Hermano...

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N/A: Buenas buenaaaaas!! ¿Qué tal les va? ¿Como les trata la vida?

Les agradezco a todas y todos, son lectores y seguidores increíbles <3 Gracias por seguir leyendo esta historia!!!

Y por ultimo, vengo a advertirles que yo lloré escribiendo este cap TTuTT

Ojalá lo disfruten!!

Los altos mandos de Tenjiku estaban desconcertados, ¿en serio la pequeña chica castaña estaba retando a Shion?

- ¿Debo tomar esto como una declaración de guerra de parte de ToMan? - Soltó Izana, tratando de persuadir indirectamente a la chica.

- Tómalo como te dé la gana. - Le contestó ella, sacándose la sudadera y arrojándola a las piedras. - De todas formas, Mucho ya les vino a decir que soy una traidora y una serpiente rastrera, ¿no? - Se estaba atando el cabello, durante los entrenamientos se había esmerado por acostumbrarse a pelear con el cabello suelto, porque era consciente de que no siempre tendría tiempo para atarlo antes o durante una pelea.

Pero ahora tenía la oportunidad y se aseguraría de que nada interfiriera con su visión o la entorpeciera.

Izana frunció los labios y miró mal a los tres miembros de su pandilla que la trajeron.

Fue Kakucho quién les habló con tono golpeado, enojado. - ¿La trajeron por lo que nos contaron de Mucho? ¿Para castigarla?

Los Haitani se hicieron los locos, al igual que Mochi.

- ¡Esos son asuntos de la ToMan! No nos incumben a nosotros. - Los regañó, usando la autoridad que pocas veces ejercía como segundo al mando y mano derecha de Izana. - Fue un conflicto interno de la quinta división de la Tokyo Manji, y aunque Mucho sea nuestro amigo no nos da el derecho de meternos. ¡Ni siquiera fue él quien nos lo contó!

Su regaño sorprendió a los Haitani, Mochi e incluso a Izana. Kakucho era menor que ellos en edad y el de cicatriz siempre respetó esa línea aunque fuera de mayor rango dentro de la pandilla.

- Tranquilo, Kakucho, solo la trajimos para asustarla un poco. - Ran levantó las manos en son de paz. - Si Shion se propasa, se lo quitaremos de encima.

- Además, Shion ya está aprendiendo a medir su fuerza con las mujeres, ¿no sería una buena prueba para ver cuánto ha mejorado? - Intervino Rindou.

- ¿Mikey sabe que está aquí? - Izana habló al fin, viendo a lo lejos como Yume y Shion hacían ejercicios de estiramiento y se preparaban para pelear. Veía algo extraño en la castaña, no era la misma chica de siempre, parecía que algo le faltaba, que algo le afectaba profundamente.

- La encontramos sola caminando por la calle vestida así, como chico. - Ran se levantó de hombros. - No pidió ayuda ni trató de llamar a nadie, puede que incluso Mikey esté enfadado con ella, ¿no crees?

- ¿No tuvieron tu hermana y ella una pijamada ayer? La ToMan ha empezado a hacer pijamadas y, por lo que sabía, también la incluían, tal vez ya la vetaron por su problema con Mucho. - Razonó Rindou.

- Mucho dijo que ahora era problema de Baji. - Eso explicaba porque el pelinegro la entrenaba aquella tarde en el dojo. - Sigue dentro de la ToMan.

- Sea como sea, no podemos dejar que peleen. - Kakucho no quería verla lastimada, no cuando ni siquiera la chica lo reconocía aún. Si dejaba que Shion la lastimara frente a él, se avergonzaría, se sentiría culpable.

Había esperado tanto por volver a verla, a ella y a Take- chan, que cuando lo vieron y no parecieron reconocerlo se sintió triste y algo decepcionado. Pero recordó que era muy muy distinto al niño que conocieron y con el que jugaron por unos meses cuando eran pequeños.

La sexta de la MizoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora