Scarlett
Después de hablar un rato por teléfono con mi papá y mi mamá por fin bajé a la sala donde seguramente estaban las chicas, podía oír la música del piano, que estaba cerca a una de las ventanas de abajo.
Caminé hasta el lugar, era Elizabeth la que tocaba, Taylor no estaba allí, fui a la cocina, al baño, al estudio y nada. Regresé a donde estaba mi prima.
—¿Y Taylor?
—No lo sé, cuando bajé no estaba, supongo que fue de expedición
—Iré a buscarla, para que comamos las tres, así después vamos a la playa
—Ve con cuidado, iría contigo, pero...si me quedo nadie interrumpirá a mi bebé
Dijo tocando el piano de manera cariñosa, sonreí y salí por la puerta.
Había un sólo lugar al que Taylor conocía de memoria, caminé tan rápido como pude, no quedaba muy cerca. Cuando la ví estaba de rodillas frente al tronco de aquel árbol, con sus manos sobre sus muslos y la cabeza inclinada, mirando al suelo.
Tenía dos opciones, acercarme y saber qué le ocurría o irme y dejarla hacer lo que sea que estaba haciendo, opté por la segunda, evitaba invadir su espacio y privacidad. Regresé a la casa más rápido de cómo salí de ésta.
—¿Y Taylor?
Preguntó Elizabeth desde un sofá con el teléfono frente a su cara.
—Se ha quedado, otro rato vendrá
—No voy a esperarla para comer y tú tampoco. Vas a comer conmigo. Ya preparé algo
Comíamos en silencio, hasta que me atreví a preguntar lo que no me había dejado tranquila desde en la mañana.
—¿Qué exactamente te dijo mi madre?
—Dijo que tú y Taylor vendrían y que querías invitarme, para que yo también descansara de mi rutina. Pensé "qué linda prima tengo" y estaba muy feliz. Pero hoy en la mañana supe dos cosas, la primera, tú mamá me engañó y la segunda, ni tú ni Taylor me tomaron en cuenta en realidad
—Culpable
Dije viendo la comida y pensando en las razones por las que mi madre invitó en mi nombre a mi prima.
Hubo silencio, hasta que la voz de Taylor nos alertó.
—Así que mi hermana planeó eso, engañándonos a las tres, creí que había sido Scarlett la que te había invitado y no me molesta en lo absoluto, pero no entiendo el punto de Lily
—Supongo que piensa que tú no me cuidarías como es debido
Eso talvez fue lo más lógico que se me ocurrió, de todas formas, Elizabeth era mayor que Taylor por cinco años.
—O talvez creyó que Taylor no se comportaría y traería a alguna chica con ustedes
Taylor se mostró más seria que cuando llegó, sin decir más desapareció del lugar.
—No entiendo porqué mi tía no confía en su hermana
—Yo tampoco
—Cuando termines vas y le dices que vayamos al mar, a ti te hace caso, a mí seguramente me ignoraría
—No es cierto
—Pero con ese humor que trae ni loca me acerco
—De acuerdo, yo haré el trabajo sucio
—Tampoco lo veas así
Sonreí alzando una ceja.
—De acuerdo, sí lo es
Abrí la puerta de su habitación, miraba por la ventana, tenía el teléfono pegado a su oreja, yo me quedé inmóvil en mi lugar oyendo cómo hablaba con Emma, no podía ser otra persona, sentí malestar, en la mañana había estado con ella, y justo en ese momento hablaba con ella también.
—Claro que sí, cariño. Entonces será por la noche, yo te escribo...sí... Ammm, todo está tranquilo... Siempre...
Giró hacia mí y al verme se sorprendió.
—...sí, hablamos después... Adiós... Yo también... Que también te quiero
Cortó la llamada, sin mirarme habló.
-—Pudiste tocar la puerta
—No creí que estarías ocupada
—¿Qué sucede?
—Betty y también yo, queremos que nos lleves a la playa
No dijo nada, se puso un jersey sobre su playera, se guardó el teléfono en el bolsillo y tomó las llaves del carro.
*
Últimamente viajar con Taylor se había vuelto incómodo, no sabía de qué hablarle y ella no hablaba en lo absoluto. En los últimos años había cambiado mucho, a veces estaba con más ánimo y otras parecía que no estaba presente, por el silencio. Sólo sabía que estaba allí porque ella conducía.
—¿Y ya pensaste cuál vas a hacerte?
—Sigo pensándolo
—Recuerda que no debes tatuarte nombres
¿Taylor? ¿Tatuajes? ¿Porqué yo no lo sabía? Fue allí donde me dí cuenta que Taylor ya no prefería decirme las cosas a mí, talvez no confiaba en mí.
También lo supe, era conmigo con quien no quería hablar y justo en ese momento deseé estar yendo a casa y no a la playa.
Sentía que iba a ser un tortuoso fin de semana.
Ya no les presté atención, sólo miraba por la ventana. Me sentía mal al creer que nos estábamos alejando y no entendía sus razones de alejarse de mí, lo entendía de los demás. No creía haber hecho algo mal para que se comportara así conmigo.
Sentí a mis ojos llenarse de lágrimas, éste no era el momento, logré que se secaran.
Necesitaba urgentemente salir de allí. Al llegar salí rápidamente del vehículo y corrí por aquella arena, el aire soplaba frío allí, me alejé tanto como fuera posible, algunas playas en Inglaterra solían ser solitarias así que no habría nadie que perturbara mi momento.
Parada al borde que tenía dos o tres metros de altura y que me separaba de la playa, dejé salir todos los sentimientos contenidos en aire, en suspiros y lágrimas, me quedé mirando al mar tratando de tranquilizarme, de recordarme que ya no trataba con la Taylor de antes, que ésta era diferente.
Un rato después busqué con la mirada a Taylor y Elizabeth, estaban apoyadas en el carro, fumando, debí suponer que tenían más cosas en común que yo.
Estaba sola, me sentía sola, desde que mi madre decidió ponerme niñera y que no fuera con Taylor a su casa, desde entonces me sentía así, como si haber hecho aquello le hubiera arrancado una parte a mi alma. El distanciamiento que teníamos me hacía sentir triste, no sabía cómo actuar con ella, podía dar un paso en falso y arruinarlo más.
Me senté en aquel lugar, frustrada, esperando que el tiempo se pasara rápido, que cuando me buscaran fuera para decirme que debíamos regresar.
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The Gryffin's Sins
JugendliteraturDespués de luchar contra sus propios demonios y aceptar su amor por Scarlett. Taylor Griffin sabe dos cosas. La primera: está enamorada de la hija de Lily. La segunda: Lily es capaz de cometer homicidio y está segura que irá a por ella. Todo debi...
