—Donde estarán estos muchachos?— doña Larissa preguntó.
Marbella solo miraba a su alrededor mientras cargaba las cenizas de su hija y seguía a su mamá.
—Ey, pa' donde van?— escucharon la voz del Guacho. —Se las llevan y que le digo a Chalito.— bromeo y doña Larissa rio.
—Te andábamos buscando, muchacho. Pensamos que se olvidaron de nosotras.
—No, como cree! Como cree que me voy olvidar a mi suegra y mi cuñada.
La sonrisa de doña Larissa se borró y Marbella río junto con el Guacho.
—Bueno, vámonos no? Me quiero bañar antes de irnos al panteón.
Caminaron hacia la camioneta y ahí se encontraron a hombres armados, mejor dicho, los charritos. Al ver a Marbella y doña Larissa las ayudaron a subir sus cosas mientras les hacían plática.
Durante el camino, Marbella estuvo callada, observando las calles de Culiacán. Al llegar a la calle donde se encontraba su casa, sonrió pero se desvaneció al ver que la pasaron.
—Ey p-pero, la casa está de ese lado.— Marbella dijo.
—No vamos para allá. Se van a quedar en casa de doña Patricia.
—Que?— doña Larissa y su hija fruncieron el ceño.
—Chalito no quiere que se queden solas allá.
—Pero Gonzalo no mencionó nada de esto.— doña Larissa dijo.
—Ya lo conoce suegra. Todo es por el bien de ustedes. Doña Patricia estuvo de acuerdo y por lo que vi, está contenta de tenerlas en su casa.
Marbella soltó un suspiró de frustración y negó en desaprobación.
—Llévame a mi casa, Luis.— Marbella dijo. Luis miró al Guacho y el negó. —Luis, llévame a mi casa.
—No puedo, Mar.
—Ama?— miró a doña Larissa.
—Luis, llévanos a la casa. Allá vamos estar más cómodas y..
—Que no, suegra.— el Guacho hablo. —Chalito nos dio órdenes, aparte también vienen de don Arturo.
Ambas se miraron y quedaron en silencio. Marbella aún estaba enojada, no quería ir a quedarse en otro lado que no fuera su casa. Le tenía aprecio a doña Patricia, pues es la mamá de Tito pero aún así, no se iba sentir agusto.
—Bueno, solo son unos días.— doña Larissa dijo.
Al llegar a la propiedad de doña Patricia, se estacionaron en el patio, todos se bajaron menos Marbella. Se quedó sola en la camioneta por unos minutos hasta que escucho que le pegaron a la ventana.
Ella rápido se giró a ver y miró a Karmina con una sonrisa junto a Rozenda.
—Hola, Mar!— Karmina abrió la puerta.
—Hola.
—Pero bájate, no mordemos!— río.
Marbella asintió y se bajó con un poco de pena.
—Hola, Marbella.— Rozenda dijo seriamente.
—Hola.
—Mi mamá me dijo que se iban a quedar unos días, es cierto?— Karmina pregunto.
—S-Si.
—Ay, que padre! Podemos hacer pijamadas! Oye no vino, Aislinn?
—No, ella se quedó en San Luis, tiene clase.
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Inviable - jags
FanfictionInviable : sin posibilidades de llevarse acabo. "Lo único que se interpone entre tú y yo es la realidad." ... todo es ficción <333
