Punto de vista de Lars.
Sin ningún problema logramos subir al barco que nos llevará a Japón, lo malo es que tardaríamos un día entero en desembarcar, por lo que llegaríamos mañana a las siete de la mañana a la isla de Japón, y tardaríamos otro día hasta llegar a Kumamoto, ya que no me fío de volar sabiendo que nos pueden estar buscando demonios de las tormentas y estrellar el avión.
En el barco se podía respirar un ambiente de tranquilidad, había unas cuantas familias japonesas que estaban volviendo a casa de haber pasado las vacaciones de navidad en el extranjero, también había empresarios que, imagino, estarían haciendo algún viaje de negocios, y por últimos, turistas, muchos turistas que viajaban solo con lo puesto un una maleta que querían ver mundo.
En el barco, había una parte donde estaban los vehículos, una zona en la que no podían estar sus propietarios por seguridad (imagino que si falla un enganche prefieren comerse una denuncia por el coche que por intento de homicidio involuntario), que se situaba en la parte baja del la nave. Los pasajeros tenían sus camarotes para poder descansar. Nosotros al ser muchos nos organizamos por lo que se suele hacer, el lanzador de cuchillos se quedó con la maga, las bailarinas acrobáticas iban juntas, Joker va con Violet, los payasos menos yo juntos igualmente, domadores igual, todo era igual con los diversos artistas que trabajaban excepto yo, que iba con Brooke. No me quejo pero se nota que lo han hecho apropósito, creo les gusta ver nuestras caras rojas por la vergüenza.
Nuestro camarote es muy simple, si quitamos la cama de matrimonio que había a un costado del camarote, contaba con una escotilla o ventana, no sé muy bien como se le llamarían, un cuarto de baño y un armario de tres puertas correderas.
- Bueno - dijo Brooke - así que este es nuestro camarote.
- Si - dije un poco nervioso, no sé porque si ya he dormido con ella antes.
- Hacemos como en el tren - dijo ella señalando a la cama - tú derecha y yo izquierda, ¿o quieres camiar?.
- No, así me parece bien - dije igual de nervioso que ella.
- Bien, yo desharé las maletas - dije ella.
- Te ayudo - dije y ella asintió.
La ayudé a deshacer las maletas, para ser más exactos, cada uno deshizo la suya para que no hubiera malentendidos. Cinco minutos después terminamos de hacerlo y yo salí a dar una vuelta por el barco que tenía una buena cubierta para tomar el sol en verano y una cafetería para tomar algo de merendar y un comedor pequeño para comer a las diferentes horas.
Al llegar a la cafetería e encontré con algunas personas del grupo del circo tomando algo, aunque la mayoría tomaba cerveza. Fufu, el jefe de los payasos me vio y me indicó que me sentara con él y Lans, el lanzador de cuchillos que trabajó con Tony.
Me acerqué con mi paso normal y ellos me recibieron con una gran sonrisa.
Me recibieron con una gran sonrisa y cuando me senté me pidieron una coca-cola.
- Bueno muchacho - dijo Lans - ¿te gusta tu habitación con la hija del dios del sol?.
- Lo hicisteis apropósito - dije de forma acusadora.
- Si pequeño - dijo Fufu - dentro de poco entraras en la forma adulta y tendrás que tener crías.
- Tiene razón - dijo Lans - Maho está encantadisima de que su hijo Shisui se haya casado, y espera con ansias la boda de Aru, dice que quiere muchos nietos.
- ¿Por qué lo habéis hecho? - dije avergonzado - sabéis que llevo poco tiempo con Brooke como novios.
- Pero tienes que dar el paso - dijo el payaso - tienes que marcarla como tuya, sino otros podrían arrebatártela.
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Océano e infierno
FanfictionNuevos enemigos se alzaran. Diez semidioses se irán a donde los dioses sus poderes no alcanzan. El abismo y la locura vendrán. El antiguo reino olímpico y y el ultimo imperio amigos serán. El campeón del olimpo y el asesino de los dioses ju...
