Temido por sus enemigos, desestimado por su padre, adorado por la diosa de la belleza, y adorado por los guerreros, Ares, un alma torturada y solitaria, es el Dios griego de la Guerra sanguinaria.
Ares no es amado por el pueblo. Él representa todo lo que temen y desprecian: la guerra, la lucha, el caos, la brutalidad, la violencia y el asesinato. Se dice que el cielo se oscurece cuando Ares toma el campo. Cabalga a la batalla en un carro tirado por sementales caballos que exhalan fuego y se deleita sólo en el fragor de la batalla y con el olor del derramamiento de sangre.
Ares no es amado por su padre. Zeus tiene muchos hijos, pero sólo dos con su esposa Hera. Sin embargo, el Dios del Rayo ha sospechado durante mucho tiempo que Hera tuvo una aventura que llevó al nacimiento de Ares, quizá como venganza por todas las infidelidades de Zeus. Por ello, Zeus está disgustado con él.
Ares no es amado por su hermana. Atenea y Ares son dos dioses de la guerra. Cuando Ares representa la violencia, la fuerza, y la masacre, Atenea es la encarnación de la inteligencia, estrategia y liderazgo. Ares se apresura a actuar y dejar un rastro de sangre. Atenea es reflexiva y cuidadosa con la vida. A menudo han estado en los lados opuestos, sobre todo en la batalla de Troya, donde Atenea se alzó sobre él y Ares termino herido y forzado a retirarse.
Ares es el amante de la diosa de la belleza. Aunque Afrodita está casada con el hermano de Ares, Hefesto, Ares toma lo que quiere, y a Afrodita si le da la gana. Su unión ha creado una descendencia casi tan terrible como el propio Ares: Fobos y Deimos, Miedo y Terror, que acompañan a su padre en sus campañas de guerra.
Ares es amado sólo por los espartanos, que veneran al Dios de su masculinidad, su despiadado espíritu guerrero, y la tenacidad contra viento y marea. Los espartanos, sin embargo, conocen la furia impredecible de su patrón, que nunca asegura elegir ningún bando, y unen a sus estatuas cadenas. Esto es, en parte, para evitar que el espíritu de Ares, de la victoria, se escape de Esparta, y un vano esfuerzo por mantener al dios de la guerra contenido.
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Dioses
FantastikMitología... ¿Que es el humano sin sus mitos? ¿sin sus leyendas? ¿sin sus creencias?.. Simplemente no es humano, nuestros mitos nuestras historia son nuestra cultura. La cultura nos hace humanos, la búsqueda de dar una explicación a lo que no entend...
