Dallas, Texas. Estados Unidos.
You'll never takes us alive. We swore that death will do us part. They'll call our crimes a work of art. You'll never takes us alive. We'll live like spoiled royalty, Lovers and partners...Partners in crime.
POV CALLE
-Amor, si no quieres hacer esto, no tienes que.-le dije a mi novia en el mientras alistábamos las armas en l aparte trasera de la camioneta.
-Quiero hacerlo.-respondió .
-Es algo peligroso, Poché.-Hablo Sebastián.
-¿Qué sería la vida sin el peligro?
-Esa es mi chica.-dije dándole un beso en la mejilla a Poché.
Llevamos semanas planeando este asalto, somos un grupo de 4 personas, Mario, Sebastián, Poché y yo. Antes solo éramos 3 pero desde que la peli azul es mi novia hace 2 años, ella se unió al equipo apenas. No la obligue a unirse, realmente no es la vida que le desearía a alguien. Nosotros robamos, tiendas mayormente. Nos llevamos buen dinero, nunca lastimamos a nadie, las armas que llevamos siempre están cargadas por si acaso pero nunca disparamos. Cada quien tenía un casco de motociclista personalizado. El mío era dorado, con una que otra estampa y estaba toda rayada con plumones. Poché había escogido un casco negro el cual le había dibujado una luna en la parte de atrás y dibujó estrellas por todos lados. Mario tenía un casco personalizado con logos de Batman por todos lados y frases de este superhéroe. Sebastián tenía hecho lo mismo pero con superman.
Hoy era un día diferente ¿Por qué? Por qué hoy robaríamos uno de los bancos de la ciudad. Tuvimos que analizar bien todo, para no herir a nadie y salir victoriosos. Este plan no puede fallar. Faltaban unas simples cuadras para llegar al destino y tome la mano de mi novia. Mario iba conduciendo, el sería quien conducirá lo más rápido posible por si nos atrapa la policía.
Justo nos detuvimos en un semáforo y en una de las paredes de los edificios vi un anuncio donde nos están buscando, gracias a los cascos no nos identifican, solo eso saben los ciudadanos, que usamos cascos y que robamos. Al ver tal anuncio comencé a reírme así que Sebas miro a la misma dirección que yo y se dio cuenta que veía así que me siguió la risa.
Vi como Poché cerraba sus ojos, se estaba preocupado mentalmente. Ella y yo entraríamos a asaltar primero, cuando todo esté seguro, Sebas nos ayudará a meter dinero en bolsas, Mario vigilará desde la camioneta que nadie salga de ahí o si viene la policía. Suena fácil ¿no?
Entrar, intimidar, robar e irnos.
This is a tale of reckless love, Living a life of crime on the run, I brush to a gun to paint these states green...And red.
-Entrar, intimidar, robar e irnos. Entrar, intimidar, robar e irnos. Entrar, intimidar, robar e irnos. Entrar, intimidar, robar e irnos.- comencé a decir en voz alta para mentalizarme.
-Entrar, intimidar, robar e irnos.-siguió Sebas.
-Entrar, intimidar, robar e irnos.- continuó Mario.
-Entrar, intimidar, robar e irnos.-repitió Poché.
-¡Entrar, intimidar, robar e irnos!- dijimos los 4 al mismo tiempo.
-¿Listos?-preguntó Mario con una sonrisa.
Habíamos llegado. Nuestro plan tenía que ser silencioso, sin ser tan escandalosos. Mario se encargó de dormir al guardia de enfrente mientras nosotros entrábamos por la puerta trasera. Antes de sacar las armas le di un beso a Poché y nos pusimos los cascos. Era hora.
Everybody freeze! Nobody move! Put the money in the bag
Or we will shoot! Empty out the vault, And me and my doll will be on our way. Our paper faces flood the streets, And if the heat comes close enough to burn. Then we'll play with fire cause.
-¡Todo el mundo quieto y no omitan sonido alguno!- dije en medio de las personas mientras sacaba mi arma.
