Cuando Adela encontró a Mina, en realidad se sorprendió de no verla a solas con una montaña de manuales escolares. Aunque lo de los libros ya no tenía mucho sentido puesto que el curso había finalizado hacía algunas semanas y como no, Mina había sacado las mejores notas de la promoción. Pero Adela era incapaz de imaginar a Mina haciendo otra cosa que no fuera estudiar. Claro que al reconocer a su acompañante todo le cobró mayor sentido.
- Menudo auror estas hecho, Alex Long. - Adela sorprendió a su hermano mayor, que se separó de Mina con rapidez. Pero al descubrir que se trataba de Adela, volvió a cogerle la mano a su novia.
- No estoy de servicio. - respondió él. Mina, a su lado, la miraba con curiosidad. Podría ser muy guapa y tener un pelo precioso, pero Adela seguía notando en ella un cierto mecanicismo que al parecer el resto no era capaz de ver.
- Aun así, no es a ti a quien busco. - le contestó ella. - ¿Puedes venir un momento? - le preguntó a la chica rubia.
- Claro. - respondió Mina. -De todas formas, me tenía que ir para prepararme. - añadió viendo la expresión de Alex. - Nos vemos en la graduación. - Se acercó a él una última vez y lo besó en los labios. Adela apartó la mirada mientras ponía los ojos en blanco.
- ¿Es sobre la Décima? - preguntó la chica de Ravenclaw en cuanto echaron a andar y dejaron a Alex lejos. Cada vez había más alumnos de séptimo en los exteriores de Hogwarts. Adela alcanzó a ver como levantaban con las varitas las carpas para la fiesta de luego. Teóricamente ella debería de estar haciendo eso, pero otros asuntos más importantes requerían de su atención.
- Sí. - le respondió. - Te necesitamos para descifrar el misterio de Historias de Hogwarts. Nos falta tu patronus de tierra.
- Mi cisne. - dijo Mina abriendo los ojos. - Deduzco que habéis encontrado a quienes pueden hacer un patronus elemental de agua y otro de aire lo suficientemente poderosos como para activar las piedras.
- Deduces bien. - las dos chicas acababan de entrar en el Hall. Mina se adelantó a Adela y sin que está tuviera que darle indicaciones, entró en el aula de Runas Antiguas. Tampoco había que ser de Ravenclaw para deducir que la Décima se encontraba allí, pensó Adela.
Cuando llegaron, observaron que el resto del grupo ya estaba todos. Ian y Alice conversaban amistosamente mientras Will y Lucas se reían de un chiste del primero. Marshall ponía al día a Tim de todo lo que había vivido en Alemania. Sam parecía la más inquieta, haciendo movimientos a Megan, que trataba de tranquilizarla.
- Aquí están. - dijo olvidándose de Sam. - Te lo repito, Sam. - se volvió una última vez a su compañera de casa. - Si quieres puedes irte. En realidad, no necesitamos de tu magia para descifrar el misterio. Simplemente consideramos que lo justo sería avisarte ya que todos los que estamos aquí somos de la Décima.
- La Décima se terminó. - le dijo Sam. - Igual que la Resistencia y todo este asunto.
- Es verdad. - reconoció Megan, cansada. - Te lo digo una vez más, puedes marcharte si quieres. Siento haberte molestado para nada. - dijo señalándole la puerta con una sonrisa muy forzada.
Todos miraron a Sam durante unos segundos con cierta intriga. La chica arrugó el ceño, meditando.
- Me voy a quedar. - dijo finalmente. - Pero porque no me fio de la que podéis formar.
Megan suspiró exasperada y miró a Ian, que asintió con la cabeza algo divertido. Esa era Sam, siempre haciéndose de rogar.
- Bien, ahora que estamos todos...
- Un momento. - la interrumpió Tim. Megan volvió a suspirar. ¿Acaso era la única que tenía ganas de conocer lo que escondía Historias de Hogwarts? - Falta Danny.
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Historias de Hogwarts III: la Resistencia
FanfictionEl desenlace de la Décima y la Resistencia, ¿quienes son los buenos? ¿realmente existen los malos? Los cambios no se han producido únicamente en Hogwarts y nuestros jóvenes protagonistas empiezan a comprender lo real de la situación.
