Lugar perfecto
Había pensado toda la noche en lo ocurrido la noche anterior, en como su cuerpo reaccionaba sólo al tacto de sus caricias, su sangre se quería salir de su cuerpo incluso pensó que su sangre se secaría de lo caliente que la sentía dentro de ella esa sensación la puso nerviosa, pero a la vez contenta porque aunque ella no sabía con exactitud lo que sentía él por ella, en su interior algo le decía que después de lo ocurrido él si sentía algo.
Estaba en su cama rendía después de un día duro de entrenamiento cuando su móvil sonó con su nueva melodía que ya se había aprendido de memoria (soy de lali esposito )
Cuando lo cogió y miro un nuevo mensaje
Mi do : te espero en donde nos dimos el primer beso.
"Mi do" es como había decido ponerle a Ricardo en la memoria de su móvil.
Saltó de la cama y se dirigió hacia su armario, se ducho en cuanto entró a la habitación cuando llegó de ensallar así que lo único que tenía que hacer es ponerse un conjunto lindo, peinarse y darse un retoque y estaría lista en un santiamén.
Y así fue se colocó unos pantalones cortos de talle alto con una blusa bombacha por encima del ombligo dejándolo al descubierto una línea de piel en su abdomen sin cubrir, su pelo le dio un poco mas de dolor de cabeza ya que era uno de esos días que parece que te a anidado una cigüeña en la cabeza así qué decidió de trenzarlo en dos trenzas de raíz. Se delineo los ojos con lápiz negro, un poco de rubor y lista.
Salió disparada aún al lugar con el que había recordado día y noche después del beso aún que sabía muy bien que ese no fue el primer beso que se dieron pero dio por sentado que en mitad del pasillo no la citaría así que cogió las escaleras arriba y se dirigió a la azotea entró y se metió en el pequeño invernadero de cristal.
Sus ojos no daban crédito a lo que vía estaba todo impecable los cristales no tenían ni la más mínima Mota de polvo igual que el resto del invernadero, del techo colgaba varias tiras de luces parecidas a las de Navidad pero con el detalle de que las mini bombillas eras flores de distintos colores en el medio había una mesa pequeña rodeada de cojines de todos los colores y dos sofás individuales en una esquina.
Todo estaba decorado al milímetro , en la mesa había dos platos con dulces, una jarra de sumo y dos vasos, sentado detrás de la mesa se encontraba Ricardo mirándola divertido al ver su cara de asombro.
- te gusta- le preguntó con una sonrisa divertida.
- si mucho - no podía dejar de mirar hacia todos lados estaba todo precioso.
- me alegro que te guste lo e estado arreglando estos días - su sonrisa se agrandaba cada vez más al ver a la joven tan fascinada con lo que vía.
- pero cuando lo as hecho si algunos días apenas tienes tiempo ni siquiera para comer con las consultas- preguntó ella extrañada ya que el le había contado que las consultas del hotel ocupaban mucho tiempo y que algunos días ni si quiera comía por que al ser el único doctor para todo el hotel el trabajo se le amontonaba.
- si tienes razón pero e decidido aplazar algunas citas menos importantes esta semana y me e dedicado a limpiar y decorar esto un poco y creo que a Valido la pena - dijo levantándose y entendiendo una mano hacia ella.
Emili se la aceptó y se dejó guiar asta estar junto a él pecho con pecho, Ricardo acarició su mejilla y poco a poco depósito un pequeño beso en sus labios dejándola en el limbo.
- no tengo ni la más mínima idea de lo que as hecho conmigo, todavía me pregunto como as podio atrapar todos mis pensamientos en tan poco tiempo, nunca me hubiera imaginado que me pasaría esto y menos con una muchacha de 17 años- Emili que estaba encantada escuchándolo, fruncio el ceño al escuchar sus últimas palabras.
- ibas muy bien asta que mencionaste mi edad- dijo ella en modo de replica y apartándose de él, Ricardo empezó a carcajearse a lo que Emili fruncio más el entrecejo.
-¿de qué te ríes?- preguntó sin ningún tipo de gracia.
- que de lo único que te as escuchado es de lo de tu edad- dijo parando de reír y se volvió a acercar a ella acorralándola entre sus brazos.
-pero lo que intentaba decirte esque no se como aún siendo más joven que yo te me as metido debajo de la piel aquí - dijo poniendo su mano el la parte de su corazón.
Emili se quedó estática y sus cachetes se volvían cada vez más rojos no sólo de la vergüenza sino también de la emoción de lo que el estaba diciendo.
- como es posible si apenas nos conocemos que te me allás metido en mi cabeza y en mi corazón tan rápido, no tengo ni la más mínima idea de lo que estoy seguro es que quiero tenerte al lado cada segundo y si no te tengo es como si me faltará algo, no atino a hacer nada y creeme que en mi profesión no es nada bueno - siguió hablando haciendo que Emili se derritia cada segundo más, veía en sus ojos sinceridad no vía ningún tipo de engaño por ningún lado.
Ella le creía todo lo que él decía sentía que no mentía su corazón y su cabeza decían al unisono que era verdad cada una de las palabras que él le decía.
Ricardo sin esperar un segundo más la atrapo entre sus labios, Emili siguió el ritmo que él marcaba despacio saboreándose el uno al otro después del beso decidieron merendar o cenar ya que el sol hacia un rato que se había escondido entre risas y besos.
Al rato Emili se recostó dejando su cabeza reposada en las piernas de Ricardo mientras le acariciaba cara con sumo cuidado. Poco a poco el cansancio pudo con ella y sus ojos fueron cerrándose, aunque pudo escuchar unas últimas palabras que marcaron en su rostro una suave sonrisa.
- que estas asiendo con migo - fue lo último que dijo Ricardo antes de que Emili quedará totalmente dormida en su regazo, sus ojos no podían dejar de mirar al ángel que tenía en ese momento en sus brazos.
Espero que os allá gustado este capítulo.
perdonenme por no actualizar tan a menudo como me gustaría, tengo un bloqueo que espero se me pase pronto aunque estoy segura no durará mucho y una vez más mil gracias por leer un bss fuerte
Os prometo un maratón en cuanto pueda un beso grandísimo😘
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Mi Doctor De Hotel
RomanceEmili 17 años y Ricardo 29 Dos vidas completamente diferentes que se cruzarán. Situaciones que los llevarán al límite de sus fuerzas y cordura, en una trama de enrredos los cuales te harán retorcerte de risa, llanto e incluso dolor. Amor, edad , se...
