Capítulo 46

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 David volvió con Cat, a su cuarto, aunque aquel lugar no fuese mas que un cuartucho. No iba a separarse de ella, y si alguno de los guardias de confianza de Maek querían volver a pasar la noche con ella, tendrían que pasar por encima de su cadáver. De ahora en adelante se encargaría de que la chica no tuviese que verse con ningún hombre que no estuviese bajo su supervisión. No iba a dejar que ningún otro hombre le pusiese las manos encima, y si fuese necesario mataría al que quisiese hacerlo. Había hablado con Jota, y sabía que llegado el momento podría contar con él. Respecto a Cat, tenía algo de mejor aspecto, pero en lo más profundo de sus ojos aún ahondaba una tristeza insondable que amenazaba con ahogarla si no la sacaba pronto de ahí. El averiguar que ella era una de sus águilas tan sólo había hecho que la apreciara aún mas.

Ella podría haberlo vendido hacía ya mucho tiempo. Él había dicho cosas hablando en confianza con ella que podrían haberle costado muy caro si ella hubiese hecho bien el trabajo que Maek le encomendó. Sin embargo, ella había preferido arriesgarse y protegerlo cada vez que había podido sin que él ni tan siquiera se lo imaginase. En ese momento, a sabiondas de que la chica estaba mal, no podía contarle su plan, pero sabía que podía contar con ella incluso antes de preguntarle. Ella tenía casi tantas ganas como él de acabar con todo aquello, y era alguien valiosa para Maek. Él desconocía que ella se había delatado ante David, no sabía que ahora jugaba con la ventaja de poder manipular la información que le llegaba a su jefe y de poder contarle lo que quisiese. Aunque eso significase que Cat tuviese que volver a vérselas con Maek.

Apretó los puños y la abrazó cuando sintió que ella estaba teniendo una pesadilla. La chica gimió y se quejó en sueños, apretando el gesto y moviéndose muchisimo.

-Cat, Cat, Catalina, eh, escuchame, despierta, Cat, Cat...

Fue extraño, pero esa misma tarde había recordado el nombre de la chica, ese con el que se presentaron en una discoteca, cuando él aún hacía las labores de captación de chicas. Ese nombre que había olvidado y su cerebro había bloqueado durante tanto tiempo. La chica despertó con la respiración alterada y sudando. Desconcertada miró a David y este volvió a abrazarla.

-Solo ha sido una pesadilla. Tranquila.

Ella seguía respirando entrecortadamente, como si le costase hacerlo. Como si una parte de ella quisiese no hacerlo.

-No, Cobra. Lo que me hicieron no fue una pesadilla, fue real.

El chico apretó los puños, reprimiendo salir y verselas con Maek en un cara a cara que probablemente lograría matarlo. Si David moría, nadie cuidaría de Cat. Ni de Verónica... Aquella idea fue más que suficiente para que el chico tratase de calmarse.

-Esta tarde ha estado por aquí.

Aquella frase pilló a David por sorpresa. No era capaz de entender a quien se refería.

-¿Maek ha estado aquí?

La chica no respondió, pero David comprobó como apretaba los labios conteniendo las lágrimas.

-Joder, dejé a Jota contigo para protegerte. ¿Cómo es posible que...

-No me refería a él.

Y entonces hundió sus negros ojos en él, tan negros como la noche cerrada y el azabache. David en lo más hondo supo que se refería a Verónica. No había otra persona ajena a todo aquella que le importase tanto. Pero no era posible, no podia ser que nadie de allí supiese de su existencia. Rezó en su fuero interno, si realmente existía un dios, que nadie mas que Jota y Darren supiesen de aquella chica.

-¿A quien entonces?-preguntó, haciendo como que el corazón no se le salía del pecho e incorporandose un poco.

-¿Quién es?

David se puso tenso, y Cat lo notó.

-¿Quien es quién?

Ella puso los ojos en blanco, y por un momento David sintió que su amiga había vuelto a ser ella después de horas de dolor.

-No soy tonta, ninguno de los que estamos aquí lo es. Tu actitud ha cambiado desde hace unos días. Has llamado la atención de muchas águilas.

La cama crujió cuando Cat se incorporó un poco, todo lo que las fuerzas se lo permitían. Aún tenía un gotero puesto y una via intravenosa en su mano derecha.

-¿Cómo sabes eso?

-Soy un águila, ¿recuerdas?

Por primera vez en horas Cat se sintió liberada de poder hablar de su posición con David.

-¿Sabe alguien más de ella?

Cat respiró hondo.

-No lo sé, pero si Maek supiese que ella es la causa de que abandonases una guardia, ya estaría muerta.

David apretó los ojos, sin querer soportar aquella imagen que había tomado forma.

-Debería de dejar de verla, ahora que aún estoy a tiempo.

Cat guardó silencio, y habló mirando las derruidas paredes.

-Nunca vas a poder escapar de una persona que te haga sentir como te hace sentir a ti esa chica. Es como una droga, siempre vas a querer mas.

David se volvió a tumbar en el colchón, pensando en las palabras de Cat.

-Es casi una locura. La conozco desde hace tan poco.

Ella le dedicó una media sonrisa, y aquello hizo que David se sintiese profundamente reconfortado.

-Tal vez vuestras almas son viejas amigas.

El chico la observó, y le quitó una cabello de la cara, metiéndoselo tras la oreja.

-Ahora, quiero que me hables de ella, y yo te doy mi palabra de que te ayudaré a protegerla.

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Ciudad de niebla© |TERMINADA| (1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora