"Cita"

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Me dirigí a la puerta y cuando la abrí ahí estaba con una sonrisa de lado. Iba muy sexy con ropa informal.

Llevaba unos pantalones grises, una camiseta azul metálico y unas vans negras.

-Hola-me saludo sacándome de mis pensamientos.

-Hola-le salude yo de vuelta.

-Estas preciosa-me dijo y yo instintivamente me sonroje.

-Gracias, tu tampoco te quedas atrás-le dije aun como un tomate.

Después de un par de preguntas mas de parte de mi padre salimos y Christian me abrió la puerta del copiloto como todo un caballero.

El trayecto fue silencioso, solo se oía la música que tenia puesta Christian.

Después de mas o menos 20 minutos llegamos a Grey un famoso restaurante de la ciudad donde todo es muy elegante y refinado.

Aunque seamos unas de las mas ricas de la ciudad a mi y a mis hermanas nunca nos a gustado sentirnos superiores ni estar en esos sitios tan elegantes y aburridos.

Tal y como hizo al subir esta vez también me abrió la puerta Christian y luego le paso las llaves al aparca coches que me miraba de una manera que no podía ni describir.

Al entrar una chica que miraba a Christian coquetamente nos dirigió a un mesa para dos algo apartada. Después de hacer los pedidos quedamos en un incomodo silencio hasta que Christian hablo.

-Escúchame....-se interrumpo ya que se a olvidado de mi nombre me imagino ¿En serio yo llevo todo el día con su nombre en mente y el lo había olvidado por completo.

-Anastasia-dije recordándolo-Pero puedes llamarme Ana si te apetece.

-Escúchame Anastasia esto solo es un matrimonio de convivencia entendido-me dijo como si yo no supiera eso-Delante de los demás fingiremos ser felices pero a solas no somos nada.

-Oye eso yo ya lo tenia claro desde que acepte esta mierda así que te pediría por favor que digieras algo nuevo-le dije algo molesta ¿Qué creía que estaba loca por él o que? Para mi esto también es duro.

-Bueno aunque esto solo sea por convivencia los dos somos muy conocidos y los medios de prensa solo buscan dejarnos mal por lo que te pediría fieldad-me dijo recostándose en su silla y mirándome fijamente.

-Creo que eso debería pedirlo yo ya que no soy la que sale cada día con una en las portadas de todas las revistas-le conteste.

-Yo te seré fiel si tu lo eres-me dijo con una sonrisa.

-Tranquilo que yo lo seré-le dije y justo en ese momento llego un camarero con nuestros pedidos. Era realmente un chico muy guapo. Era rubio y con unos ojos celestes muy bonitos.

-Gracias-le dije yo amablemente.

-De nada señorita-me contesto él y nos quedamos mirándonos hasta que mi supuesto novio nos devolvió a la tierra.

-Cariño-me llamo. Me sorprendió mucho que me llamara así la verdad y se me hacia raro pero deberé acostumbrarme.

-Dime-le dije nada mas que el mesero se fue.

-Nada era para indicarle al mesero que estas acompañada-me dijo lo mas arrogante posible. Buff este año será muy pero muy largo.

Después de cenar volvimos a casa y como antes el trayecto era silencioso. Al llegar a casa Christian me abrió la puerta como todo un caballero y me ayudo a bajar.

-Están tus hermanas en la ventana-me comento cerca del oído. Mire hacia donde me indico y efectivamente ahí estaban Bella y Kat.

-Gracias por la cena-le agradecí a Christian aunque solo por cortesía por que realmente nadie no quería ir.

De pronto me acorralo entre su cuerpo y el coche y me beso dejándome asombrada.

Al principio me pillo desprevenida por lo que no le correspondí pero luego encache mis brazos alrededor de su cuello y empecé a besarle de la misma manera.

Cuando nos empezó a faltar el oxigeno nos separamos y cuando nuestras respiraciones se regularon Christian hablo.

-Adiós Ana-me dijo ya dirigiéndose a su puesto.

-Adiós Christian-le conteste yo y me dirigí para dentro de casa.

Espero que os guste


Amor destinadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora