En pocas palabras, me estoy quedando muda.
Ya no encuentro otro término en el diccionario que no haya estudiado. Aprendí a conjugar de todas las formas posibles el verbo "comer" hasta que me comió a mí. Cómo odio ésta ciudad, no se parece en nada a lo que imaginé cuando leí el diccionario; además, todas son iguales. Les cambian el nombre a las calles, pero siguen siendo el mismo desperdicio de chapopote aquí y en China.
Uno supone que cuando lo aprende todo, se convierte en un superhumano, uno con la capacidad de comprender todo aquello que los comunes ignoran por pereza.
Pero no. Uno se vuelve más ignorante conforme trata de salir de la ignorancia. Uno se vuelve bruto. Uno se queda mudo.
Uno se queda mudo porque no existe subjuntivo, incipit, verbo, sustantivo o adjetivo capaz de describir la infamia que se vive cuando uno sabe. A veces yo quisiera no saber. La gente imbécil se ve gloriosamente alegre, me cuestiono si algún día yo alcanzaré ese éxtasis de alegría al que uno llega cuando deja volar la cabeza y no piensa y se jode y se muere.
Pero no. Nací con esa maldición que todo mundo aplaude sobre saber mucho y querer saberlo más hasta volverse loca y acabarse los verboides de la lengua y concer otras para derramar más lástima en otras lenguas impropias porque siente que le babean las tildes por el mentón y se le quiebran las costillas entre gerundios. Y uno intenta descansar y no pensar y quedarse inmovil y las manos se le mueven solas como poseídas, sin importarle el lugar, la constancia, el miedo, la pena, la culpa y uno escribe como si se fuera a morir, como si las letras tuvieran cocaína y una no pudiera despegar las manos de ellas.Y quiero inhalar la esencia de un sujeto o el sabor de un adjetivo o perderme en las enredaderas fonéticas de un retruécano y no volver nunca de este país tan lejano que me come la lengua.
Me quedé muda.
Y lo dejé grabado en tu viejo cassette.
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𝙄𝙉 𝙈𝙔 𝙃𝙀𝘼𝘿
Poetry¿Qué ocurre? ¿Por qué de nuevo me llenan las ganas indestructibles y feroces de atrofiar mi rutina de sueño para escribir...? ¡Qué importa! Voy por mi café. Mi poesía, la que se me ocurre en lo más profundo y oscuro de la madrugada. • únicamente p...
