capítulo 57

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No existe nada que me dé
ni la mitad de todo lo que tú me das
Cuando descubres mi mirada
No cambiaría ni loco tu sonrisa,
Por todo el mundo
Por nada de nada.


Que ya eres todo, todo lo que quiero yo
y todo lo que pido a Dios
Te esperaría aquí con paciencia
No cambiaría un minuto tu presencia,
Por todo el mundo
Por nada de nada.


MARATÓN 1/3

ELIA POV.

Johana: ¿Sigues pensando aun en querer casarte?

- Por qué lo preguntas amor.

Johana: No quiero pensar en atarte y que amanezcas todos los días con una vida vacía.

- No me queda más que resignarme tanto como tu familia y yo lo sabemos y solo debemos aceptar tus decisiones, no entiendo por que quieres sacar este tema ahora siempre hemos sido conscientes de lo que queremos y yo se lo que tu quieres, lo hablamos en su tiempo y se que no quieres sufrir.

Johana: Tampoco quiero que tu sufras, no quiero dejarte sabiendo que te quedas mal.

- Entonces que hago, dime que quieres que haga, que no repase tus palabras en mi mente, quieres que te deje ir, así como si nada acaso, quieres que tome esto como si fueras a irte a otro estado, sé que te tengo que dejar ir que te tengo que soltar, pero dime como lo hago, dime como te alejo de mis pensamientos una vez que no estés.

Ella lo sabía, sabia de sobra que una vez que me dejara mi mundo se iría a la quiebra, se derrumbaría como un iceberg en donde yo colapsaría y es que no es como antes, ella se iba a ir de mi lado, no la volvería a ver nunca, no la vería sonreír, no volvería a mirarla interactuar con las personas y no me embobaría mirando su perfil, no volvería a tocar y a sentir al amor de mi vida.

Dolía, dolía con el alma tratar de soltar a la persona que consideras el amor de tu vida, dolía saber que un día iba a despertar y ella simplemente no lo haría, me lastimaba el solo hecho de pensar que iba a despertar y darme cuenta de que no me hablaría o que no volvería a despertarme con un beso mirándome fijamente y diciéndome al oído lo mucho que me ama, lo feliz que se sentía a mi lado.

Johana: No llores por favor, me duele verte llorar y saber que soy la causante de tus lágrimas, créeme amor si pudiera remediar y cambiar algo, seria ese día en que tome mis maletas y me marche de tu vida, debí quedarme Elia, debí seguir intentándolo asta que tu pudieras ser la misma de antes y en cambio me deje llevar por el enojo por la ira y la desilusión no sabes cuanto me arrepiento de eso.

- Me duele, no el pasado, por que eso se quedó atrás desde el día que te vi bajar de ese avión y venir a mis brazos, me duele saber que no vamos a cumplir todos esos sueños, me duele saber que alguien como tu pueda irse de un mundo en donde tenia mucho que hacer conmigo, me lastima tanto el corazón perderte Johana, podría soportar una vida en donde estuvieras con otra persona, podría soportar incluso verte casarte con alguien más, pero no mirar tus ojos llenos de luz, no mirarte sonreír, eso me va a matar.

Johana: Lo lamento tanto cariño, lamento no poder cumplirte muchas promesas, esas en las que dijimos tener una casa con un jardín y una piscina para que nuestros cinco hijos corrieran y fueran felices, lamento tanto no poder cumplir la promesa de cuidarte siempre, de morir de viejitas, fui tan tonta en dejar pasar nuestros problemas que...

Johana comenzaba a llorar a mi lado y no podría soportarlo, no podía soportar esta situación, cada minuto cada hora sentía que la vida se me iba a ir con ella.

- Casémonos, no me mires así. Hablo en serio hay que casarnos.

Johana: Estas drogada cariño, mierda Elia te dije que solo fumaríamos una vez. – comenzamos a reírnos como locas al recordar ese momento. - No quiero que seas una viuda amargada llena de gatos y encerrada en una habitación solo por hacerme feliz unos meses.

- Johana me amas?

Johana: Que estupidez preguntas, bien sabes la respuesta.

