Punto de vista de Percy.
Cuando le dije eso a Annabeth, ella dejó de hablar y me miró con la cara muy roja y empezó a balbucear cosas sin sentidos.
Venga, volvamos a dentro, - dije mientras la conducía hacia el interior de la nave - está empezando a hacer frío.
Cuando entramos ella seguía sin poder hablar, eso extrañó a los demás semidioses.
- ¿Qué le pasa? - dijo Grover al ver a la hija de Atenea.
- Nada, solo le dije que a lo mejor le pido matrimonio - le dije como la cosa más normal del mundo.
- ¿Y se lo soltaste así? - dijo Lars - ¿de golpe?.
Yo asentí y Annabeth se sentó en el sofá - Tío, se hace con más tacto, no así, de sopetón - dijo Grover. - Ahora se quedará pensando sobre ese tema durante bastante tiempo.
- ¿Y yo qué sabía? - dijo un poco ala defensiva - yo nunca he pedido matrimonio a nadie.
- Pues pide consejo a Paul, a tu padre o a Aru - dijo Clarisse.
- ¿Y a mi por qué? - preguntó mi hermano.
- Porque tú ya has pedido matrimonio a alguien - dijo Leo como si fuera lo más obvio.
Seguimos discutiendo sobre ese tema, y mientras tanto Annabeth seguí muda en el sofá mientras Clarisse y Alex le hablaban sobre cualquier cosa, intentando que reaccionara.
Tras un buen rato la voz de Annabeth se elevó.
- De acuerdo - dijo dejándonos todos mudos - si acabamos todos vivos, aceptaré esa propuesta de matrimonio indirecta.
Ella al decir eso noté como la cara se me calentaba, sabía que mi cara estaba roja, no hacía falta que me pusieran un espejo delante. Ella al verme con la cara roja como estaba ella sonrió, y luego fuimos a la cama, donde me costó mucho conciliar el sueño.
Punto de vista de Tony.
Después de esa escena de la sala de descanso todos nos fuimos a la cama. Cuando entré en mi cama, la cual es de estilo europeo a la que ya me había acostubrado, caí dormido casi al instante.
En mi sueño estaba en el bosque Aokigahara, justo en un claro donde estaba mi madre, con una apariencia de una adolescente, como conoció al señor, con pelo largo y ondulado de color castaño, piel más o menos bronceada y vestía con un abrigo de color azul claro con unos pantalones de color gris y unas botas marrones.
Yo me acerqué a ella y cuando me vio sonrió. - Hola hijo, ¿cómo estás?.
- Bien madre - le contesté. - ¿Me ha traído aquí solo para hablar o porque quieres decirme algo importante?.
- Vaya, y yo que pensé que querías hablar un poco con tu madre, eres un maldito desagradecido - dijo mi madre, yo ya me acostumbre a la bipolaridad de mi madre. - Pero bueno mi querido bebé, te he llamado aquí para que sepas que para hacer mi prueba tienes que encontrar cuatro cadáveres que tienen unas llaves, pero eso si, hay más de cincuenta cadáveres en el bosque.
- ¿En serio tengo que hacer eso? - le pregunté un poco fastidiado.
- Si hijo, es una putada. - Dijo ella. - Pero bueno, cuéntame ¿cómo te va con esa chica tan guapa que es tu novia y ese chica tan maravilloso que es tu señor?.
Entones empecé a contarle un poco a mi madre como me ha ido con mi novia y con el señor, hasta que llegué a una zona un tanto delicada.
- Entonces, Sam y yo fuimos al cine y al final nos besamos - le dije un poco avergonzado.
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Océano e infierno
Fiksi PenggemarNuevos enemigos se alzaran. Diez semidioses se irán a donde los dioses sus poderes no alcanzan. El abismo y la locura vendrán. El antiguo reino olímpico y y el ultimo imperio amigos serán. El campeón del olimpo y el asesino de los dioses ju...
