Capitulo 35

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El regreso a Hogwarts fue silencioso, pesado. Los rostros de Camille, Harry y los demás reflejaban el agotamiento de la batalla en el Ministerio y el dolor que aún latía en sus corazones, apenas cruzaron las puertas del castillo, fueron escoltados directamente hacia la enfermería.

Camille se dejó caer sobre una camilla, sin pronunciar palabra. Su mirada estaba perdida, fija en un punto invisible que parecía atravesar la habitación entera. Los dedos entrelazados con fuerza sobre su regazo temblaban apenas, como si intentaran sostener algo que estaba a punto de romperse.

Harry la observaba en silencio, una punzada de impotencia creciendo en su pecho. Quería acercarse, decirle algo, consolarla, pero las palabras se atoraban en su garganta. Su propio dolor era demasiado grande, demasiado crudo. Sentía el peso de la pérdida, la culpa, y no sabía cómo extenderle a Camille un alivio que él mismo no encontraba.

En ese momento entraron los Weasley, trayendo un poco de aire familiar a la estancia. Los señores Weasley y los gemelos recorrieron rápidamente la habitación, saludando con una mezcla de preocupación y alivio al ver a los chicos con vida. Fred fue el primero en acercarse a Camille.

-Hey, Camille.- susurró con suavidad, intentando rozar su mano.- ¿Estás bien?- ella no respondió. No había un gesto, ni siquiera un parpadeo. Solo ese vacío en su mirada, una distancia que parecía infranqueable.

Fred tragó saliva, sintiendo una punzada en el pecho. No era la primera vez que veía a Camille así, pero cada vez le dolía más. Quiso decir algo más, algo que la hiciera sentir menos sola, pero la incertidumbre y el miedo al rechazo lo callaron.

Harry, desde su camilla cercana, miró la escena con preocupación creciente. Sabía que la herida de Camille no se curaría con palabras simples ni con el paso del tiempo fácil. Y él mismo necesitaba ser fuerte para poder apoyarla cuando ella estuviera lista para hablar. Por ahora, el silencio reinaba en la enfermería, y las heridas invisibles dolían más que las visibles.

LA CHICA POTTERHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora