Este epílogo puede que sobre

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Punto de vista ???.

Hoy es un bonito día en la isla de Yamatai, el sol estaba en lo más alto, no hace ni mucho frío ni mucho calor, una ventaja de estar en primavera.

Por los dioses, que mal educada soy, no me he presentado. Soy Mikahela, aunque todos mis amigos y familia me llaman Miki, soy una chica de quince años con pelo recogido en una coleta lateral corta, ojos castaños, piel pálida y mido un metro sesenta y cinco centímetros.

Hoy tenía el día libre del trabajo que el rey nos mandaba, si, soy una mensajera real junto con dos amigas que conoceréis un poco más tarde, juntas nos dedicamos a llevar mensajes del rey a la reina Kuroka, la reina de los demonios esqueletos, y aveces incluso ayudamos a defender el reino de demonios sin facción que querían apoderarse de esta isla.

Yo ahora mismo estaba sentada en un banco de un parque observando a un grupo de niños que estaban jugando al fútbol bajo la atenta mirada de un oni que vigilaba por si pasaba algo.

Estaba disfrutando del sol y estrenando mi ropa nueva, una camiseta de manga corta de rojo con un dibujo de unos pájaros volando, unos pantalones vaqueros de color azul claro y unas botas de color negro. Cuando ya me había cansado de tomar el sol decidí ir a dar una vuelta por la zona urbana de Yamatai hasta que calló la tarde.

En ese momento apareció Ávalon, uno de los generales del rey.

- Hola Miki. - Dijo con una gran sonrisa en su cara. - El rey pide disculpas y que requiere tus servicios junto con las otras dos. - Me explicó causando que yo soltase un pequeño suspiro por tener que trabajar en mi día libre. - El trabajo consiste en llevar esta carta a Kuroka-sama, tus dos amigas ya están enteradas del trabajo, espero que te valla bien.

Yo asentí y fue resignada hacia donde suelo reunirme con mis dos amigas. Cuando llegando a la puerta del pueblo en la dirección de la zona pantanosa, el reino de los esqueletos, allí me encontré con mis dos mejores amigas. Una de ellas me sacaba una cabeza de altura, tenía el pelo largo de color negro recogido en una cola de caballo alta y piel un tanto bronceada, ella vestía con una camiseta de tirantes de color negro y ojos de color verde con una falda de color azul oscuro con unos sort cortos del mismo color que su camiseta y unas deportivas de color rojo, esta es mi amiga Machi; a su lado había una chica un poco más baja que yo que se parecía a Harley Quuen, ella  tenía el pelo rubio con mechas largo recogido en dos coletas, en su coleta derecha tenía mechas de color rojo y en su coleta izquierda la tenía azul, su piel es pálida y sus ojos eran azul pálido y vestía con una camiseta blanca y un pantalón corto de color rojo y unas deportivas del mismo color que sus pantalones, esta es mi amiga Katrina, pero la llamamos Katri.

 - Hola Miki. - Me recibió Katri con una sonrisa en su cara.

- Buenas. - Dijo Machi en un tono serio. - Si queremos terminar el trabajo que su majestad nos ha encomendado debemos partir ahora.

Yo asentí y nos pusimos en marcha hacia el pantano. Un dato curioso, en el camino que hay entre el pantano y el centro urbano de Yamatai hay monstruos esqueletos que la reina Kuroka no ha podido controlar y viven por su cuenta en ese camino, lo más raro es que no se alimentan de carne humana, solo cazan algunos animales que viven en la isla.

Caminamos por un buen rato, nosotras estuvimos hablando todo el rato hasta que la oscuridad de la noche cayó por el camino causando que el ruido de las bestias sonasen más por ser la hora perfecta de su caza. Estábamos un poco preocupadas por lo que se podía escuchar a los alrededores.

Al final nos terminamos asustando cunado un rugido sonó a nuestras espaldas para luego aparecer un tigre dientes de dable dando un salto para ponerse delante de nosotros con una postura amenazante. Nos pusimos en guardia y cuando el tigre saltó, Machi, le dio una patada que impactó en el cráneo del tigre que lo mandó contra el suelo creando un cráter en el suelo de un tamaño enorme.

Océano e infiernoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora