flor de piel. Lo único que podemos hacer es ser honestos con ella.
Nayeon parecía considerar mis palabras. Luego, una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios.
—¿Sabes? Siempre admiré cómo te preocupas por los demás. Incluso cuando estás completamente agotado, siempre piensas en cómo ayudar. Tal vez por eso me enamoré de ti.
Sus palabras me tomaron por sorpresa. Sentí el calor subir a mis mejillas, y por un momento, me quedé sin palabras.
—Nayeon... —murmuré, tomando suavemente su mano.
Ella entrelazó sus dedos con los míos y me miró con una determinación que no había visto antes.
—Lo único que te pido es que no te alejes de mí, Jae. Pase lo que pase, quiero estar a tu lado. ¿Me lo prometes?
La sinceridad en sus ojos me conmovió profundamente. Asentí, apretando su mano con firmeza.
—Te lo prometo. No importa lo que venga, enfrentaremos esto juntos.
Por un momento, el peso del mundo pareció desaparecer. Allí, en medio de la oscuridad y el peligro constante, encontré un refugio en sus palabras y en su presencia.
Nayeon soltó una risa suave, rompiendo la tensión.
—Bueno, ahora que ya tenemos eso claro, supongo que podemos dejar de lado un poco el drama. Al menos por hoy.
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I Will Never Leave You Alone
FanfictionEstaba a punto de graduarme de la universidad junto con mis amigos, éramos inseparables. Todo estaba bien, hasta que aquellos monstruos aparecieron. No sabía que hacer, estaba realmente asustado, la ansiedad invadía mi mente. Pero... Todo va a estar...
