DRAGONSTONE
Daeron había sido avisado de que su hermano había llegado al castillo, salió de la habitación con calma en busca de él, pero en el camino se topó con Ser Erryk pero no pudo evitar tensarse al verlo.
Ser Erryk había pasado un tiempo fuera, pero estaba listo para pedir a su reina su favor de poder regresar a sus labores.
-Príncipe. – lo saludo el caballero con una reverencia.
Daeron no pasó desapercibido que el caballero llevaba su armadura y capa blanca, eso hizo detener su paso.
-Ser Erryk. – lo saludo. – Veo que volvió a su puesto. – hablo Daeron haciendo una señal para caminar juntos.
- De hecho, esperaba poder hablar con su Majestad la Reina para poder pedir el favor de volver a mis actividades, sé que el Rey Consorte ha salido y creo que es seguro poder salir... - no termino de hablar hasta que se dio cuenta que había hablado demás. – Lo siento mi príncipe, no era mi intensión expresarme así. –se disculpó.
Daeron sonrió levemente y negó con la cabeza.
-Entiendo Ser Erryk, mi tío no sabe manejar su mal carácter, pero tranquilo no diré nada. – aseguro Daeron. – De hecho, a mi apenas y me soporta y creo que es porque mi hermana no le perdonaría que me hiciera algo. – dijo con un toque de humor. – Aunque debo defender que usted hizo algo más grande que dar su vida por su Reina, peleo con su hermano y eso tuvo que ser lo más difícil. – comento Daeron perdiéndose en sus pensamientos de que laguna vez hubiera algún enfrentamiento entre sus hermanos y un miedo lo recorrió de pies a cabeza, pero lo no hizo notar.
-Seré sincero príncipe, lo fue, fue difícil levantar mi espalda contra mi hermano sabiendo que no era una práctica más o una demostración de nuestra fuerza, si no que fue pelear a muerte. – Daeron lo miro de reojo y pudo ver tristeza reflejada en la cara del hombre.
En silencio caminaron hasta llegar al salón principal donde se encontraron con Ser Harrold estaba custodiando la entrada.
-Principe. – lo saludo con una reverencia y miro que unos pasos atrás estaba Ser Erryk. – Ser. – lo saludo con un leve movimiento de cabeza.
-Ser Harrold, me informaron que mi hermano, el príncipe Aegon ha llegado. – hablo Daeron sin perder más tiempo.
-Si, el príncipe ha llegado, en este momento se encuentra la Reina junto con el príncipe. – señalo con la cabeza la entra del gran salón.
Daeron asintió y miró la entrada con duda de entrar.
-Me parece que se estaban poniendo al día, pero al parecer el príncipe Aegon llego de sorpresa. – informo Ser Harrold al ver la duda del otro príncipe.
Daeron dejo salir el aire y negó levemente.
-Me puede anunciar, espero que no traiga malas noticas mi hermano. – comento Daeron pero se acordó de Ser Erryk. – A ambos, por favor Ser Harrold. – pidió el príncipe.
El caballero asintió.
***
Rhaenyra se quedó sorprendida por la revelación de su hermano.
Aegon no pudo resistir mirarla y bajo la cabeza con vergüenza, sentía que le fallaba a su hermana.
-Olvida lo que dije, debo casarme con ella, no puedo debilitar el apoyo a nuestra casa y menos a nuestra causa. – habló Aegon volviendo a su andar por la habitación.
Rhaenyra miro de nuevo a su hermano y vio lo nervioso que estaba. Ella camino hasta su hermano y se puso enfrente de él deteniendo su andar.
-Aegon. – lo llamo, pero Aegon solo evito mirarla a la cara. – Dime, habla conmigo. – pidió ella con cierta angustia.
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DANZA DE DRAGONES
RandomUna historia donde se buscara salvar la casa Targaryen. Lo único que podría derrumbar a la Casa del Dragón era la casa misma. Amores que te haran sangrar. Verdes contra negros. Negros contra verdes. Dragón contra dragón. La sangre sera derramada y...