Vi como todos ponían caras de asustados y se congelaron. Moví mi cabeza para indicarle a Poché que hable a Sebas. Los trabajadores del banco podrían activar la alarma. Sebas tenía que desactivarla, mientras tanto Poché y yo hacíamos que nos llevaran a la bóveda por el encargado del lugar. Sebastián llegó corriendo luego de desactivar la alarma, el iría a la bóveda.
Teníamos que estar al pendiente de que nadie haya salido, nadie use su celular, juntamos a las personas de ahí y las pusimos de rodillas formando una fila. Uno que otro quería llorar, muy pocos estaban tranquilos, quizá sabían que no haríamos daño. Iba a ver cómo iba Sebas cuando escuché una sirena a lo lejos. Mi cuerpo de congelo. Vi como entro Mario corriendo.
- ¡Viene la policía!-dijo mientras corría hacia nosotras.
You'll never takes us alive. We swore that death will do us part. They'll call our crimes a work of art. You'll never takes us alive. We'll live like spoiled royalty, Lovers and partners...Partners in crime.
Si pudiera ver detrás de los cascos podría asegurar que tonos teníamos caras de asustados.
-¡Superman!-grite.¿Que? No le diría por si nombre verdadero.
Sebastián salió corriendo con una dos maletas llenas de dinero.
-Escuche las sirenas.-dijo alarmado.
-Amor ¿Qué haremos?-preguntó Poché asustada.
-Batman, Superman. Corran a la camioneta. Los veré ahí. Poché, tu escóndete con una maleta.-hable.
-No voy a separarme de ti.
-No estoy bromeando, Poché.-hable algo molesta por la desesperación.
-Yo tampoco.- conteste segura.
Puse la maleta en mi espalda y tomé su mano. Espere a que los policías comenzaran a entrar para lanzar una bomba de humo y no nos puedan ver. Seguía sin soltar a Poché y comenzamos a correr tomadas de la mano.
...
POV SEBAS.
"This is the police department! Come out with your hands up!
We have this place surrounded! Put your weapons down! PUT YOUR WEAPONS DOWN! Ready men?! Aim! FIRE!!"
The skies are black with lead-filled rain, A morbid painting on display, This is the night the young love died. Buried at each others side.
Mario y yo corríamos lo más rápido que podíamos y escondíamos el dinero de bajo de los asientos. Mario encendió la camioneta para tenerlo listo y cuando Calle y Poché salgan poder escapar.
-Ya casi lo logramos.-dijo Mario.
-Si.-dije abriendo la puerta del copiloto de la camioneta.
No había entrado aún cuando escuché disparos. Mario me volteo a ver, aún teníamos los cascos pero se que su cara es de susto. Se me hizo un nudo en la garganta y una impotencia, mas bien una furia recorrió mi cuerpo. Tome mi arma y me dirigí adentro del banco. Mario venía detrás de mi y lo primero que vimos fue a Calle y Poché en el suelo. Les dispararon. Escuché quejidos de ellas, debíamos llevarlas al hospital.
-HIJOS DE PUTA.- grité mientras disparaba a algunos policías. Era difícil disparar seguro por el humo que había en el Lugar. Antes que pasara algo más cargamos a Calle y Poché para llevarlas a la camioneta.
Una vez dentro, Mario condujo lo más rápido a la casa. El hablaba a un amigo médico nuestro y yo evitaba que salga más sangre del cuerpo de ambas. A Calle le habían disparado en la pierna y en el brazo, a Poché solo en el brazo con suerte. Les quite el casco como pude. Ellas intentaban aguantar el dolor pero no podían evitar gritar.
-Sebastián, disparaste.-dijo Calle en un susurro.
-Lo se, pero nadie les hace daño a ustedes.
Llegando a la casa ahí estaba nuestro amigo y nos ayudó a curarlas. Tanto Mario como yo nos habíamos preocupado demasiado. El robo, un éxito. Pero no creo que volvamos a hacerlo en mucho tiempo. Al menos Calle y Poché estaban bien ahora y lo más importante, juntas.
You never took us alive. We swore that death would do us part
So now we haunt you in the dark. You never took us alive. We live as ghosts among these streets, Lovers and partners...Partners in crime!
