-¿Para qué quieres verlo? No tienes nada que hablar con él.
-Yo te ayudo.
Paloma y Eva hablaron al mismo tiempo y también al unísono se dedicaron miradas asesinas por el rabillo del ojo.
-Quiero saber si el participó en el robo.-contestó Verónica-.
Aquella mirada zafiro era tan decidida que ninguna de sus amigas intentaron disuadirla. Tal fue el efecto de sus palabras que pasaron unos tres minutos antes de que Eva volviese a separar sus carnosos labios.
-En el asesinato dirás...
Verónica sintió como se le encogía el corazón.
-Probablemente te mienta y te diga que no.
Verónica sonrió. Había algo que tenía demasiado claro.
-Ese chico puede ser agresivo, temerario, peligroso, y un sin fin de adjetivos peyorativos que le vendrían como anillo al dedo, pero sinceramente, no creo que sea un mentiroso ni un asesino.
Recordó durante una fracción de segundo aquel rostro tan perfectamente atractivo e inexorable. Tan impenetrable como la niebla que comenzaba a extenderse por las calles cuando Verónica pulsó el timbre de su casa. Le resultó extraño que Eva, aquella chica tan sumamente racional, no hubiese añadido absolutamente nada al respecto de que David no parecía ser ningún mentiroso. Por fin había llegado a su casa.
-¿Quién es?-preguntó una vocecilla muy alegre al otro lado del telefonillo.
-El coco.-respondió con una sonrisa.
-Entonces no te dejo entrar.
La risa de la joven se cruzó con el sonido metálico de la puerta al abrirse. Se quitó el jersey y los zapatos nada más entrar. Estaba empapada de pies a cabeza, tanto que Víctor paró en seco al verla y no le dio el abrazo que tenía intención de darle.
-Parece que vienes de la piscina.-se burló mencionando una de las actividades extra escolares de su hermana.
Verónica le sonrió y fue a su cuarto a cambiarse de ropa. Esa misma tarde había quedado con Eva y Paloma para ir al centro comercial. Necesitaban comprar las telas para hacer el disfraz de Halloween de ese año. Sonrió, pensando lo casi imposible que sería que Eva y Paloma se pusiesen de acuerdo en algo, aunque fuese algo tan simple como elegir las telas para un disfraz, o en su defecto, buscar un bonito disfraz que las convenciese a ambas. Bebiéndose un zumo de naranja cogió el teléfono que comenzaba a sonar en ese momento. Era Paloma.
-¿A que no sabes qué?-le preguntó nada más descolgarle el teléfono.
-¿Qué?-contestó Verónica al otro lado de la línea.
-He conseguido dos entradas para el concierto de Zayn Malik de mañana por la noche.
-¿¡En serio?!-casi gritó Verónica.-¡Pero si llevaban agotadas desde la primera semana!
-Lo sé, ¿a que es increíble? Cuento contigo, ¿verdad? Si no iré yo sola a seducirle mientras canta Rise up.
Verónica rio a carcajada limpia.
-Sí, estoy segura de que Gigi no tiene nada que hacer contigo Paloma.-bromeó.- ¿Cómo has conseguido las entradas?
Verónica se percató de que su amiga evadía la pregunta.
-Mañana tenemos que estar allí a las diez, así que a las nueve nos vemos en la parada. Si mis padres preguntan duermo contigo y si lo hacen los tuyos duermes en mi casa.
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Ciudad de niebla© |TERMINADA| (1)
Novela JuvenilHISTORIA COMPLETA. Primera parte de la saga ciudades. #1 en amar desde el 19/01/2019 hasta el 18/12/2019 #1 en riesgo desde el 20/12/19 al 05/02/20 #1 en narcotrafico 10/07/2019 #1 en chicosmalos 5/10/2019 Italiano de ojos grises y cabello oscuro...