- Entonces hazme feliz y déjame hacerte la señora Wells, por favor, Johana no tenemos nada que perder, tu me amas yo te amo y me harías la mujer mas feliz del mundo, ¿quieres hacerme feliz no?

Johana: si cielo, pero no acosta de tu futuro, entiende Elia lo que me pides es algo que quizás en un futuro te vayas a arrepentir.

- Dices conocerme y me dices que yo me arrepentiré, vamos cariño, hay que casarnos este fin de semana.

Johana: ¿Te has vuelto loca lo sabes?, no entiendo como siempre logras convencerme de cada estupidez.

- Loca por ti, por hacerte mi esposa, es uno de nuestros sueños habíamos dicho que una vez que pudiéramos lo haríamos sin ni si quiera invitar a nadie solo nosotras, ¿y ahora tenemos la oportunidad de hacerlo que te detiene?

Johana: Me detiene tu felicidad Elia, me detiene tu familia. No deseo que ellos te dejen de hablar simplemente por estar conmigo cuando hay mujeres mucho mejores que yo para ti.

- Amor solo somos las dos recuerdas nada nos impide casarnos tenemos nuestros ahorros podemos darnos una luna de miel larga, conocer Londres, Paris, Moscú, Colombia todos esos lugares que queríamos ir, y tal vez si, existen mujeres mejores pero para mi tu eres la perfecta y la indicada y si el mundo entero se opone o  mi familia no lo aceptan, entonces que se joda todo mundo y mi familia tarde o temprano terminaran por aceptarlo solo confía en mi.

Johana: Ahora si te has vuelto completamente loca, y tu trabajo Elia, amas demasiado lo que haces salvar vidas es lo que te alimenta el corazón.

- Lo que me alimenta el corazón tiene nombre y apellido y eres tu amor mío, una vez te deje ir por mi trabajo, aparte lo que mas amo por algo que puedo hacer en una medida, tengo mis ahorros quizás no sea mucho, pero con ello podre empezar poniendo un pequeño consultorio e ir las veces que yo deseo estando con mi esposa.

Ella sonreía y yo ya sabia la respuesta, si tenía que irse de mí lo haría siendo inmensamente feliz como lo éramos antes he incluso mas que eso, si, la echaría de menos pero antes de eso guardaría en mi memoria cada uno de nuestros momentos, me guardaría en el alma y me tatuaría en el corazón todos los momentos en donde sonreiría, tomaría fotos muchas fotos en donde ella estuviera feliz.

Johana: ¿Estás segura de esto? Elia de verdad vamos a casarnos. - ahí estaba esa luz en sus ojos, ese brillo que me hacía sonreír, ahí estaba el amor de mi vida preguntándome si estaba dispuesta a vivir inmensamente feliz a su lado mientras tuviera tiempo.

- Por supuesto que si mi vida, solo quiero tenerte el tiempo que sea, tenerte y sentirte mía de verdad, no imagino como será mi vida sin ti Johana, pero si imagino los días que nos esperan estando casadas, que dices amor, ¿nos casamos?

Johana: ¡Si!, vamos a casarnos.

- Eso era lo que quería escuchar, ahora mejor alistemos nuestras cosas que mañana noes espera una buena aventura juntas.

Johana: Espero con ansias que amanezca.

- Cielo a ti te importaría que invitara a alguien de mi familia para poder convivir.

Johana: Por supuesto que no mi vida yo estaré encanta que sea así, desde hace mucho he querido conocer a tu familia aun que se que en estos momentos y dadas las circunstancias no creo que ellos quieran verme.

- No tienes que preocuparte de eso y aun que no lo quieran eres tu a la que elijo y elegiría siempre. – ella se acerca a me toma del cuello y me acaricia el cabello, me besa suavemente los labios, entonces puedo sentirlo, esta cansada y en sus ojos se pueden ver cansancio absoluto, cada día se pone más débil, cada día que pasa es un día menos en el calendario para ella, la tomo en mis brazos y la recuesto en la cama. – Hora de descansar mi pequeña luciérnaga que mañana es el comienzo de una nueva vida juntas.






........Nos leemos mañana, saludos........

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