Sorpresa
Cuando me disponía a salir de la habitación unos insistentes golpes en la puerta me asusto.
Abrí despacio esperando ver a mi madre detrás de la puerta, pero en cuanto abrí un milímetro la puerta la empujaron tan fuerte que me llevó a mi con ella.
Sin darme tiempo de protestar unos cuerpos se me echan encima asiendome caer con ellos encima.
A los cuantos segundos se de quienes se tratan sólo hace falta escuchar sus voces y oler sus perfumes para entenderlo todo y unirme a sus risas.
Cuando nos relajamos, nos levantamos como pudimos Angy y Cande estaban mirándome como si me quisieran asesinar y por una parte las entendía, no había dado señales de vida desde hace mucho tiempo.
- me perdonáis - dije con carita del gato con botas de Srek y las manos juntas antes de que empezarán a echarme la bronca.
- esta bien pero que sea la última vez- dijo Cande con un dedo apuntándome.
- Maria Candela de las America - dijo Raúl entrando Rojo como un tomate y un millón de maletas en las manos.
- joder que no me digas así sabes que lo odio- respondió enfurruñada.
Yo no pude contener la risa como los echaba de menos.
De pronto noto que Angy esta demasiado callada y eso no es nada bueno.
Miro a donde se encontraba y no está eso solo puede significar una sola cosa.
Voy corriendo para comprobar que mis sospechas son ciertas y lo compruebo con mis propios ojos.
¡¡¡ la muy desgraciada esta atacando mi mini bar, más bien mis provisiones de chocolate !!!
- tu suelta eso muy lentamente y pon las manos donde yo pueda verlas o te las corto a bocados- la amenazó con mi típica cara de mala leche pero ella ASE caso omiso a mis amenazas y sigue comiéndose mi barra de chocolate maldita.
- he dicho que sueltes mi chocolate ahora mismo- pero lejos de soltarlo se mete un trozo aún más grande y me sonríe con cara de ardilla con sus mofletes inflados CON MÍ CHOCOLATE.
-Tu te lo as buscado o sino habernos llamado o mandado algún mensaje - dijo como pudo con la boca llena.
- hay le doy la razón nos tenías preocupados - dice Raúl poniéndose a mi lado.
- pero ese es mi chocolate - protestó como niña pequeña asiendo pucheros, él solo se encoje de hombros y se gira para irse a seguir con lo que estaba haciendo.
- esta bien me doy por enterada todo para ti esa será mi disculpas - dije mirando a Angy sonreír con la bota llena de chocolate.
Por muchas vueltas que le doy no entiendo que este tan delgada y con ese cuerpazo, si es la mujer más tragona que hay en la faz de la tierra, no puede estar más de 10 minutos sin comer nada o no hay quien la aguante.
Cande es delgada y alta, su pelo es castaño claro con reflejos rubios y largo asta la cintura.
Angy es delgada, baja, su pelo es rubio oscuro y corto asta sus hombros.
Las dos son muy diferentes la una a la otra, Cande es un torbellino que arraza donde quiera que va es nerviosa y muy pero que muy charlatana.
En cambio Angy es muy tranquila y es callada. Es de esas personas que no les gusta que la mires más de dos segundos seguidos o te dará un guantazo como mínimo, pero es totalmente inofensiva, si la conoces claro, pero si no es mejor apartarse de ella los más posible.
Como dije antes son como el blanco y el negro. Pero juntas son las mejores amigas que se pueden tener.
Cuando regresó a la sala me encuentro a Raúl con la cara aún más roja que cuando entro y a Cande sentada en uno de los sofás de lo más tranquila.
- que te pasa Raúl? Le pregunto de lo más tranquila- el me mira y resopla con frustración.
- que mi novia y tu queridisíma amiga aquí sentada me a obligado a traer todas sus maletas asta aquí y ahora quiere que las vuelva a bajar para nuestra habitación- gire la cabeza a donde se encontraban todas las maletas y me sorprendí por la cantidad excesiva que traía. pobre Raúl se habrá partido la espalda.
En ese momento no pude contenerme y me entró la risa no podía parar de reír la cara de Raúl no tenía precio y mi amiga ni siquiera se inmutaba.
- pero como le haces eso al pobre si saves muy bien que hay botones que se dedican exclusivamente a eso - dije agarrándome la barriga y intentando no volver a reírme.
- se lo tiene merecido por mirón- sentenció
- pero como que mirón si ni siquiera e mirado - reprocho Raúl.
Iba a contestar pero mi móvil me interrumpió, un mensaje de mi madre preguntaba que por que tardaba tanto en bajar.
- chicos me encanta que estéis aquí pero me tengo que ir a cenar, tengo algo que contaros pero ahora mismo no puedo, pero como me imagino que se quedaréis unos días tendremos tiempo así que luego os mando un mensaje y podéis venir a mi habitación o yo voy a la vuestra pero me tengo que ir pero lla, sabéis que se podéis quedar aki el tiempo que queráis lo mío es vuestro ya lo sabéis - dije tirando un beso al aire y agarrando mi bolso para salir.
- por cierto Raúl no te preocupes por las maletas enviaré a alguien para que las lleve a vuestra habitación- dije dedicándole una sonrisa, para que se relajara.
- Por eso te adoro gracias Em- dijo devolviéndome la sonrisa.
cuando estoy por serrar mi puerta me detengo y meto mi cabeza en la habitación.
- y decidle a esa glotona que no se lo coma todo - los dos se echaron a reír y sabía muy bien por que.
- saves que eso es imposible - dijo Cande, lo que ya todos sabíamos, yo con un soplido de resignación cerré la puerta y me dirigí hacia el salón aún más contenta y llena de energía que antes.
Otro capítulo más, espero que os allá gustado y gracias por leer un beso enorme😘💋💕
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Mi Doctor De Hotel
RomanceEmili 17 años y Ricardo 29 Dos vidas completamente diferentes que se cruzarán. Situaciones que los llevarán al límite de sus fuerzas y cordura, en una trama de enrredos los cuales te harán retorcerte de risa, llanto e incluso dolor. Amor, edad , se...
