(NOTA: A diferencia de la mitología japonesa, en la mitología china los zorros de nueve colas son seres malignos.)
El deseo del emperador Zhou de Shang por la diosa Nu Wa fue considerado una locura. Envió señales para rechazarlo, pero Zhou no se rindió. Por la noche, se deslizó en su templo y garabateó poesía a través de las paredes abrazando su amor eterno. Esta corrupción no podía quedar sin respuesta. Nu Wa convocó a la más malvada Espíritu Zorro que pudo encontrar y la empujó sobre el emperador con la intención de hundir su vida en la miseria. Poco sabía Nu Wa lo que acababa de desencadenar.
Tomándola como botín, Zhou se caso con la joven Da Ji, sin embargo, ella fue asesinada por un espíritu zorro de mil años que tomo su cuerpo antes de convertirse en una concubina del rey Zhou.
Durante miles de años el espíritu del zorro de nueve colas había vivido, perfeccionando sus maliciosos apetitos. En forma humana, asumió la irresistible apariencia de Da Ji, para el emperador Zhou.
El rey Zhou comenzó a descuidar los asuntos estatales para mantenerla en su compañía. Utilizó todos los medios necesarios para complacerla. Le construyó un zoológico con varias especies raras.
Con libertad sobre el Imperio y su gente, Da Ji se deleitaba en la tortura y la malicia. Ella bailaba música obscena compuesta a su orden. Asesino a mujeres, jóvenes y ancianos sin compasión.
Pero su creacion mas atroz fue el Paolao; un cilindro de bronce cubierto de aceite caliente con un horno con carbón debajo encendido hasta que sus lados llegan a ser extremadamente calientes. La víctima obligada a caminar sobre el cilindro se veía obligado a mover los pies para evitar quemarse. La superficie aceitosa dificultaba mantener el equilibrio. La víctima caía en el carbón debajo, quemandose hasta la muerte.
Tan graves fueron estas atrocidades que el pueblo se levantó y derrocó a su gobernante. Asaltaron las puertas, derribaron el trono, y persiguieron a Zhou a su habitación, donde el emperador enloquecido tomó finalmente su propia vida.
Sin embargo, Da Ji logró escapar y ocultarse. Ahora como un temido espíritu, ella esta libre, no para ayudar enfermos, ni para ayudar a otras deidades. Sino para absorber cada grito de angustia, cada gemido de dolor en sus enemigos. Pues su mayor placer es oír a la gente sufrir en el tormento...
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Dioses
FantasiaMitología... ¿Que es el humano sin sus mitos? ¿sin sus leyendas? ¿sin sus creencias?.. Simplemente no es humano, nuestros mitos nuestras historia son nuestra cultura. La cultura nos hace humanos, la búsqueda de dar una explicación a lo que no entend...
