capítulo 8

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Sopetón

La velada iba bien para todos menos para Ricardo, que estaba intentando calmarse un poco, él no debería estar de ese modo pensaba una y otra vez intentando calmarse.

¿Por qué no puedo dejar de querer ser yo, el que está haciéndola reír como lo está haciendo él?
¿Por qué quiero que deje de echarle cuenta a él y me la  eche a mi?
¿por qué quiero llevármela de aquí, lejos de todos para estar sólos, solo para estar serca de ella y que su atención sólo recaiga en mí?

Eran las preguntas que rondaban durante toda la noche la cabeza de Ricardo.

- creo que ya es tarde mañana tengo consulta temprano y creo que usted también señorita- dijo dirigiéndose a Emili quien sólo le respondió con un asentimiento de cabeza.

- tienes razón creo que yo también debería retirarme a descansar ya es tarde- dijo más para Cristian que para nadie.

- creo que tienes razón mañana tengo que acompañar a mi hermana pequeña al parque y tengo que estar bien descansado, o terminaré arrastrándome como  gusano - le dijo Cristián con una sonrisa adorable, aún más cuando hablaba de su hermana pequeña.

- te acompaño - se ofreció Cristian

- no hace falta te aseguro que el camino no es largo, bueno gracias por la velada a sido un honor conocerla señora. - respondió Emili recogiendo su bolso y poniéndose de pie para comenzar el camino para su habitación.

- creo que vamos para el mismo lugar asin que espero no te moleste que te acompañe  - dijo Ricardo poniéndose al lado de ella y terminando de despedirse de todos los comensales.

- no claro como me va a molestar - contesto Emili con un poco de color en sus mejillas.

La mitad de el trayecto Asia sus habitaciones fue en silencio, asta que Ricardo lo rompió.

- asin que te as hecho muy amiga de Cristian- dijo sin mirarla

-la verdad es que si es agradable tener a alguien de mi misma edad con quien hablar y además es muy buen chico es imposible no cogerle cariño- respondió con una sonrisa sin parar de caminar.

- ¿solo cariño o algo más?- preguntó él con un tono de voz neutro.

Ante la pregunta Emili se paró y lo miró con el seño fruncido.

- y a usted que le importa?- preguntó un poco mosqueada.

- no yo solo pregunto como os e visto en la cena tan juntos - respondió el parando dos o tres pasos antes de llegar a la puerta de la habitación de ella, que se encontraba justo al lado de la suya.

- repito y eso a usted que le importa- repitió ella acercándose a él, quedando justo en frente casi tocándolo.

Ricardo la miraba como si de la delicia más increíble se tratase, su respiración enpeso a acelerarse de sólo tenerla cerca.

Emili noto como él la miraba y su cara se volvió color rojo intenso.

- creo que debería de dejar de meterse donde no le importa - dijo ella y dio dos pasos  para poder alejarse de él para no volver a meter la pata como ya lo hizo una vez en la terraza.

Él al ver que se alejaba, sintió como un frío recorrer su cuerpo y decidió que no quería que asi fuera, asín Que avanzó los dos pasos que ella había retrocedido quedando ahora más sercas que antes sus caras estaban a centímetros, sus respiraciones profundas chocaban en sus labios. Sus cuerpos entraron en un tipo de calor que encendía cada parte de ellos.

Ricardo no lo dudo y estampó sus labios contra los de ella, los atacó con decisión humedeciendo  cada parte de ellos, saboreándo cada milímetro.

Ella se quedó en shock  los primeros segundos pero cuando se dio cuenta de lo que pasaba, pasó sus manos por sus hombros agarrando su cuello y atrallendolo más a ella, el beso se volvió a un más desesperado de parte de los dos. Él la agarro de las caderas estrujándolas contra él, perdiendo el control en su boca.

Él se aparto un poco de ella dandole un beso en el cuello.

- no debería importarme pero lo hace- y  dejandola estática y confundida, se fue directo a su habitación.

Emili no pudo evitar sonreír ante lo que había pasado entre ellos y la confesión de él.

Estaba feliz  como nunca antes lo había estado su corazón iba a mil por hora  tenía la vitalidad como para estar bailando y saltando toda la noche.

Entró en su cuarto y se fue directamente asu gran cama saltando y chillando de felicidad igual que una niña pequeña, cuando se calmó un poco se tiró en cama en plancha y sintio como su corazón se espandia de felicidad,

Sólo pensaba en él, en su cuerpo en sus labios, en como se movían con decisión sobre los suyos, en como humedecía cada parte de sus labios, en su experiencia.

Pero esto último hizo que borrara parte de su sonrisa y callera en la realidad en los años que lo separaban en la experiencia de él con las mujeres y que ella su experiencia en el amor era totalmente nula.

Pero quito todos esos pensamientos de golpe pensando que ella sentía lo que nunca había sentido  por ningún chico, lo que Ricardo le hacía sentir y que todo tenía solución.

Se desvistió, se limpió bien la cara y se acostó quedando completamente dormida en cuestión de minutos, aunque creyera que la emoción no la dejaría dormir el cansancio pudo más.

Capítulo Emocionante verdad?

Esque asta ami me a impactado es corto pero intenso.

A partir de aki comienza lo bueno, asin que estad atentos por que mañana si todo sale bien habrá más💪💪🙈👏👏

No se olvideis de comentar lo que os a parecido , me aria muy pero que muy feliz leer vuestros comentarios un bss fuerte.  :-*

Mi Doctor De HotelHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora