Capítulo 7: La intimidad de los sentimientos.

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—Jihyo... —dije con preocupación mientras entraba a su habitación.

La escasa iluminación de la habitación dificultaba la visión de los detalles.

—¿Qué sucede? —preguntó ella, sollozando en silencio.

—¿Estás bien? —exclamé al verla acostada en la cama, envuelta en las sábanas.

—No, no lo estoy —respondió, comenzando a llorar con más intensidad.

Me senté en una esquina de la cama y suspiré.

—Jihyo, perdóname, me siento como un completo idiota —murmuré.

—No lo eres —exclamó, sentándose a mi lado—. Simplemente te has enamorado de la persona equivocada.

—Pero, me gusta tanto ella... —suspiré con pesar.

—Lo sé, te entiendo perfectamente —bufó—. Yo también estoy enamorada de alguien que solo me ve como una amiga cualquiera —dijo y me abrazó por detrás.

—En serio, Jihyo, soy un estúpido —respondí.

—No lo eres. Eres inteligente, carismático y atractivo, lo digo de verdad —dijo sin soltarme.

—Solo soy atractivo para ti, no para ella —mis lágrimas comenzaron a brotar—. Nayeon ni siquiera quiere verme.

—No llores. Estoy y siempre estaré aquí, cuidándote como tú lo has hecho por mí en el pasado —se recostó en mi hombro.

—Gracias —le respondí entre sollozos.

—Te quiero mucho, nunca dudes de eso —dijo, dándome un beso en la mejilla.

—Perdóname por no sentir lo mismo por ti —la abracé, con lágrimas en los ojos.

—Jae... —me miró tímidamente.

—¿Sí? —le devolví la mirada.

—Cierra los ojos —pidió.

—E... está bien —asentí, haciendo lo que ella me pidió.

—Quiero demostrarte todo el amor que siento por ti —exclamó acariciando mis mejillas.

Rápidamente Jihyo acercó sus labios, conectándolos con los míos de una manera tan tierna que reí por la dulzura del momento. Con el paso de los segundos, aquel beso se convirtió en uno más apasionado.

Y lo raro fue que yo correspondí a aquel beso...

—Te amo, de verdad te amo —decía Jihyo, separándose de mí, acariciando mis mejillas; las cuales estaban algo rojas.

—Eres maravillosa —sonreí.

—Estás muy caliente —notó, tocando levemente mi frente.

—¿D-de verdad? —mi sonrojo era demasiado notorio a pesar de la poca iluminación de la habitación.

—Sí —afirmó—. Y eso me encanta —se acercó nuevamente a mis labios para besarlos con mucha necesidad—. Me encantas —dijo sin separase de aquel lujurioso beso.

En un momento, Jihyo introdujo su lengua, lo cual me sorprendió demasiado, aun así, no paré de besarla.

Jihyo, sin pena alguna, me acostó a la cama, para luego quitarse la playera que traía puesta y se abalanzó sobre mí para volver a besarme con mucha intensidad.

Comenzó a darme besos en el cuello y a bajar lentamente a mi abdomen; para luego comenzar a desabrochar mi pantalón.

—¡¿Q-qué estás haciendo?! —tragué saliva, algo nervioso.

I Will Never Leave You AloneHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora