- ¿Eh? ¿Takemichi? – Preguntó Hina. - ¿Por qué va a matarte?
- Hina, chan. – Se acercó a la pelirosa. – Mi-chan me ordenó que no nos metiéramos en problemas. Si el se entera de que terminamos en un callejón oscuro en medio de un intento de agresión sexual y que luego terminamos en un punto muerto con los hermanos de Mikey, va a pensar lo peor y me va a colgar.
- ¿Punto muerto? – Repitieron los hombres a su alrededor, era la primera vez que escuchaban eso.
- No exageres, no te hará nada. – Le quitó importancia.
- Dices eso porque eres su novia, no le has visto enojado. – Tal vez si estaba exagerando, pero debía dejar pasar un poco de tiempo antes de contarle como fue realmente su primera salida con la pelirosa, para que no se alterara tanto y no le volviera a prohibir salir sola.
- Esta bien, esta bien. – Se resignó. – Si quieres no le diré nada sobre este día, pero pensé que ustedes se contaban todo.
- Si, nos lo contamos todo, pero es mejor que se entere tarde de algunas cosas. Si dejo pasar una semana, ya no tendrá motivos para enojarse conmigo y no me prohibirá salir sin supervisión de nuevo. – Explicó.
Volteó a ver a Emma, se acercó a ella para tomarle las manos entre las suyas y pedirle de la forma más amable posible. – Emma- chan, ¿podrías por favor no decirle a tu hermano que estuve aquí? Al menos por una semana, por favor.
- ¿Eh? ¿Por qué? – Preguntó desconcertada y levemente sonrojada por la cercanía de la chica.
- Porque si le cuentas a Mikey o a Draken que te ayudé y estuve aquí, se lo contarán a Mi- chan y él va a enojarse conmigo. Tengo prohibido venir a los puntos muertos yo sola, y si sabe que estuve aquí con Hina- chan me matará por poner en peligro a su novia. – Le explicó con rapidez.
- Pensé que me admirabas. – Interrumpió el pelinegro, con un tono desanimado. - ¿Por qué dices que mi tienda es un punto muerto? Sé que a veces no tengo ventas, pero...
- Oh, no, no, no. – Se apuró Yume en corregir, no quería terminar en malos términos con el pelinegro o cualquier leyenda de las pandillas en esa habitación, quienes ya la miraban mal por desanimar a su amigo. – Lo llamó punto muerto como territorio, no porque la tienda sea mala o sus ventas bajas. Y por supuesto que lo admiro. – Sonrió ella al pelinegro.
- ¿Punto muerto como territorio? - Preguntó con curiosidad, dejando su desanimo de lado, confiando en las palabras de la chica.
- Si, parece no saberlo, pero su tienda es un punto muerto para las pandillas de la zona. Si quiere verlo de otra forma, es una zona neutral. – Explicó Yume con una sonrisa señalando por la ventana de la tienda. – Su tienda, específicamente, se encuentra en la zona muerta más popular de Shibuya. Unas calles más allá hay un viejo estacionamiento dónde se hacen peleas clandestinas todos los miércoles, se reúnen miembros de muchas pandillas para pelear y apostar. Claro que, como es una zona neutral, no pelean como miembros de su pandilla, lo hacen como individuos. Los resultados no intervienen en las decisiones de la pandilla. – Giro su cuerpo para señalar el otro lado de la tienda. – Y Tres cuadras hacía allá, hay un arcade de tres pisos, ahí se suelen aglomerar un gran número de chicos de toda la zona de Shibuya, sean pandilleros o no, para jugar un poco. El sótano del arcade es exclusivo para apuestas de juegos de mesa; Póker, Ruleta, Blackjack, entre otros. Todo el que tenga una buena cantidad de dinero para apostar, puede jugar en el sótano. Y justo detrás de usted, al otro lado de la calle, hay un salón de eventos que sirve como antro todos los viernes y sábados, permiten la entrada de menores de edad siempre y cuando pagues. Los viernes hay más pandilleros que adultos.
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La sexta de la Mizo
FanficYume- chan es la mejor amiga de Takemichi Hanagaki desde que llegó a Japón a los 6 años. Ella y Mi-chan, como afectuosamente suele llamarle la chica, han estado juntos desde la escuela primaria hasta el presente. Ambos han compartido secretos, risa...