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—Y estás seguro que todos van estar ahí?

—Si todos.. bueno no todos, pero si los más allegados a Mar.

—Chalito irá?

—No. El aún no llega a Culiacán pero va mandar una banda.

—Eh?

—Se lo prometió a Marbella.

—Y como a que hora va llegar?

—Me dijo que entre las 4 o 5 de la tarde. Después se van a mi casa.— dijo y hubo un pequeño silencio. —Alfredo?

—Ey?

—No vas hacer un desmadre, verdad?— preguntó y de nuevo hubo un silencio. —Es el cumpleaños de tu hija, deja que Marbella esté a gusto hoy. Ella se regresa el viernes y tú casas el sábado..

—Ni me lo recuerdes.— Alfredo soltó un suspiró. —Mira Tito, yo te dije que quería verla y ella no se va ir sin que hablemos, así que no se como le hagas pero yo quiero verla esta noche y ni se te ocurra hacerme lo que me hiciste la otra vez que ahora si voy y te hago un cochinero.

—Ta' bien.— Tito soltó un suspiró. —Algo se me va ocurrir pero quiero que tengas mucho cuidado con ella. Si algo le pasa..

—Me estás amenazando?

—No, solo te digo que la cuides. Después de todo es mi ami..

Alfredo soltó una carcajada.

—No me quieras hacer el pendejo. Yo se muy bien que te gusta.

—No digas babosadas..

—Solo digo la verdad pero bueno, ya te dije.

Sin decir nada mas, Alfredo colgó y entró a la casa de su mamá.

—Hijo, pensé que te arrepentiste.

—Si perdón, es que me desperté un poco tarde.

—No importa, todavía alcanzamos la misa de las once.— dijo y corrió hacia las escaleras.

Mientras esperaba a su mamá, Alfredo se quedó sentado en el sillón cuando se le ocurrió una idea. Con una sonrisa llamo a uno de sus hombres y le dio instrucciones.

—Ya vámonos.— doña Alejandrina dijo. —Alejandra, apúrate!— grito.

—Ya voy!— Ale grito.

—En el camino pasamos a comprarle unas flores a mi Cielo y la virgin.

—Si ama.— Alfredo asintió. —Compramos toda la florería pa' la virgin y pa' mi niña.



(...)



—Estas son las mañanitas que cantaba el rey David..— todos cantaron.

Marbella se sentaba de rodillas frente el pequeño cuadro de su hija mientras sostenía el pastel con una vuela encendida.

Su familia materna al igual que su lado paterno estaban reunidos en el mausoleo de Chalo Araujo, cantándole a la pequeña Cielo María.

—Bravo!— doña Larissa aplaudió con una sonrisa.

Todos empezaron aplaudir mientras la banda empezó a tocar una diana para celebrar. Marbella solo sonrió y apago la vela mientras se levantaba.

La banda comenzó a tocar música mientras Marbella cortaba el pastel y compartía con todos.

Pasaron la tarde en familia, disfrutando de la música. Marbella se sentó tranquilamente en un rincón mientras observaba afuera, mirando directamente al mausoleo que había frente a ellos.

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⏰ Última actualización: Sep 03, 2025 ⏰

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