El Omega de Mauro monzón

323 20 10
                                        

Tiago estaba sentado en una silla bastante incomoda tratando de ignorar las miradas de burla y otras de desaprobación, del personal de ese negocio.

Suspiró tembloroso moviendo sus pies un poco pensativo.

Cuando cierto hombre de traje negro y su pelo blanco con raíces negras iba entrando al local con mirada sería,  se escuchó el chillido de la puerta al ser abierta.

— El señor Monzón está aquí. — anuncio un empleado.

Thiago al oír eso levantó la cabeza al ver a su esposo entrar al local.

— Buenas tardes dónde hago el pago? — cuestionó acercándose a su esposo para tomar su mano y sonreírle.

— Rompió seis pantallas de 50 pulgadas.

— Señorita, pregunté en dónde debo pagar, no qué rompió mi esposo. — dice serio Mauro.

La empleada saco una hoja de factura y se la dió. — Con esto puede pasar por caja para pagar.

Mauro se levantó del asiento junto con Tiago, este último muy avergonzado asique trataba de esconderse detrás del cuerpo de su alfa.

Una vez hecho el pago, el matrimonio caminaba tranquilamente hacia la camioneta del de pelo blanco.

— Mau fue un accidente yo no quise romper todo eso. Perdón — decía Tiago triste.

— No te preocupes mi amor, cuentame como paso está vez — decía mientras ponía en marcha el auto.

Tiago hizo un puchero.
— Bueno estaba pasando una película en la tele y me quedé para ver, en eso me senté un poco mareado y me fui de lado Pero no me caí.

— Te dije que debías desayunar mi amor, no puedo perderte, mira si te caías en la calle?. — lo reta mauro.

— Después de eso me sentí mareado y me sostuve de la televisión y no sabía que se iban a caer las otras cinco. — comento con tristeza.

Mauro sonrió dando palmaditas en su pierna. — Quieres ir a comer?.

— Lo siento amor… — su lobo Omega tenía las orejas bajas, se sentía muy triste no era la primera vez que tenía este tipo de accidentes y su esposo debía ir a socorrerlo. Era muy torpe.

— No pidas perdón, hay que ir a comer debes estar hambriento.

El Omega se aferró al brazo de su alfa mientras sentía su rico olor a canela que lo calmaba.

~~ 🍰☕

— Porque no me llamaste tú Tiago? Más bien porque no respondiste mis mensajes desde hace dos días, estás molesto por algo en especial?. — interrogó su alfa antes de beber un poco de café.

Tiago quien comía una medialuna detuvo todo movimiento y desvío su mirada a otro lado.

— Lo perdiste?

— No Mau… aquí está mi teléfono — saco de su bolso el celular en dos piezas.

El alfa al ver eso casi se ahoga con el café.
— Cariño que paso?? Jajaja cómo terminó en ese estado?.

— Quizás deberías comprarme uno que no se doble, solo uno normal. — Tiago hace puchero por la risa de su alfa.

Mauro le dió una sonrisa de tonto enamorado. — Supongo que sí, dime cuál quieres y más tardar en la noche lo tendrás mi amor. No me gusta estar incomunicado.

— No quiero elegir nada mauro, el que me des estará bien. — sonríe leve.

El alfa dió un leve apretón a la mejilla de su Omega y sonrió. — Te amo cariño.

Los Del Espacio - One Shots LitiagoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora